divendres, de desembre 24, 2010

Tiempos de cambio

Hola,

Empieza pronto un nuevo año. Para mí, que no soy muy creyente de las tradiciones ni de los ciclos inventados por el hombre, no veo diferencia alguna entre el día 31 de diciembre y el 1 de enero. Vería más lógico que los años cambiaran con el inicio de la primavera, por ejemplo, que nuestro nuevo año comenzara con un nuevo ciclo natural, pero no es de eso de lo que quería hablar hoy, así que intentaré no dispersarme de nuevo.

Como decía, en pocos días inciaremos un nuevo año, y con él una nueva oportunidad de cambio. No hablo de apuntarnos al gimnasio, ni de aprender inglés, francés, alemán y chino mandarín por fascículos, ni de dejar de fumar. Hablo de la oportunidad que estas ocasiones nos ofrecen para cambiar de verdad.

Recordaba ayer con un amigo varios finales de año de los que dejan huella, recuerdo uno muy feliz en Camprodón, quizá el más feliz de todos, pero sobre todo recuerdo dos finales de año muy difíciles en mi vida particular. Dos finales de año que me ayudaron a comprenderme, a aceptarme, a enfrentar todos los cadáveres guardados durante años en los armarios y a renovarme, a convertirme en una nueva persona. A, en palabras de John Le Carré en la Casa Rusia, pensar como un héroe para comportarme como un hombre bueno.

Tras esos dos años, especialmente el segundo, comprendí una cosa muy importante, que la vida fluye con o sin nosotros, con o sin nuestra aprobación, con o sin nuestro consentimiento y con o sin nuestro agrado. Por este motivo la única forma de enfrentar la vida es ser flexible con ella, abrazar la corriente sin oposición, pero con la firmeza de permanecer encima, como un tronco que arrastrado por un río no puede ir en contra, pero que intenta no quedar trababado en un recodo, y sobre todo, no puede hundirse.

De otra forma la corriente siempre nos vencerá.

No debemos gastar nuestras energías limitadas en enfrentarnos al mundo, en abrazarnos a tramos del río más cómodos y acogedores, pero pasados. No podemos permanecer en el estado de ensoñación continua de tiempos mejores que no volverán, ni de tiempos futuros que no alcanzaremos. Creo que la única solución es vivir con felicidad el momento presente, con la absoluta certeza y proyección de que nuestros anhelos se están cumpliendo, no que se cumplirán, sino que se están cumpliendo. Moviéndonos continuamente en el momento presente, actuando con firmeza por lo que queremos, y no dispersándonos en lo que nos gustaría o en lo que haríamos si pudiéramos.

Hace días que quería compartir estas ideas.

Mi mejor amigo, el que muy bien puedo llamar mi hermano, y dos mil personas más, han visto como la empresa para la que habían trabajado los últimos muchos años se ha marchado y en su lugar ha venido otra. La forma de enfrentar este cambio es lo que definirá el cambio.

La situación será la misma para todas las familias afectadas, sin embargo algunos aprovecharán esta circunstancia para hacer valer lo que la empresa anterior no les dio opción, otros triunfarán de nuevo como habían hecho anteriormente, otros sólo hablarán de lo buena que era la otra empresa, sin valorar un segundo la nueva, otros sufrirán cada día el cambio de compañeros y de nuevos jefes, otros sólo sabrán hacer lo que hacían, sin comprender que su habilidad anterior ahora no vale para nada, y otros no aceptarán el cambio y creerán que todavía siguen en la empresa anterior. Es una pequeña metáfora de la vida. Casi con toda seguridad serán felices únicamente los dos primeros grupos, y el resto cargará con una mochila que no tiene sentido porque la situación, como el río, no volverá atrás.

Así que, desde estas líneas largas hoy, os animo a tomar la vida con la alegría que merece, y con la flexibilidad que necesita.

Vivan los cambios porque desde ellos podemos saltar más lejos.

dimecres, de novembre 24, 2010

Benjamin Zander, un regalo

Hola,

Hoy he recibido un mail de un amigo, al que hace mucho que no veo, pero que siempre me tiene presente cuando le llega algo de interés.

En este mail venía un enlace a un video, uno más de tantos como nos llegan a diario, pero cuando algo me llega de parte de Abdó acostumbro a dedicarle unos minutos porque mi amigo es un excelente filtro.

Hace apenas un instante que he finalizado el vídeo y todavía tengo una sonrisa en mi rostro.

Aquí os lo dejo. De verdad que vale la pena. Por cierto, si podéis verlo en pantalla completa y a 360 pp, mucho mejor, ya que el vídeo es de una calidad de imagen excelente.

Saludos,




Benjamin Zander es un director de orquesta británico-americano. Es el director de la orquesta Filarmónica de Boston y miembro del Conservatorio de Nueva Inglaterra. Es muy conocido por sus interpretaciones de la música del período Romántico y de principios del siglo XX, en particular de la obra de Gustav Mahler. También tiene una amplia carrera dando conferencias sobre liderazgo y es co-autor con su pareja,Rosamund Stone Zander, del libro El Arte De Lo Posible (en inglés The Art of Possibility: Transforming Professional and Personal Life ) que ha sido traducido a 17 idiomas.
Que disfruten la conferencia.
Esta charla fue dada en Monterey, California en febrero del 2008, en la conferencia anual de Tecnología, Entretenimiento y Diseño (TED).

dijous, de novembre 04, 2010

Se va la guagua

Como en la canción de Juan Luis Guerra, se va la Guagua, que escucho mientras escribo estas letras.

Hoy, después de siete intensos días de viaje y estancia en una de las ciudades más acogedoras del planeta, Buenos Aires, regreso a mi Dominicana querida. Han sido siete días de trabajo, mucho trabajo, de renuncias (a la comodidad de casa, a la familia, a mi esposa, a mi hijo y a mi ahijado, a la rutina diaria), de esfuerzo físico y mental, de abrazos, de apretones de manos, de confidencias, de estar horas de pie con la sonrisa del vendedor expectante, de conocimientos y, quisiera pensar, de nuevas amistades.

Unos días en los que he recopilado varias frases que no quisiera dejar de anotar como remedio a mi cada vez más maltrecha memoria, perlas como éstas:

- Después de trabajar como un cabrón toda la vida, contó y se dio cuenta que era millonario.

- Los agentes de viajes tenemos (ya me atrevo a incluirme) vida de champain y bolsillo de cerveza.

- Para triunfar hay que dormir tres horas.

He aprendido que un buen argentino reconoce si la carne está cortada a cuschishllo sólo con verla, que algunos hombres, empresarios hechos y derechos, se comportan como niños sólo de pensar que el otro les ha ganado la mano, que los hombres, hombres, se saludan de a beso, que las tradiciones nunca hay que tomarlas a broma, que con honestidad se llega a todas partes (algo más lento, pero con una sonrisa), que en verdad es mucho mejor caer en gracia que ser gracioso, que los catalanes nos podemos escapar de ser gashhllegos, que la alegría latina es real, y que se puede vivir sin blackberry.

He visto una ciudad que en tiempos no muy pasados fue la joya del cono sur y que hoy se disputa la basura nocturna como presa caza mayor, ante la incredulidad de los propios porteños.

He probado vinos tan buenos o mejores que los nuestros, sí, sí, de verdad.

He tenido la inmensa fortuna de explicar las maravillas del país que me acogió hace más de cuatro años ante auditorios cententarios de agentes de viajes. Yo, un extranjero en Dominicana, he tenido la gran fortuna de promocionar un país intenso ante los habitantes de uno inmenso. Que suerte poder devolver algo de lo que me han dado.

He demostrado que se puede sobrevivir en Buenos Aires siendo vegetariano.

Y he comprobado como la gente que se esfuerza, que trabaja, que es honrada y que pone el alma en lo que hace triunfa. Un brindis por ellos.

Ahora sólo tengo ganas de volver.

Muchas gracias a todos y todas por vuestro cariño y hospitalidad.

diumenge, d’octubre 24, 2010

Merezco algo mejor

Desde hace unos meses el sitio web en el que alojo mi blog ha puesto en marcha unas herramientas que me permiten ver qué, cuándo y cómo accede la gente al blog. La verdad es que al principio no le di mucha importancia porque pensaba que este blog sólo lo seguían mis amigos y algún despistado que caía por aquí.

