dijous, febrer 16, 2012

El fenómeno Amazon

Hola,

Hace muchos días que vengo dándole vueltas en la cabeza a la idea de escribir algunas líneas de reflexión sobre el fenómeno Amazon y otras plataformas, de como se está empezando a calificar a una serie de autores que no han conseguido edición tradicional de sus novelas y que, tras colgarlas en la tienda Amazon, sus ventas están alcanzando cifras de cuatro dígitos o más.

Es cierto que durante estos meses también se ha escrito mucho sobre lo que está ocurriendo, algo por cierto que en Estados Unidos ya hace tiempo que explotó y que reporta millones de dólares, con diferentes puntos de vista, algunos totalmente retrógrados e incomprensibles.

Esta mañana he leído un artículo del señor Miguel Ayuso, cuyo link os dejo por si queréis echarle un vistazo, que no tiene desperdicio. En el artículo nos podemos acercar a diferentes versiones de esta expansión digital desde el punto de vista de un par de autores de éxito, opiniones del propio señor Ayuso, y una en especial que es la que me ha decidido por fin a escribir este post.

Dice en el artículo un entrevistado, el señor Manuel Gil, presentado como autor de un blog y coautor de "El paradigma digital y sostenible del libro" (que no sé qué es), textualmente: “En Amazon hay mucha morralla. Yo puedo subir los apuntes de mi hijo pero ¿cuál es su valor cultural?”. Toma ya.

Evidentemente tiene razón, pero yo me pregunto, ¿en qué faceta de la vida no hay morralla, es que todos los libros que eligen las editoriales para engrosar su catálogos son piezas exquisistas de la literatura universal, es que todos los discos que lanzan grupos famosos, o que recogen las discográficas, se convertirán en clásicos, quizá es que en nuestros lugares de trabajo todos los trabajadores son excepcionales y todos los productos que lanzamos al mercado se convierten en piezas indispensables sin cuya existencia la humanidad daría un irremediable paso atrás?

Por desgracia esta opinión está bastante desarrollada, "los autores que se autopublican es porque no tienen calidad para salir al mercado tradicional", habremos que sí, por supuesto, pero también son muchos los que optan por la autopublicación tras no han conseguido una oportunidad por saturación del mercado, porque las editoriales no están pasando por un buen momento, porque la recepción del manuscrito cayó con otros cinco mil ejemplares más, o simplemente porque no hay sitio para todos, pero no porque no tengan calidad.

Yo he leído novelas que me han hecho sonrojar de lo vergonzoso de su publicación, El último judío, sin ir más lejos, otras que se han convertido en éxitos internacionales después de la intervención de agentes, correctores y editores, La catedral del Mar, infumable hasta que pasó por el cedazo que la convirtió en uno de los éxitos más brutales del mercado, también he conocido autores galardonados con premios literarios por los que han recibido la nada despreciable cifra de treinta mil euros y una edición de 3.000 ejemplares de la novela ganadora, de los cuales más de la mitad ha vuelto a los almacenes de la editorial. ¿Estos tienen más calidad que algunos autores autoeditados? No lo creo.

La industria editorial tradicional es una máquina de hacer bien su trabajo porque está conformada por profesionales, correctores, editores, técnicos de márqueting, distribución, prensa, libreros, librerías, etcétera, etcétera, una industria ejemplar, que comete errores como cualquier otra, pero que funciona como un reloj desde hace muchos años. Intentar comparar los esfuerzos personales de autores que se hacen sus propias portadas con la ayuda de un amigo en Photoshop con esta máquina perfecta, me parece injusto y demagógico.

Algunas editoriales españolas ya han comprendido el cedazo que supone Amazon y otras plataformas, la criba natural que hacen los lectores sobre la ingente cantidad de obras que se almacenan en sus servidores, la potencia del boca a boca en estado puro, y están comenzando a pescar sobre seguro. El ejemplo más claro lo tenemos con B de Books y el fichaje de Bruno Nievas, César García Muñoz, Armando Rodera, Fernando Trujillo y mi amiga Blanca Miosi, todos ellos números uno de ventas en Amazon, todos ellos con más ejemplares vendidos que la mayoría de los autores que se refugian bajo la vergonzosa capa de la calidad para vender apenas unos cientos de ejemplares de sus grandes éxitos, cuando cualquiera de estos cinco vende cien veces más.

