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S'estan mostrant les entrades d'aquesta data: febrer, 2015

UNIBE, Feria del Libro

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En estos días he tenido la gran fortuna de ser invitado a la Segunda Feria del Libro de UNIBE, Universidad Iberoamericana de República Dominicana, para realizar dos charlas, una para hablar sobre mis libros y sobre la necesidad de escribir, y otra en un pequeño simposio titulado "Como publicar un libro y no morir en el intento" en el que intenté explicar un poco mi experiencia en la publicación de las novelas.
Os dejo, por si es de vuestro interés, el vídeo de la presentación de mis novelas como autor internacional invitado a la Feria.



Un amor e-pistolar

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Selena, cariño, lo nuestro no puede ser. 
Sé que ambos lo deseamos, que nuestro amor es sincero y profundo, pero soy un hombre casado, tengo hijos, hipotecas, un perro, una vida que no puedo lanzar por la borda aún a pesar de la rotundidad de nuestros sentimientos. No comprendo cómo hemos llegado hasta aquí, cómo hemos dado rienda suelta a esta pasión que nos consume..., bueno, sí lo sé, lo cierto es que todo empezó de la manera más inocente del mundo. 
Aún recuerdo como si fuera ayer, o antes de ayer, tu correo:

Date: Thu, 5 Feb 2015 14:44:08 +0000
From: selena009@live.com
Subject: Hola Cariño!Hola Cariño!
¿Cómo estás hoy, espero que todo está bien? Mi nombre es Selena y yo soy una chica. Vi tu contacto a través de FB hoy y yo personalmente se interesó en ser su amigo aún más que eso, pero conforme pasa el tiempo vamos a conocernos mejor. Estaré muy contento si usted me entra en contacto de nuevo para que yo pueda enviar mis fotos privadas y le dirá más sobre mí mismo, tener un buen día…

La loca

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La veo casi todas las mañanas cuando salgo a trabajar, está sentada en un murete de cemento de poco más de dos palmos de alto, uno de esos que corren paralelos a un camino como si alguien hubiera iniciado en algún momento el trabajo de vallado y se hubiera quedado a medias. Lleva una falda larga estampada en colores tristes que incluso en esa posición, sentada casi a ras de suelo, le cubre hasta los tobillos. Normalmente viste unas chanclas de cuero roídas por el tiempo y ropa oscurecida por las muchas lavadas. Delgada, pero no flaca, dura como los cables de acero que aguantan las estructuras colgantes, y tocada con un casquete de pelo blanco que le confiere esa dignidad silenciosa que tienen las personas negras llegadas a una edad en la que las cicatrices del alma les han reventado en la piel.
Casi siempre está sola en ese murete a las puertas del residencial de lujo. Un campo de golf con un montón de hoyos, más de los reglamentarios, en el que se han levantado viviendas para ejecut…