Sin embargo, gracias a estas herramientas estadísticas, he visto con gran sorpresa que la página más visitada del blog es una que publiqué hace varios años titulada ¿Merezco algo mejor? , dejo el link por si queréis verla.

La sorpresa ha sido mayor al ver desde donde se accede a esta página, y la mayoría de búsquedas son desde América Latina. Además tengo la sensación de que muchas de estas búsquedas están hechas por mujeres, aunque este dato no me lo da Blogger sino mi inventiva.

La pregunta inmediata al descubrir estas estadísticas fue, ¿tanta gente esta disgustada con lo que tiene?, ¿tanta gente busca fórmulas, caminos, consejos, modos o ejemplos de cómo conseguir algo mejor?, pero algo mejor ¿en qué?.

El post que publiqué habla de que la única manera de conseguir algo es imaginarlo primero, y ejecutalo después. Seguir una de las frases que me cambió la vida, TU PENSAMIENTO CREA TU REALIDAD, y es cierto. Se lo prometo.

Tendemos en muchas ocasiones a culpar a terceros por nuestra situación, pero pocas veces pensamos en qué hacemos nosotros para mejorarla. Por ejemplo, cuántas veces no hemos pensado que en el trabajo no nos tienen en cuenta, que no nos valoran lo suficiente, que ascienden siempre a otros en lugar de a nosotros, pero, ¿hemos hecho alguna vez algo para evitarlo? Es decir, hemos hecho alguna vez un análisis del trabajo que desarrollamos, cómo mejorarlo, cómo ser más productivos que nuestros compañeros, hablar con nuestros superiores e informarles que estamos preparados para nuevos retos, para más responsabilidades. Creo que muy pocas veces hacemos cosas así.

Muchas veces pensamos que los demás son injustos, que no nos valoran lo suficiente, que somos unos pobres incomprendidos víctimas de la malicia de nuestro entorno.

Es que mis padres no me hacen caso, es que en los demás me ignoran, es que nadie me llama para salir. ¿Hemos hecho la terapia contraria, hemos llamado a nuestros padres para decirles lo tan importantes que son en nuestra vida, hemos montado una reunión, una fiesta, una barbacoa, lo que sea, y hemos invitado a los demás?

La pareja es el mismo caso, ¿merezco una compañía mejor?, el solo hecho de preguntarnos algo así ya evidencia que la respuesta es positiva. Sin embargo, ¿tenemos el valor de cambiar, estamos dispuestos a esforzarnos día a día para que nuestra relación mejore o encontremos a alguien mejor? ¿Tenemos el coraje de enfrentar la situación y ponerle remedio, el valor de escuchar nuestro interior y seguir sus instrucciones?

Yo creo que la vida sólo debe vivirse desde la ilusión y la alegría. Desde el reconocimiento interno de nuestras posibilidades (infinitas), desde la aceptación de que todo lo que nos pasa es por causa nuestra, y de que lo que no nos pasa, también.

Para esto hay que prepararse, tenemos que crecer de la mano de nuestras ilusiones, visualizar que queremos (saber muy bien que queremos) y trabajar cada momento por ello.

Si tu ilusión es escribir una novela, has de escribirla. Si quieres viajar, has de viajar. Si quieres ser mejor, has de ser mejor.

Esto, que parece tan sencillo y tan evidente, se nos olvida muchas veces machacado por el día a día, por los problemas y cuestiones diarias, por el trabajo, por las responsabilidades, por la vida que llevamos. Pues cambiémosla. Si siempre hacemos lo mismo, nada cambia, nada mejora.

Desde niño siempre he tenido cientos de sueños. Creo que cada noche sueño algo diferente, que correre una maratón, que seré un escritor famoso, que viajare por el mundo a bordo de una camioneta con mi mujer y mis hijos, que seré padre, que ..., y ahora, con un buen puñado de años en la bolsa veo que he conseguido todos aquellos sueños por los que he trabajado, y que me quedan por cumplir todos aquellos que no he tenido todavía el valor, o la oportunidad, de trabajar.

Yo sé que merezco algo mejor, siempre, cada momento, pero también hemos de saber valorar lo que tenemos y comprender que toda acción supone un cambio. Cada pensamiento es un paso, cada decisión, cada texto que leemos o escribimos, cada proyección nos acerca o nos aleja de lo que queremos.

¿Merecemos algo mejor?, sí, sin duda, pero no viene de regalo. La mejora requiere esfuerzo, ilusión y constancia.

Hagamos el esfuerzo, seámos constantes y que nos guíe la ilusión.

Por cierto, la segunda página más vista es "La Yunsa", pero para esto no tengo una explicació más allá de que estamos tan rídiculos con nuestras vestimentas que la gente entra varias veces para asegurarse de si es cierto lo que ve.

diumenge, de setembre 26, 2010

Una de catalans

Hola,

Avui m’ha passat una d’aquelles coses que em sembla que només ens poden passar als catalans.

Com algun que altre diumenge, avui hem anat amb uns amics a una de les magnífiques platges que tenim a la zona i que, a més a més, no són conegudes pel turisme. És un lloc paradisíac a on hi ha un petit restaurant de preus, diguem, no accessibles a la majoria dels habitants, però que de tant en tant ens agrada anar-hi perquè no deixa de ser un lloc extraordinari.

El tipus de gent que si arreplega és de lo més divers, la veritat, però hi ha una bona quantitat d’espanyols que treballen a la zona en càrrecs directius, empresaris, o gent que fa molts anys que hi viuen i estan ben situats. I dins d’aquests hi han molts, però molts, que semblen directament sortits de l’anunci de “Amo a Laura”, amb els seus polos per sobre de les espatlles, pantalons bermudes fins a mig genoll, mocassins…, o sandàlies menorquines, és clar, el osea a la boca, fent joc amb tones de botox, i ulleres tipus vidre d'autobus de cinquanta-quatre pax.

Dons bé, avui estava amb el meu fill i no recordo que li deia, que s’aixequés, o que m’agafés de la ma, quan se m’ha acostat una mena de barbie de cinquanta i pico cirugies, estirada arreu, amb la boca de Mickael Jackson (potser era la mateixa…) i m’ha dit una cosa que encara ara em volta pel cap, i que fa que m’hagi decidit a escriure-la al blog.

Ha vingut fins a mi, amb un somriure sincer (operat, però sincer), i em diu: “Que gracia, tan pequeño y ya le hablas mallorquín”

Com que no sabia que dir-li, com a mínim no sabia que dir-li sense engegar-la a fer punyetes, he callat com si no l’hagués entès i he continuat amb el meu fill.

Però, oi que això només ens pot passar als catalans?

dimecres, de setembre 22, 2010

Para los que no tenéis la suerte...

Hola,

Por motivos geográficos sois muchos aquellos que no tenéis la fortuna de poder seguir los canales de televisión venezolanos, y por ende, que no podéis seguir las intervenciones surrealistas del presidente.

En Youtube hay cientos de videos, pero hoy quiero compartir uno especialmente adecuado, además de dos artículos relacionados.

Sé que muchos de vosotros pensaréis ¿qué me importa a mí Venezuela?, pues lo mismo que a mí, nada en realidad, pero no deja de ser sorprendente, a la par que tristísimo, que un país con tanta riqueza esté cayendo en un deterioro tan absoluto ante la displicencia general. Eso sin contar los más de cien mil muertos que han costado ya las tonterías (o no) de este tipo.

No es un gag, ni un imitador, este señor es el presidente de un país al que le ha cambiado hasta la bandera.






123.091 asesinatos en Venezuela en diez años de régimen chavista

Esperanza Imaginada

diumenge, de setembre 19, 2010

Un poco más pobres

Con una bandera aragonesa sobre un sencillo ataúd de madera y un centro de rosas rojas a sus pies con el texto: "Con cariño de tu esposa e hijas".

El texto está extraído de un artículo de La Vanguardia, y me parece un buen resumen, la verdad, de lo que fue la imagen del señor Labordeta. Sencillez, calidez, naturalidad, honestidad y austeridad. Una vida.

Casi treinta mil personas han pasado frente al sencillo ataúd para despedirlo.

Además de los cientos de miles de personas que le conocíamos por su faceta más pública. Sin ser aragonés, ni político, sin haber escuchado su música más allá de algunas estrofas de Canto a la Libertad, yo soy uno de esos ciudadanos que teníamos, y tenemos, una profunda simpatía por el sr. Labordeta.

En mi caso, y de mis amigos de correrías, le recordaremos siempre por sus mochilas, imitadas por nuestro querido amigo José.