Algunos podréis pensar que estas líneas las escribo como parte implicada, lo que evidentemente es cierto, pero yo he tenido la gran fortuna de vivir ambos fenómenos, publiqué mi primera novela con bastante éxito en el mercado tradicional, La virgen del sol, Ediciones B, con una venta (que no tirada) hasta marzo de 2011 de más de 35.000 ejemplares vendidos y cobrados en derechos, y ahora tengo la fortuna de tener mi seguna novela, El péndulo de Dios, entre los más vendidos de Amazon, y la única diferencia que veo es que en esta segunda opción yo tengo capacidad de decisión, mientras que en la primera, de la que me siento extremadamente feliz y agradecido, eso nunca se dio.

A nivel económico para el escritor es más o menos lo mismo, no llega al euro por ejemplar vendido, ni en uno ni en otro sistema, así que, qué más da. Lo importante es que nos lean, lo demás, si ha de venir, vendrá por añadidura.

Vínculo al artículo en El confidencial, del señor Ayuso.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/02/16/esto-es-el-futuro-el-farol-de-los-escritores-amazon-92692/

dimecres, gener 25, 2012

Grace decide vivir

Hola,

Hace ya un par de años comencé una novela, que reposa todavía inacabada en el disco duro de mi ordenador, inspirada en una gran amiga mía y en como decidía cambiar la vida un tanto anodina por otra más excitante y reveladora.

En ese proceso incluso cambiaba de nombre y adornaba un Engracia bautismal por un Grace adoptado.

Quería explicar en la novela cuán extrañas son las decisiones que tomamos y como nos conducen en uno u otro camino. Como a veces seguimos una senda que, cuando paramos a mirar donde estamos, descubrimos que nos ha llevado al interior de un bosque frondoso del que no vemos la salida, o a un desierto yermo en emociones, y como pequeños cambios de comportamiento son la base para salir de la zona de confort y adentrarnos en conocimientos y experiencias más enriquecedoras.

No era mi intención, ni lo es, personificar en la vida de mi querida amiga, sino aprovechar un ejemplo que me es conocido para extrapolar la decisión de mucha gente de escoger el confort en lugar de la aventura. No es que sea malo, pero literariamente es más atractiva una persona que recorre el mundo en bicicleta sin asistencia, que una persona que se levanta para ir a trabajar, almuerza con el marido, y cena con la suegra, por ejemplo, y mucho más atractivo, desde el punto de vista narrativo, es explicar un posible cambio de estado, si bien es muy posible que sea más feliz la vida sencilla que la del aventurero ciclista.

Hoy todo este escenario ha cambiado porque la travesía de Grace ya no va del espacio cómodo a la aventura. Su camino ahora es más complicado y requiere de mucho más valor que el necesario para leer según que libros, cambiar de peinado, conocer gente nueva o apuntarse a un club deportivo. Ahora Grace ha de cargar agua en las cantimploras y cruzar un desierto tras el que todos la estamos esperando, pero del que va a tener que cruzar mucho trecho en solitario.

Siempre he tenido tendencia innata a meter la pata, a expresar mis ideas o sentimientos con estúpida impunidad y recibir después las consecuencias, desde perder algún amigo a casi perder un trabajo. Es el fruto de una estupidez cultivada por más de ocho lustros plagada de ejemplos, como aquella vez, de niño, que acompañaba a mi profesor de literatura en un trecho que recorríamos juntos cada día después de clases y entramos un momento en una tienda, allí mi querido maestro se pudo a conversar con una de las vendedoras y cuando salimos le dije "que mujer tan fea, no me extraña que no entre nadie porque asusta a los clientes", o algo parecido, y el me contestó que era su mujer. ¡Ay Jordi, me he arrepentido tantas veces!

Espero que no sea este el mismo caso, espero que el anonimato del nombre, y el enorme cariño que le tengo a mi amiga, además de la admiración absoluta y envidia corroyente por su extraordinaria inteligencia, sean suficientes para ganar su perdón por escribir estas líneas que me abrasan desde hace muchos días.

Grace, en mi novela decidiste vivir, pero en la vida tienes la obligación de hacerlo. Sé que lo harás, sé que nos seguirás calentando a todos como la lar silenciosa y abnegada que arde en el extremo de la sala para que nos sintamos acogidos. Utiliza toda tu fuerza esta vez para ti, y la mía cuando la necesites.

Un beso con todo el cariño, amistad, respeto, admiración y amor que te tengo,

divendres, gener 06, 2012

Un poco de Ego

Portada en Amazon
Hola,

Antes de nada, por la fecha en que publico hoy, este escrito merece una salvedad previa: Feliz año nuevo, Feliz noche de Reyes Magos y que todos vuestros deseos (los buenos por lo menos) se cumplan.