Saltó a la "fama" por decir un taco en el parlamento, mandó a la mierda a la bancada pepera, que todas las televisiones utilizaron para abrir sus informativos, pero pocos recuerdan las palabras que pronunció antes de dejarse vencer por la pasión. "Estoy hablando con el ministro y no con ustedes (ante la falta de educación de los populares que no le dejaban hablar con gritos y zapateos impresentables). Ustedes están habituados a hablar siempre porque han controlado el poder toda su vida, y ahora les fastida que vengamos aquí las gentes que hemos estado "torturaos" y "roturaos" por la dictadura a poder hablar. Eso es lo que les jode a ustedes, coño, y es verdad, joder.". Sólo quería usar su derecho de turno de palabra.

La lástima es que a donde va a ir el señor Labordeta dudo que se encuentre a ninguno de esos, porque si de verdad existiera algún tipo de justicia, por mínima que fuera, los vería desde una gran distancia..., aunque imagino su sonrisa sólo de pensar en el acojone de alguna alma en pena por si se lo encuentra.

En la memoria de las gentes de mi edad queda la faceta política y cantautora, pero sobre todo aquellas caminatas por los pueblos de España relatadas en libros y programas de televisión, y los anuncios en que posaba con aspecto andarín tomando sopa, creo recordar.

El no ser maño a veces tiene sus inconvenientes..., como no haber escuchado el pregón de las fiestas de la Virgen del Pilar que hizo el año pasado, aunque para ser sinceros, hace más de veinte años que no voy a ningún pregón. Menos mal que las ciencias avanzan que es una barbaridad y ya se puede bajar por internet. No te lo pierdas.

Lúcido, socarrón y maño. Un ejemplo de comportamiento.

Gracias señor Labordeta, que descanse usted cuando quiera.

dissabte, de setembre 11, 2010

Renato Carosone Tu Vuo Fa L Americano

Sense paraules...








Puorte o cazone cu ‘nu stemma arreto
‘na cuppulella cu ‘a visiera alzata.
Passe scampanianno pe’ Tuleto
camme a ‘nu guappo pe’ te fa guardà!

Tu vuò fa l’ americano!
mmericano! mmericano
siente a me, chi t’ ho fa fa?
tu vuoi vivere alla moda
ma se bevi whisky and soda
po’ te sente ‘e disturbà.

Tu abballe ‘o roccorol
tu giochi al basebal ‘
ma ‘e solde pe’ Camel
chi te li dà? …
La borsetta di mammà!

Tu vuò fa l’ americano
mmericano! mmericano!
ma si nato in Italy!
siente a mme
non ce sta’ niente a ffa
o kay, napolitan!
Tu vuò fa l’ american!
Tu vuò fa l’ american!

Comme te po’ capì chi te vò bene
si tu le parle ‘mmiezzo americano?
Quando se fa l ‘ammore sotto ‘a luna
come te vene ‘capa e di:”i love you!?”

Tu vuò fa l’ americano
mmericano! mmericano
siente a me, chi t’ho fa fa?
tu vuoi vivere alla moda…

dimarts, d’agost 17, 2010

De paso por el aeropuerto

No sé si existe algún lugar en el mundo más desolador que un aeropuerto, sobre todo cuando se viaja solo y por trabajo. Paseo horas entre la gente, sumida en sus pensamientos, en sus horarios, en todo lo que les queda por hacer apenas lleguen al lugar de destino, frustraciones, ilusiones, reencuentros y roturas, pero sobre todo, cansancio y soledad.

Eso es lo que veo cuando camino entre las filas de gente que esperan estoicas la salida de su vuelo, sentados o tirados en el suelo frente a las puertas de embarque. Grupos de adolescentes ajenos a estos sentimientos son los únicos que parecen pasarlo bien, el resto, como yo, ausentes. Miradas muertas contra las paredes insípidas, suelos de moqueta que parece van a cocerte las plantas de los pies, tipos en chanclas y con trajes caros, calvos, gordos, feos, culturistas en camisetas imperio, mujeres vestidas como para una boda, otras para las últimas horas de un bar de noche, toses, estornudos, controles, papeles, tarjetas, burocracia al servicio de la mayor de las soledades.

Tipillos armados con una gorra que les confiere el derecho de dejarte pasar, o no. Preguntas tan ridículas como ¿A dónde viaja?, con el pasaporte y la tarjeta de embarque en la mano. Mil lenguas, mil caras, mil razas, mil ojos, mil mujeres hermosas, mil columnas atestadas de gente apoyada contra ellas, mil veces rellenado el nombre, los apellidos, la nacionalidad, la fecha de nacimiento y el lugar de residencia. Búsquedas desesperadas del enchufe perdido donde cargar el teléfono o el ordenador, requisito indispensable para viajar. Exposición de electrónica avanzada en cada puerta de embarque.

Y en medio, yo, caminando solo entre el repiqueo de zapatos de tacón y las bofetadas de chanclas plásticas, sumido en el cansancio del madrugón del vuelo previo, de la escala infinita que parece que no acabará nunca, observando a mi alrededor, imaginando vidas llenas en esas caras (como la mía) ausentes. Parejas que ya se han dicho todo en la cantidad de horas que hace que deambulan por el aeropuerto, nervios de última hora, carreras, formularios equivocados, filas infinitas, cafés inmundos, comida repulsiva a precios de Guía Michelín.

Libros, cada vez menos, en manos de gentes abandonadas a un mundo mejor que transcurre en las páginas de una ajada novela de bolsillo, la mayoría mujeres, espaldas curvadas, revistas de moda, mujeres con el velo y adolescentes orientales recubiertas de avalorios como un árbol de navidad con chancletas. Trolleys, millares de trolleys arrastrados cansinamente por pasillos repletos de tiendas de ropa de colores estridentes y perfumerías.

Policías que caminan en pareja, armados con todas las credenciales, cables, chapas, radio, porra, linterna, y seguro que navaja suiza con el logo del cuerpo. Señoras mayores arrastradas en sillas de ruedas empujadas por las asistentes del aeropuerto, la mitad de las cuales camina perfectamente pero saben que haciendo gala de su edad se saltan todas las filas. Bebés sobre excitados, niños pequeños que corretean entre los pasajeros ante la mirada impasible de la audiencia. Negros con gorras de beisball y cadenas doradas que les confieren aspecto de maniquís horteras sacados de un zoco, mal vestidos y transportados a una realidad absolutamente diferente.

Pantallas cargadas de información, miradas rápidas a los teléfonos y a los relojes. Búsqueda desesperada de las salas de fumadores y bolsas del dutty free, otra de las grandes estafas de los tiempos modernos.

Recuerdos que vagan pegados a los techos altos del edificio, escotes sugerentes, televisiones sin volumen con los noticiarios subtitulados con la opción para sordos, las tres letras rojas de la CNN marcando el ritmo de una mañana larga en la que un avión se ha estrellado en la isla de San Andrés, al norte de Colombia.

Abuelos que quizá sea la última vez que vuelan y lo saben, avisos sonoros que interrumpen la deplorable música de fondo. Voces mecánicas carentes de acento soliviantando en diferentes idiomas, imposibles de comprender, a los pasajeros que intentan dormitar encajados con precisión de tetris en sus asientos.

Sudokus y auriculares por doquier, consolas portables de video juegos y aluminio, mucho aluminio, en las puertas, en las bases de las columnas, en las patas de los asientos, en los frontales de los mostradores de embarque, en los carritos, en las manetas de las puertas, en los baños y en las papeleras preñadas de envases plásticos todavía con el nauseabundo recuerdo de la comida que transportaban. Uniformes de diferentes compañías mezclados con el personal de las cafeterías y las tiendas del aeropuerto, tranquilos, sabedores que el mundo no se acaba para ellos porque un avión se retrase.

Millones de horas perdidas que nadie reclama, que nadie cobra, que nadie se atreve a contar. Ejecutivos inyectados en la blackberry, olor a comida rápida mezclado con el ambientador más barato que ha conseguido el departamento de compras del aeropuerto. Gritos de bebé que entran hasta el fondo del cerebro como un electroshock, reproches por el descuido de algún regalo imposible ya de reponer, y horas, más y más horas perdidas que nunca se recuperarán.

¿Cuánto podemos envejecer en una escala?

Mi vuelo está retrasado, más tiempo sembrado en tierra muerta, la lengua pastosa, abrasada por un café horrendo que he tomado hace unas horas, el regusto amargo del repulsivo brebaje amenazando con tumbar a mi próximo interlocutor. Las bacterias creciendo a gusto en una boca que parece masticar yeso.

Todo numerado, las puertas, los mostradores, los asientos, las pantallas, las papeleras, los baños, los tiempos, incluso las personas con nuestro pasaporte y tarjeta de embarque que nos reclaman como si fuera el último plazo vencido de la hipoteca.

La única esperanza es que en unos días este mismo camino será de regreso y entonces todo, absolutamente todo, será diferente. Incluso yo.

dimecres, de juliol 28, 2010

Un día para recordar


Hola,

Hoy es un día feliz, un día para recordar, un día para sentirnos orgullosos, un día que se mantendrá en el calendario como un hito, un día que nos acerca a lo que cualquier ser humano ha de ser, un día, en definitiva, de aplauso masivo, reverencia y, nunca mejor dicho, vuelta al ruedo.

Hoy es el día en que en Catalunya se ha tomado la decisión de prohibir la tortura y asesinato público de los toros bravos.

Noticia en la Vanguardia de hoy.

Aunque parezca mentira, la decisión no se ha tomado por mayoría absoluta, lo que indica el grado de degradación al que se puede llegar una persona, pero por lo menos se ha tomado por mayoría.

Hay quien ha intentado disfrazar un hecho repugnante y repulsivo como símbolo identitario, como defensa patria de valores impresentables, gente que ha visto más allá y que se han sentido atacados por ideas políticas, pertenencias patrióticas, y otras historias, pero que sin embargo son incapaces de ver más acá, de ver la sangre de verdad y el sufrimiento extremo de un animal cuya única culpa ha sido nacer de esa raza en un país de bárbaros.

Dentro de unos años se verá con extrañeza que esto no se hubiera producido antes, con la misma extrañeza que nos producen la tardía abolición de la esclavitud, o los juegos de gladiadores en el imperio romano. También entonces hubieron grupos de presión a favor de que no se erradicaran semejantes barbarismos. Incluso en los Estados Unidos hubo una guerra en la que una de las causas fue el "derecho" a tener esclavos.

Un derecho que todavía enarbolan algunos salvajes utilizando la cultura y la tradición para defender la barbaridad de torturar y asesinar a un animal en público.

Pero por suerte esto pasará a mejor vida. No comprendo el porqué no se aplica a partir de hoy mismo, y tenemos que permitir que hasta dentro de dos años se siga con el macabro espectáculo, pero por lo menos en el rincón de mi tierra se ha prohibido.

Por fin podré ostentar el mismo orgullo que otros pueblos civilizados, canarios a la cabeza, que hace años que prohibieron, por cultura, semejante salvajismo.

No puedo cerrar el post de hoy sin dejar de felicitar a la gente de Plataforma Prou, un grupo de cinco personas que, armados sólo de lógica y humanidad, extendieron el manto por nuestro país hasta conseguir más de trescientas mil firmas de gente buena. Gracias, muchas, muchas gracias.

Un gran día, sí señor.

Noticia del Parlament



También creo que vale la pena publicar los diputados del Parlament que han votado en contra de la prohibición, y como en Internet se queda todo, que se les recuerde en el futuro cuando ningún país civilizado mantenga la tortura en su territorio. Queden pues para la historia los siguientes:

CiU
Joan Miquel Nadal
Josep Grau
Ramon Espadaler
Antoni Fernández Teixidó
Xavier Crespo
Anna Miranda
Santi Vila (UDC)

PSC (casi en pleno)
José Montilla - PRESIDENT DE LA GENERALITAT, DEU N'HI DO..., ja més vergonya no es pot suportar
Joaquim Nadal
Higini Clotas
Lídia Santos
Manuela de Madre
Miquel Iceta
Consol Prados
Carme Figueras
David Pérez
Núria Segú
Caterina Mieras
Montserrat Capdevila
Esteve Pujol
Agnès Pardell
Rocío Martínez-Sempere
Dolors López
Teresa Estruch
Josep Casajuana
Alexandre Martínez
Joaquim Josep Paladella
Francesc Xavier Boya (CpC)
Antoni Llevot
Pia Bosch
Judit Carreras
Roberto Labandera
Mila Arcarons
Mohammed Chaïb (CpC)
Jordi Terrades
Flora Vilalta
Lídia Santos

PP (pleno de nos, como siempre. No a todo, no a la guerra, no al matrimonio entre personas del mismo sexo, no a cualquier tema que rezume libertad)
Daniel Sirera
Dolors Montserrat
Josep Llobet
Juan Bertomeu
Pere Calbó
Eva García
Rafael López
Rafael Luna
Carina Mejías
Enric Millo
Jordi Montanya
María Ángeles Olano
Belén Pajares
Santi Rodríguez

Grupo mixto
Albert Ribera (C's)
Carmen de Rivera (C's)
José Domingo (no adscrito)

dilluns, de juliol 26, 2010

Se complica el futuro de escritor

Hola a todos,

En el mismo día que desde la agencia me han comunicado que es mejor dejar mi segunda novela en el cajón por un tiempo, a ver si vuelven las vacas gordas..., mi nuevo editor ha dictado sentencia sobre la escritura de su padre en la tercera novela.

Por lo menos ya hemos encontrado un sentido a mi literatura.



Saludos a todos,

diumenge, de juliol 18, 2010

Ja som pares

Hola,

Después de una espera larga en muchos casos, pesada y descorazonadora en otros tantos, pero siempre ilusionados sabedores de la recompensa final, por fin el momento ha llegado y hemos sido regalados con un niño precioso.

Su nombre es Marçal, y sus apellidos pronto serán los nuestros.

Lo cierto es que la adaptación mutua está siendo un poco complicada, pero como él no tiene más remedio que adaptarse, y nosotros nos sentimos con las fuerzas y las ganas para hacerlo, estamos seguros que en pocos días el Sr. Marçal se habrá hecho con su nueva vida.

Otra cosa somos Luz y yo, que estamos destrozados después de dos días de cargar un niño de doce kilos de peso, con una sonrisa y unos ojos hermosos, pero que pesa como si cargáramos una bombona de butano continuamente en brazos.

Sin embargo nuestra felicidad es enorme y eso lo puede todo.

No me extenderé mucho hoy porque don Marçal nos avisa, a grito pelado, que vuelve a estar hambriento, así que la noticia que quería compartir es la presentación de nuestro primer hijo, y aquí dejo un par de fotos para ello.

Un abrazo a todos/as,


Yo soy Marçal, hola a tots,


Cuando me dan biberón, no hay problemas. Me los bebo de tres en tres, y no es broma...


Ah, pero cuando se trata de papilla, como masticar no me gusta, monto unos lios que no lo sabe nadie. Bueno, Luz, Jordi y Carlos si lo saben ya...


Y aquí estoy con tío Óscar, cuando fuimos a comprar algo de ropa.

dilluns, de juny 28, 2010

Unos días de descanso en Jarabacoa

Hola,

Tras meses de bastante trabajo, sin librar apenas un sólo día, decidimos aprovechar la visita de Nicolás, el hermano pequeño de Luz, para irnos los cuatro de vacaciones unos días. En concreto tres, pero tres días que han valido por un mes.

Escogimos uno de los lugares más hermosos del país, y que no tiene ni arena blanca, ni palmeras, para hacer un retiro. Por desgracia la señal del móvil llega hasta allí, pero hemos podido desconectar bastante. El lugar elegido ha sido Jarabacoa, en el interior del país, un espacio de montaña, con vegetación de altura, aguas bravas y un clima extraordinario que invita a quedarse para siempre.

Sin duda Jarabacoa y su entorno parecen salidos de un cuento, a las antípodas de lo que he visto por todo el resto del país, orden, limpieza, tráfico casi ordenado, un ayuntamiento, un parque central (la plaza del pueblo) con su iglesia, su árbol centenario, bancos donde sentarse, sin merengue ni bachata taladrando el cerebro de nadie, lo dicho, un oasis. Por desgracia también aquí existe un porcentaje de degenerados mentales que ensucian y botan la basura donde no deberían, pero sin duda es menor que en el resto del país.