Como quizá algunos de vosotros sepáis, hace unos meses me decidí por fin a auto-publicar mi última novela, El péndulo de Dios, ante la imposibilidad de encontrar una editorial tradicional que se interesara por ella. Fueron unos meses de bastantes sinsabores, de dudas, de peleas contra el muro del no ajeno, pero sobre todo de decepciones. Es difícil, por lo menos para mí lo es, tener tantas ilusiones y esperanzas puestas en algo hecho por uno mismo y que los demás no le den valor, es una lección que pone a prueba la autoestima.

Sin embargo ahora, después de varios meses de lenta arrancada, la novela está en puestos muy dignos del ránking de ventas de Amazon, tanto que incluso ha llegado a estar entre los 60 libros más vendidos en español por Amazon, pero teniendo en cuenta todos los libros en español, Biblias incluidas... Es una alegría y una satisfacción enorme, la verdad, y también una causa más para estar súper agradecido con todo lo que me ocurre en la vida. Me faltan ya las palabras para dar tantas gracias y a tanta gente.

Ahora bien, no es de este supuesto éxito que quería hablar en este artículo, sino de como el Ego puede llegar a dominar todas las facetas de la vida si no se le sujeta con fuerza. El haber publicado por vía de Amazon de forma electrónica permite a todos los autores seguir las ventas on-line al instante, y os aseguro que yo las miraba unas mil veces al día. Como un adicto a las listas, y no por el dinero que pueda llegar a ingresar, que no será mucho, y en todo caso todavía no me gano la vida como escritor (aunque sé que llegará ese momento). No, ese no es el motivo, el único motivo que me hacía estar enganchado al móvil, o al ratón en la oficina para pulsar la opción de "actualizar" era saber en qué posición del ránking ocupaba la novela en cada momento. ¿Pero cómo se puede ser tan egocéntrico?

La respuesta es sencilla, el Ego es un animal insaciable, un perro feroz capaz de devorar todo a su alrededor, incluido a su propio dueño, y a quien es mejor tener atado corto. Durante muchos años he trabajado esta faceta en mi vida, disponer de la cantidad justa de Ego para no ser devorado por los Egos de los demás, pero sin pasarme para no caer yo mismo bajo sus fauces. Parece que mi Ego me había engañado haciéndome creer que ya estaba curado para atraparme con el juego de las listas..., ¡qué listo es! Como dice un buen amigo mío en su novela más reciente, la mente es una mala puta (con perdón), pero yo cambiaría la palabra mente por Ego.

Bien, prometo enmienda y atar de cerca a la bestia para que no vuelva a incurrir en sus egocentricidades.

Sin embargo hoy y ahora, víspera de Reyes, no puedo dejar de pensar en la acogida que está teniendo El péndulo de Dios y daros a todos las GRACIAS DE TODO CORAZÓN por vuestra confianza y comentarios sobre la novela. Espero que llene muchos Kindle, Tablets y e-books y os haga pasar un muy buen rato.

Feliz año,

dimarts, desembre 20, 2011

Ma llibertat

Què difícil és prendre una decisió tot i saber que és la correcta, i més si aquesta porta enganxades unes tisores gegants per tallar amb les arrels. ¿Cóm es pot estimar tant una terra a la que saps que no tornaràs?

Fa uns dies que en donem voltes al tema i creiem que no volem tornar. No se perquè ho escric aquí, potser per fer una mica de neteja emocional i veure, mentre vaig escrivint, si aclarim algun sentiment ocult.

Ara deu fer més de cinc anys vam creuar l'Atlàntic per iniciar una nova vida, però sempre vam tenir molt clar que tot l'esforç era destinat a tornar més aviat que tard, que aquella aventura que començàvem tenia data de caducitat i que ens estimàvem més que fos propera. Ara ja no és així.

Deixem els amics i la família, que encara hi són dins nostre, mantenim la relació, l'estima i el respecte, aquesta és la pitjor part de totes, la més dolorosa, la que fa que tots els dubtes s'enganxin com les mosques a les tires en que moren a les cases velles d'estiu, però tot i això crec, creiem, que no tornarem. Com a mínim no de manera voluntària.

Fa uns anys, ben bé deu o dotze, el meu amic Jorge ens va regalar un CD de Georges Moustaki. Llavors va ser una gran descoberta, perquè si bé qui no coneix en Moustaki, acostar-me d'aquella manera, amb un CD d'èxits i poder-lo escoltar al cotxe fins al cansament va ser una gran alegria. Amb el meu pobre francès anava trinxant les cançons al meu cap, inventant-me més de lo que entenia però gaudint-les al màxim. Ara, amb tot aquest temps pel mig, la Marina Rossell ha fet un disc amb quasi les mateixes cançons que em va regalar el Jorge però amb la nostra llengua. Potser si deixo la lletra d'una d'elles ho entendre més bé, és Ma Llibertat.