Aprovecho para hacer una reflexión a mis amigos dominicanos, por si alguien lo lee. No comprendo porque existe un porcentaje del país que se dedica a destruir un lugar tan hermoso como éste. No comprendo porque otro gran porcentaje del país los deja hacer como si no fuera con ellos. Esto no es cuestión del gobierno, sino de la gente. A mí me da una tristeza infinita ver los márgenes de las carreteras llenos de basura, toneladas de basura que se mezclan en la caña, en los ríos, en los campos, en las calles, en cualquier hoyo o hueco del camino, el roal de un árbol, la parte trasera de una casa, un solar deshabitado, el frente de un restaurante, la playa de Boca de Yuma, las lagunas del río Jimenoa, las playas de Bávaro, toda Nagua, Higüey, las calles de Santo Domingo, las aceras de las ciudades (donde las hay), todo lleno de basura, de restos de comida, de bolsas reventadas, de plásticos, de envases de comida preparada, de botellas de Presidente, trozos de pollo, un asco, un verdadero asco. ¿Porqué no se levantan y los botan a ellos? ¿Porqué cuando alguien ve a otro lanzar desde su coche una botella a la carretera no lo persigue y le mienta la madre? ¿Nadie se da cuenta que están destrozando uno de los lugares más hermosos de la tierra?

Perdón por el paréntesis, pero es que este fin de semana hemos visto todo aquello tan hermoso y tan limpio que los dos huecos de basura que vimos en el río me indignaron tanto o más que las toneladas de basura que, por desgracia, veo a diario.

Sigo pues.

Este fin de semana aprovechamos el permiso que me concedió mi jefe y nos marchamos Luz, Nicolás, Carlos y yo a Jarabacoa, para hacer actividades de montaña como hacía años que no podía practicar. Así bajamos el río Jimenoa en rafting, los niños hicieron bicicleta de montaña hasta el salto Baiguate, y Luz y yo nos metimos en un traje de neopreno (que ya me aprieta las chichas sobrantes...) y nos hicimos un barranco, canyoning, como lo llaman por aquí.

Un fin de semana intenso, bonito, en familia, extraña, sí, pero familia. Un fin de semana en que los niños han vuelto felices, Luz también y yo más.

Me pasó una cosa extraña mientras bajaba el cañón del Yaque. De tanto en tanto miraba para atrás en busca de Cecilio y Jaume, pero no estaban, y la alegría se minimizaba. Es inevitable el recuerdo de nuestras excursiones por Venezuela, o por el Pallars, para bajar barrancos, hacer raquetas de nieve o caminatas, están demasiado grabadas en mi memoria como para que ante cualquier indicio no salten a primera línea.

De todas formas lo pasamos muy bien, muy, muy bien, y espero que, tanto Cecilio como Jaume, tengan lo que hay que tener para venir con nosotros y repetir la experiencia juntos. Además Jaume puede tener premio..., y lo mismo para todos vosotros, os invitamos a venir, os prometo que lo pasaréis bien, y para los que la bachata, el merengue, la palmera y la playa de aguas turquesas les agote, pues Jarabacoa es la mejor medicina.

Algunas fotos de las mini vacaciones:


Luz y yo después de bajar rapelando los 35 m del salto Baiguate, en el río Yaque.


Centrifugando el cuerpo...


Carlos, Luz y Nico "rafteando" por el río Jimenoa.



Luz descendiendo el Salto Baiguate. Por desgracia la bruma de la cascada desenfocaba la cámara y a veces se pierde la imagen, pero vale la pena para darse cuenta de la proeza. Son más de 35 metros de caída y sí, eso pequeñito que se ve bajando, es Luz.


Nico y Carlos bajando río abajo en un descanso del rafting.

dimarts, de juny 22, 2010

Venezuela

Hola a todos,

Hace unos años, concretamente en 2003, nos fuimos tres amigos, Cecilio, Jaume y yo a un viaje a Venezuela. Puedo decir, sin lugar a dudas, que ha sido una de las mejores experiencias de mi vida.

Evidentemente, en un país tan inmenso como Venezuela, durante los quince días que estuvimos por allí sólo tuvimos tiempo a ver parte del departamento de Bolívar, Isla Margarita (lo que menos me gustó), y el parque natural de Canaima. Nos hubiese gustado llegar a Maracaibo, Los Roques y Mérida, pero lo dejamos para otro momento.

Entonces me pareció un país extraordinario, el más bonito que nunca había visto, tanto así que pensé seriamente en marcharme a vivir a Puerto la Cruz. La primera vez en la vida que me entró la duda de si sería feliz en otro lugar que no fuera mi Catalunya natal, y germen inicial de mi emigración posterior.

Un par de años antes de nuestro viaje había ido un amigo común, quien nos habló de las maravillas del lugar, de la gente, de las venezolanas (recuerdo un restaurante...), y que nos convenció. Cuando al cabo del tiempo compartimos experiencias de los dos viajes, hechos apenas con un año de diferencia, nuestro amigo no daba crédito a lo que le explicábamos. Gente armada en los comercios (recuerdo una tienda de neveras de segunda mano con un tipo armado con una escopeta de cañones recortados y un revólver en el bolsillo), restaurantes con guardias de seguridad armados, ..., nuestro amigo no nos creía. En un año la situación se había deteriorado de una forma brutal.

Un taxista, que nos llevó de nuestro hotel a playa Parguito, cometió la osadía de insultar a Chávez al pasar frente a una pintada de soporte en una pared, y se puso blanco al recordar que no iba solo en el vehículo, aterrorizado por las posibles represalias que de su osadía pudieran derivarse.

Desde entonces, en estos siete años, la situación de Venezuela es una vergüenza que no parece tener fin.

Yo resido y trabajo, como muchos sabéis, en la República Dominicana, en un macro resort turístico donde un buen número de profesionales son venezolanos. Buenos profesionales, buena gente de clase media, estudiantes que sacaron sus carreras con las mismas dificultades que todos los estudiantes del mundo, y que han tenido que salir de su país para poder vivir, para poder continuar con su profesión, para seguir creciendo, en muchos casos para poder seguir manteniendo a sus familias desde la distancia, expulsados por un sistema que castiga la iniciativa y el trabajo, mientras premia al mediocre, al amigo del amigo, y al sinvergüenza con camisa roja.

Venezuela se ha convertido en un paraíso para inútiles, vagos, corruptos y mentirosos. Sivergüenzas vividores de la mentira, de la acusación, y de la subvención. Miserables que han cambiado el don de trabajar por el "mal de los capitalistas", como dicen a quienes hacen más horas de las fijadas por nómina. Un país, por desgracia, que no levantará cabeza en décadas por la ambición desmesurada de unos sinvergüenzas que se están haciendo de oro a costa de hundir a uno de los países más hermosos del mundo.

Un país presidido por un tipo capaz de hablar de socialismo, pero que paga cinco mil trescientos euros por una noche en un hotel de Madrid. ¿Y por qué sigue ahí? Que respuesta tan sencilla, porque no es el único que duerme en suites de lujo pagadas por el dinero de los demás.

Un grupo de gentuza que enarbolan una camisa roja como los curas antaño se protegían detrás de la sotana, para esconder la ineficacia, el lambonerismo, la hipocresía mayor, mientras se reparten (a lo cubano) los bienes que expropian del esfuerzo ajeno, y el dinero que roban a manos llenas.

Censura, crimen, miedo, cierre de publicaciones, de televisiones. Un presidente que escupe durante horas en todos los canales de televisión, obligados a retrasmitir su verborréa enferma. Me gusta mucho Meridiano, una televisión venezolana que cojo por cable, y cada viernes el loco ese corta la programación.

La hermana de un amigo mío pidió ayuda hace unos años a su familia y compró un local en el malecón, en Isla Margarita, no daré muchos datos. Había finalizado sus estudios de cocina y entre todos los hermanos la ayudaron a montar su negocito. Montó el restaurante, como todos los negocios, pasando mil penurias al principio, trabajando más horas de las que da el cuerpo, hasta que un día vino un miserable armado con camisa roja y se lo expropió. Así de sencillo. Expropió todo el malecón (paseo marítimo), con todos los comercios que habían allí. Hoy, la hermana de mi amigo no tiene trabajo, y el restaurante está cerrado. Eso pasa en Venezuela hoy, por desgracia.

Me ha motivado escribir este correo, que espero que mis amigos venezolanos (tengo muchos) no sientan como sal en la herida, sino como solidaridad a una desgracia tan increíble que la opinión pública ni siquiera es consciente de lo que está pasando. Decía que me ha motivado a escribir todo esto un artículo extraordinario que he leído en la Vanguardia, y que me ha parecido de lo más decepcionante y humillante, a la par que una fotografía real de la situación actual en Venezuela.

Artículo de Graciela Pantín, extraordinario.

Eso sí, los mandatarios encima se llenan la boca de amenazas y patrioterismo barato mientras su país se pudre con una rapidez exasperante.

Lo lamento por la gente buena, trabajadora y honrada que vive allí, y que cree todavía en valores como el trabajo, el esfuerzo, la dedicación, la honradez y la valentía. Ojalá sean suficientes para dar el giro. Ojalá la gente que ha decidido no marcharse, por los motivos que sean, y que permanecen al pie del cañón sean suficientes para virar ese barco que el mundo entero ve marchar al precipicio, y que nadie parece tener la valentía de cambiar de rumbo.

Qué bonita es Venezuela.

dissabte, de juny 12, 2010

Conferencia del maestro Hira Ratan Maneck en Sabadell

Hola a todos,

Escribo hoy para invitaros a todos a un evento muy especial que se hará el próximo 15 de julio y en el que vendrá el maestro Hira Ratan Maneck a realizar una conferencia, “ENERGETIZACION SOLAR”, y lo hará a través de Amics del Perú, Asociación de la que como todos sabéis soy miembro.

La conferencia será el día 15 de Julio a las 19 horas. En la Salón de Actos de la primera planta del Casal Pere Quart, en Rambla de Sabadell, nº 67 esquina con calle Lacy (donde se hizo la conferencia el año anterior).

Si queréis asistir a la conferencia enviadme un correo para reservar plaza, ya que el aforo, aún siendo importante, es limitado.

Es una buena oportunidad para descubrir nuevos horizontes y formar parte de un proyecto extraordinario.


Un abrazo a todos/as,

dimarts, de juny 01, 2010

Ara que torno a escriure

Hola,

Fa molts dies que em volten pel cap varies històries que m'agradaria escriure, però fa tot just un mes que he començat amb una de nova. Després de dos anys d'haver finalitzat la segona novel•la i de veure-la passar de ma en ma sense gaire èxit de moment (i tinc força confiança de que es publicarà tard o d'hora) he començat la que hauria de ser la meva tercera novel•la.

Fa com uns sis mesos vaig iniciar una nova aventura que guardo de moment en la memòria i la deixo per més endavant. Ara li toca a una història que em porta de corcó des de fa un any, més o menys, i que per fi m'he atrevit a posar-la en clar.

No se que tal anirà la cosa, perquè em sento una mica rovellat, però i tinc confiança i crec que pot ser un bon experiment.

Ja veurem. De moment m'animo a mi mateix donant-me missatges d'ànim des de un lloc tan estrany com ho és un blog personal, al més pur estil d'en Mister Bean al dia del seu aniversari.

dilluns, de maig 24, 2010

Ya no bastan las caceroladas

Hola,

No sé si será por mi estado actual, un poco más estresado de lo común, o porque realmente lo que leo en la prensa internacional supera ya todas las fantasías. De verdad, no sé si mi pesimismo es por una o por la otra causa.

Catalunya, y por extensión España, es uno de los países que más conozco, no en vano he vivido allí la mayor parte de mi vida, y leo cosas que no comprendo como no sacan a la gente a la calle en una cacelorada masiva, pero con variantes de procedimiento. Es decir, en lugar de golpear cacerola contra cacerola, o en versiones más "in", cacerola contra cucharón, debería implantarse la cacerolada contra la cabeza de los políticos, si no de todos, de una gran mayoría.

Estos días en España, el gobierno central ha aplicado una serie de medidas drásticas para controlar el déficit (hablamos del económico, los otros no le importan a nadie), ya que la economía española no se aguanta por ningún lado, los mercados internacionales aprietan y los que han dejado dinero al estado quieren asegurarse de que van a cobrar. Algunas de esas medidas son ampliar los impuestos, reducción del sueldo de los funcionarios y la congelación de las pensiones.

No me gustan los funcionarios (no ellos, claro, porque además de que no los conozco a todos, tengo amigos que ejercen esa profesión y los quiero mucho), no me gusta la palabra funcionario, no me parece bien que alguien, en un mundo en que todo es cambiante, tenga asegurado el sustento de por vida, trabaje o no, a costa de los que viven el riesgo real de la vida y todo por haber dedicado un tiempo a pasar un examen de admisión. Dejo pues bien claro que estoy en contra del funcionariado, o por lo menos, de la idea del funcionariado actual. Sin embargo ¿cómo se atreven a bajar el sueldo de la gente por el simple hecho de que el estado debe dinero?, es como si porque yo debo dinero a un banco, a mi hermana le embargaran el coche. Y lo de las pensiones, peor incluso, toda una vida laboral contribuyendo obligatoriamente vía mutilación de la nómina a un sistema, sin poder opinar si estás o no de acuerdo, para que después venga un iluminado y decida "por la presión de los mercados" que lo que tú has cotizado toda tu vida no vale.

Deberíamos recordar porque el estado está endeudado, porque todos los estados del mundo están endeudados. En estos meses atrás se ha pagado con dinero proveniente de los impuestos de empresas y trabajadores, que sí han cumplido con las normas, los desbarajustes y los abusos de una rama comercial, los bancos, que han hecho lo que les ha salido de las narices, con la mayor de las impunidades y ante el aplauso de los mercados. ¿Existe algún negocio en el que si arriesgas tu dinero y lo pierdes, papá estado te lo reponga?, creía que no.

Unos bancos que cada año, a costa de comisiones a los clientes, reducciones de costos por utilizar cada vez artículos de menor calidad, presión a sus trabajadores, operaciones financieras que se han demostrado que rozaban, si no la sobrepasaban, la más absoluta ilegalidad, unos tipos que por "mover" la economía decidieron unilateralmente que debían quedarse con la mayor. Ya se sabe, quien parte y reparte... Unos tipos que jugaron en el casino y que a la primera que la ruleta comenzó a menguar sus resultados acudieron en bloque a los estados a pedir dinero. Y los gobiernos, en lugar de enviar a sus auditores y la policía de delito fiscal para apiñar a todos esos sinvergüenzas en las ya pobladas cárceles, les dio un cheque infinito.

Una cantidad de dinero tan vergonzosa que si se hubiera dedicado a paliar, por ejemplo, el hambre o la miseria en según que lugares, ahora, en vez de acarrear cubos de agua contaminada por varios kilómetros para hervir un arroz repulsivo, estas gentes andarían en todo terrenos con una pantalla de DVD portátil para el asiento de los niños.

Esos gobiernos desgraciados ahora se atreven a justificar que deben apretar más, bajar el sueldo o las prestaciones a la gente, que ya pagó en su momento una parte de los beneficios escandalosos de los bancos, para que los "mercados internacionales" no quiebren. Resultado, a pagar dos veces.

Primero la empresa privada, no de banca, claro, con miles de parados en todo el mundo, empresarios hundidos o acojonados, después los ahorros personales de mucha gente que se vieron reducidos a un extracto a cero por las pérdidas en las bolsas, los siguieron los jubilados, en los países que hay pensión, y ahora el resto de los paganos de siempre. ¿Y los causantes, esos van a pagar algo? Me temo que no.

Han convertido a los miserables en más miserables, a los pobres en miserables, a los de clase media en pobres, y a los que se creían que levantaban la cabeza por encima de la media, en clase media. ¿Y ellos?, bien gracias.

No quería hablar de esto, hace meses que me barrunta por la cabeza un artículo cargado de bilis contra lo que ha pasado, contra lo que está pasando, pero no quería escribirlo. Siempre he preferido intentar comprender que lo que nos pasa es por nuestra cuenta, por nuestras acciones, pero esto es demasiado.

Y encima leo, con un asombro que roza el esperpento, que el Banco de España inyectará 550 millones de Euros a una caja de ahorros (una especie de banco en España) para que no quiebre. Una caja, por cierto, que pertenece a la pobrecita Iglesia Católica y Apóstolica.

Como decía aquel dúo, mañana hablaremos del gobierno, porque elecciones siguen habiendo en todos los países y los mismos sinvergüenzas de cada lugar son los que aspiran a perpetuarse en las sillitas doradas.

Qué vergüenza.

dissabte, d’abril 17, 2010

S’acosta Sant Jordi, per a mi un dels moments que em fan sentir més enyorança de la meva terra, i de la meva gent, de tot l’any. Un dia, per sort a més el meu Sant, en que la gent de Catalunya intenta viure una realitat idíl·lica. Un dia en que tothom fa veure que estima a algú, i que te interès per qualsevol tipus de literatura. És extraordinari.

Però si mirem la realitat, tampoc s’aparta gaire d’aquesta visió idíl·lica, és a dir, si algú ens veu des de fora el dia de Sant Jordi lo que realment veurà és un poble que surt al carrer per a reconèixer als seus estimats regalant símbols, un d’amor i l’altre de cultura. I fins i tot nosaltres mateixos, en un moment de dificultat compartida, en aquest dia ens oblidem i fem lo que s’espera de nosaltres, repartir els mateixos símbols d’amor i de cultura.

Llavors, si ho fem aquest dia, i regalem amor i cultura, encara que la resta de l’any no siguem tan amorosos ni tan cultes, mentre ho fem, ho som. Aquesta és la realitat.

I és d’això que m’agradaria parlar, vincular els símbols de Sant Jordi a la nostra vida de cada dia.

Ara passem per un moment complex, diuen que de crisi econòmica. Cert. Però, per a mi, aquesta crisi no és la més important. Diuen els americans (burros en moltes coses, però llestos en d’altres pel seu caràcter emprenedor) que les crisis són el millor moment per evolucionar, i jo estic del tot d’acord.

No vull parlar de la crisi econòmica, si no de les crisis personals, de lo molt i molt bé que ens venen per evolucionar. Evidentment hi ha diferents tipus de crisis, des d’un acomiadament o un canvi de feina, a una crisi real produïda per la mort d’un ser estimat, passant per la pèrdua d’amics o una separació. De totes elles podem sortir revalorats.

Qui em conegui una mica ja sap que en penso dels divorcis, i fins i tot lo bons que són en alguns moments de la vida per netejar i buidar les nostres motxilles vitals, igual penso dels amics, aquelles amistats que es perden pel camí i que són canviades per unes altres. Moments tots ells de pèrdua momentània, però de felicitat extrema en el temps perquè ens permeten avançar en un camí nou, al que mai hauríem arribat d’anar amb tant de pes a la nostra esquena, i que ara, alliberats de les porqueries del passat, podem enfrontar-nos amb tota la força posada només en el desig d’avançar.

Per això les crisis són oportunitats, grans oportunitats en las que refer-nos, reconstruir-nos en noves persones, en millors persones. Com quan de petit canviaves de col·legi i tot d’una havies perdut tots els mots amb que els antics companys t’havien batejat i podies ser un nen diferent. Un nou expedient, un nou llibre en blanc per començar a escriure. Això són les crisis, i així crec que les hem de veure.

Una altre cosa són les pèrdues reals d’éssers estimats, perquè no et permeten la reconstrucció des del creixement, si no des de la més profunda de les penes. Les altres crisis són petits talls a la nostra carn d’homes, petites, o grans, cicatrius que ens afecten només en la epidermis, i de les que fins i tot en podem presumir passat el temps, però aquestes pèrdues d’éssers estimats són amputacions que mai no es curen. Amputacions que després de produïdes encara ens fan sentir com si estiguessin enganxades al nostre cos, picor als dits del peu d’una cama extirpada. Però fins i tot d’aquestes grans crisis reals hem d’aprendre i créixer per ser millors, ja sigui recordant les coses bones que ens van ensenyar, o intentant no fer mai allò que no es agradà d’ells. Recordar, en les seves pèrdues, la nostra insignificança i la necessitat vital d’aprofitar la vida en fer un pas més del que se suposa que hauríem de donar. I l`hem de fer, ¡l`hem de fer!

Sóc de la opinió que els gestos, els pensaments, la rutina, i la manera d’actuar al final són els que fan la persona, i que si som capaços de pensar i actuar com si sempre estiguéssim creixent, al final ho fem. Si cada dia ens comportem com si estiguéssim feliços, i fem un somrís continu a la vida, al cap del temps aquest hàbit es converteix en la realitat, en la nostra realitat.

Igual que Catalunya, per un dia, s’esdevé en un país d’amor i cultura només pel gest de sortir al carrer i fer-ho veure, nosaltres, a la nostra vida, ho podem fer igual.

Però no només per un dia, si us plau, si no per sempre.

La rosa més gran, aquest any, per la meva estimada Mise.

dijous, de març 04, 2010

Tiempo de agoreros

Buenos tiempos estos para los agoreros.

Qué profesión tan extraordinara la de agorero. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, Agorero/ra es:

1. adj. Que predice males o desdichas. Se dice especialmente de la persona pesimista. U. t. c. s.
2. adj. Que adivina por agüeros. U. t. c. s.
3. adj. Que cree en agüeros, supersticioso. U. t. c. s.
4. adj. Dicho de un ave: Que, según se cree supersticiosamente, anuncia algún mal o suceso futuro.

Sólo difiero con los ilustrísimos académicos en que la palabra quizá sea un adjetivo, pero la persona que lo ejerce es un nombre como un piano. Es decir, la palabra ya no califica, sino que ha tomado el poder y se ha convertido en un sujeto con vida propia.

Hemos vivido este fin de semana uno especialmente trágico en cuanto a las catástrofes naturales, para la dicha infinita de CNNeros, Pedro Piqueras, y agoreros varios. Personajillos que se ganan las habichuelas contando con todo lujo de detalles las mayores desgracias, tormenta perfecta, no sé qué vaina (como dicen aquí) ciclónico-explosiva, y mil barbaridades más. Todo con el único fin de tranquilizar a los afectados y a sus familias, ¿verdad?, porque en un mundo como el actual, ¿quién no tiene amigos o familia en casi cualquier parte del mundo?

Decía que este es su momento, junto a los fines de siglo y los gloriosos fines de milenio. Estamos en un momento dulce para todos estos tipos que nos quieren hacer creer que por nuestra culpa, de la cual siempre tienen la forma de que que nos arrepintamos, estamos cerca de la catástrofe final. Un destino al que nos dirigimos a pasos forzados y del que todo lo que nos ocurre son síntomas evidentes de su proximidad.

Predicciones que, desde la poderosa Hollywood hasta el camarero que nos pone el cortado ardiendo para quemarnos la lengua, empiezan a calar. Calan estas maldiciones en los que tienen demasiado espacio vacío en su interior, en aquellos que sinceramente creo que se alegrarían de que las predicciones fueran ciertas porque igualarían a todos a su estado de permanente vacío.

Personas a las que les alegra, es excesivo, les consuela la desgracia ajena porque sólo en ella se sienten útiles. Porque sólo en el más profundo negro brilla el gris. Hombres y mujeres más preocupados de los demás que de ellos mismos.

Muchos de estos tipos que en algún momento de su vida encontraron consuelo en alguna religión, secta o pensamiento, y que ahora tienen como única función vital meternos esa mierda en la cabeza a todos los demás. Telepredicadores, iluminados, zumbados armados de carteles hechos en cartón reciclado, todos ellos sumándose al pesimismo que impera en mucha gente. ¿Y porqué lo hacen?, para ayudar, claro.

En momentos como estos, de crisis profunda ECONÓMICA, porque de la existencial no se preocupan en los noticiarios, de catástrofes naturales, porque nunca antes las han habido (por lo menos no en directo con la sangre salpicando la parte interior de nuestros televisores de plasma), de predicciones traídas al uso, Nostradamus, mayas, etc., es cuando hay que estar más despierto, más tranquilo, más convencido de que los que tenemos ganas de vivir podemos insuflarlas al resto. Pero sin hablar, sin hacer apología ni postularnos al lado de nadie, simplemente sintiendo y comprendiendo que la vida es tal cual la que es, finita, frágil y muy, muy, muy corta.

Y por eso es que tenemos la obligación moral, como individuos e incluso como especie, de disfrutarla, de no caer en pesimismos ridículos, y vivir cada día con plenitud. No como si fuera el último día de nuestra vida, viendo todos los amaneceres y llamando a nuestros amigos para decirles cuánto les queremos (que estrés), sino sencillamente viviendo, riendo, adaptándonos a cada nueva situación con la flexibilidad máxima que nos permite nuestro esqueleto articulado. Comprendiendo que la situación siempre nos va a desbordar, y que la vida es incontrolable, así como la muerte. Que es mucho más fácil navegar sobre el mar que intentar controlarlo con diques hechos de cartón piedra.

Y por cierto, por si alguno de los agoreros se acerca por este post, os comento que el mundo no se acaba en el 2012 (por suerte), ni las hipotecas (por desgracia), ya que un investigador alemán parece que ha descubierto un mal cálculo en el inicio de la correspondencia de nuestro calendario con el maya. Vaya, vaya. El héroe se llama Andreas Fuls. Yo personalmente tengo otra teoria sobre el fin del calendario maya, bastante más sencilla que la explicación sobre la posición de venus el día d a la hora h. Yo creo que lo que ocurrió es que el único tipo que sabía hacer calendarios se murió y no pudo añadir más piezas al ingenio. Quizá pensó que con los más de cinco mil años que tiene de duración alguien aprendería a hacer otro nuevo...

Por lo menos no hemos visto en esta ocasión las mismas imágenes del terremoto de Chile que las que nos mostraron de Haití. Claro que en Chile no hay negros descalzos.

divendres, de febrer 05, 2010

La prosperidad es un estado mental

Hola,

Alguna vez en este blog hago referencia a escritos, otros blogs, artículos o páginas que me han gustado.

Hoy hago referencia a la entrevista que la periodista de La Vanguardia, Irene Orce, hace al sr. Raimón Samsó, escritor, economista, "coach" (o profesor...), etc.

Es una entrevista que creo es bueno difundir, y por eso me atrevo a colocarla en este mini espacio.

dissabte, de gener 23, 2010

Haití, la gran vergüenza

Haití hace años que pugna por un buen puesto en el top ten de los países más pobres del mundo. En la última estadística del Índice de Desarrollo Humano, Haití estaba en un meritorio sexto puesto, empatado a porcentaje de miseria, eso sí, con Zimbawe que ocupaba la tercera posición en el macabro listado. Este mismo conteo creo que se podría aplicar si la estadística fuera de niños mal nutridos, mortandad infantil, abusos, esclavitud, esperanza de vida, renta per cápita, etc., etc.

Y quizá sea por eso que todos se han atrevido con Haití, quizá ahora que va a ganar el primer puesto en todas esas macabras listas, los occidentales, que todo lo saben y que todo lo pueden, se han atrevido con Haití.

No se puede generalizar, claro, porque como en todos sitios (incluso en Haití) hay gente que actúa de corazón y a quien no quisiera meter en esta reflexión cargada de ira, pero creo que incluso muchas de estas buenas personas que han donado con toda su infinita buena fe algo de dinero, o bienes, para los desgraciados del terremoto, es posible que se sientan atacados por mí en esta fecha. Les pido disculpas a medias y les agradezco con toda sinceridad su ayuda en un nombre que no me corresponde.

Donde vivo actualmente estoy rodeado de haitianos, unos cuarenta y cinco mil si hacemos caso del censo que cuenta a dedo, ya que apenas hay haitianos censados, ni en la República Dominicana, ni en Haití (dato a tener en cuenta cuando se publiquen las listas de muertos, sin las que las catástrofes de toda índole no se pueden cerrar). Pero tengo que destacar que estos cuarenta y cinco mil haitianos viven cerca de mí, no conmigo. La gente de mi posición no se acerca a ellos, son negros, sucios y la mayoría van armados con un enorme machete (dos de tres son ciertas). Además se comportan como animales, duermen en el suelo y se cocinan su alimento en pequeños fuegos que ellos mismos hacen con restos de madera, o excrementos, que encuentran por ahí.

Quizá será por esto que se han atrevido con Haití…

Tampoco creo que sea por el cambio de los políticos dominicanos, que han pasado de llamarlos “haitianos del demonio”, variante de nuestro moromierda o putosudaca, a “nuestros hermanos haitianos”, aunque creo que este cambio de actitud igual es debido a los cientos de millones de dólares que van a caer sobre el país vecino en estos días…, no estoy del todo seguro, pero creo que el dinero siempre ha sido un excelente método antirracista.

Aunque estoy seguro que por esto no es. Además los políticos dominicanos son conocidos y gozan de cierto poder en su país, no en los nuestros, nadie sabe en Estados Unidos, o Europa, quien es Amable Aristy, el “Presidente de los pobres”, como el muy sinvergüenza se atreve a llamarse a sí mismo.

Creo que el motivo por el que se han atrevido a vejar de tal manera a unas gentes como los haitianos ha sido, simple y llanamente, porque son negros y pobres, y como todo el mundo sabe, los negros, si además son pobres, no tienen sentimientos. Incluso salen en los reportajes del National Geographic…

Ojo, quizá yo esté (como tantísimas veces) equivocado, pero no recuerdo haber visto trozos humanos tras la caída de las torres gemelas en New York, no lo recuerdo. No me vienen a la cabeza escenas de bomberos diciendo a una madre, que acaba de ver morir en vivo a su hija, que no han podido hacer más, con una cámara grabando en primer plano la escena, de verdad, ni cabezas bajo los escombros agonizando por un soplo de aire que posiblemente sea el último (si el camarógrafo tiene suerte), no, no, mi memoria no me alcanza. No consigo recordar que tras el desgraciado 11-M en Madrid salieran trozos de personas atrapadas bajo los hierros retorcidos de los trenes, cráneos aplastados con el reguero de sangre en perfecta estética fotográfica, ni, ahora que lo pienso, recuerdo cadáveres reventados en las calles de Los Abruzos, Italia, no hace apenas ahora un año. Ni siquiera el desastre sísmico que arrasó una buena zona en China (los chinos son más parecidos a los negros pobres que a los europeos…), y no, tampoco recuerdo vísceras de chinos siendo mordidas por perros en prime-time en todas las emisoras de televisión.

Entonces, ¿cómo y porqué se han atrevido a mostrar todo lo que han vomitado las agencias, los periódicos y las televisiones estos días a todas horas?, ¿bajo el permiso de quién se han atrevido estos carroñeros repugnantes a mostrar las miserias humanas en su fase más baja?

¿Es necesario para comprender la tragedia de un país desestructurado, en el que su ejército son los cascos azules de la ONU, que no tiene policía, ni estado, ni ningún tipo de estructura social como la conocemos nosotros, ni siquiera la más básica de la familia, arrasado todo por el narcotráfico y la venta de armas, era necesario para ello mostrar esas imágenes tan brutales?, ¿es necesario para encoger nuestros corazones ver como una multitud ignorante, hambrienta, desolada y rabiosa golpea hasta la muerte a un ladrón, igual de ignorante, hambriento, desolado y rabioso como ellos?

Creo que no, creo sinceramente que nada de esto es, ni era, necesario.

¿Puede haber alguien en el mundo tan miserable que cambie la muerte masiva por ingresos de publicidad y cuotas de pantalla? ¡No! Seguro que es mi mente mal pensada.

Una vez más los medios de comunicación han hecho lo que mejor parece que dominan en estos tiempos, como hicieron con la triste y famosa gripe A, que causó casi la quiebra de un país como México. Especialistas en la miseria, ¡que trabajo tan rastrero! Peor que recolectar mierda para quemar y calentar un puñado de arroz.

Por suerte Jonás, mi hermano negro (yo soy el suyo blanco) que un día metió el gol de su vida, aunque en propia portería y porque se lo había llevado el demonio, según sus propias palabras, no verá nunca esas imágenes, por suerte no verá si su familia era de los que azotaba a un pobre miserable que había robado un trozo de mierda de la gran mierda, o de los azotados, ni verá si sus hermanos y parientes han muerto debajo de un bloque de cemento en un primer plano perfecto, captado por una cámara de última generación en la que podría apreciar la expresión de horror de su familiar en 2000 megapíxels por pulgada. ¡Inolvidable!

Por desgracia tampoco, a fecha de hoy y desde hace una semana, yo tampoco sé nada de Jonás, y sólo espero que después de aclarar la situación de su familia (si ha quedado alguno), jamás crea que todos somos iguales, como nosotros no creemos que todos los negros pobres que van con machete sean como animales, ¿verdad?

dijous, de gener 14, 2010

Estamos bien

Hola,

Solo comentar que estamos bien, que ni Luz ni yo, ni nuestros conocidos de la República Dominicana hemos sufrido danyos.

Sí que tenemos muchos amigos haitianos que están sufriendo la situación...

Saludos,

divendres, de gener 01, 2010

Feliç any nou

Què més us puc dir que no us hagin dit ja...?

Que aquest any nou que ara comença, segons el nostre calendari imperfecte, estigui ple de bones intencions i que d'aquestes es compleixin la gran majoria.

Els millors desitjos per a tots vosaltres, de tot cor.

Jordi.