Saps prou bé que he sofert
per poder-te oferir
el que més desitjaves.
He canviat de país,
he perdut els amics,
perquè em tinguis confiança.

Ma llibertat,
com m'has anat desfent
dels meus costums de sempre.
M'has ensenyat
a viure en soledat
i a saber-me entendre.
I has fet menys dolorós
el final de l'amor
de tantes aventures.
Sempre m'has protegit;
si res m'ha cohibit
m'has curat les ferides.

No sé per què,
ni com et vaig deixar
una nit de desembre.
Aquells camins
que tu i jo vam traçar
ens queden molt enrere.
I va ser aquella nit,
la nit que et vaig trair
sens recel ni temença,
quan vaig perdre't de cop
per aquest altre amor
que ara em fa presonera.

Una nit de desembre vaig conèixer la meva companya i una nit de desembre ens vam embarcar a terres llunyanes. Una nit de desembre vaig decidir no celebrar el Nadal de cap altre forma que no fos viatjant, amb el conseqüent disgust familiar, una nit de desembre vaig estar a punt de perdre'm la vida, una nit de desembre vaig acabar "El péndulo de Dios" i una nit de desembre vaig tornar a nàixer. Tot en busca d'aquesta llibertat que no sé si mai l'aconseguiré...

dimecres, desembre 07, 2011

Retrobament amb el passat

Hola,

Una reflexió en veu alta. Fa uns dies, amb el meu consentiment, és clar, i fins i tot m'atreviria a dir que amb prou de plaer, m'he retrobat amb un "fantasma" del passat.

Gràcies a la tecnologia ja no n'hi ha prou amb que passin vint anys i estar a deu mil kilòmetres (per sort, per que de no ser així no tindria cap accés a la vida de les persones que estimo i que no estan a prop meu en aquest moment). Però això també dona opcions a trobar-te amb molta gent que ha passat per la teva vida i de les que havies perdut tot contacte.

Sense que tingui a veure amb el cas, avui mateix m'ha demanat per ser "amiga" al Facebook una persona que vaig fer fora perquè es va dedicar a posar-me a parir, i fins i tot insinuar que la meva gestió a l'empresa que treballo no era del tot neta, amb unes mostres d’agraïment personal dignes de figurar en una enciclopèdia com a exemple de cinisme. I si no fos per causa de les xarxes socials, aquesta persona mai a la seva vida hauria tingut accés a colar-se davant meu i demanar-me res, encara que fos “amistat” virtual feisboquiana.

Bé, una mica això és lo que m'ha passat i sobre lo que reflexiono en públic i veu alta, però amb una persona totalment diferent.

Durant els anys he canviat tot lo que he pogut de vida, he canviat de feina, he canviat de parella, he canviat d'amics, he canviat de bens, he canviat fins i tot de mi mateix, he canviat de casa, de família, de país i de mascota. He canviat tant de roba com m'ha estat possible fins a trobar-ne una en la que em sentís còmode. Cada canvi ha suposat, en la majoria dels casos, un trencament total amb tot lo anterior, i ara, de cop i volta, vint anys després m'entra a la vida per la finestra il·luminada del ordinador una persona amb la que vaig conviure i passar alguns dels millors anys, però amb qui la inexperiència va fer que no fos fàcil la sortida.

Després d’un parell de contactes amb molt de cura, lo primer que sento és sorpresa perquè aquesta persona en sap prou coses de mi (senyal que m'ha seguit una mica les passes), mentre jo sóc incapaç de mirar enrere i pensar que fan altres que no siguin jo mateix i els més propers que m'envolten. Una nova mostra del meu egoisme innat.

També me n’he adonat que de cop, després d'una pila d'anys que no en sabíem res l'un del altre, o quasi res, ara vaig amb peus de plom per no fer-ho malbé, per no ofendre-la, mesurant cada paraula per no parlar de més semblant un babau prepotent (que difícil m’ha estat això tota la vida!), o de menys i fer veure que no m’importa. Però no deixo de preguntar-me perquè em preocupa, si fa tres dies no en sabia res? Fins i tot escric aquest article pensant en no pixar fora de test. 

Tan és així que em pregunto perquè? De on ve aquesta preocupació?

Reconec que ha estat una molt grata visita i que em sento molt content de redreçar camins mal trencats, però la pregunta que em faig és quin mecanisme s’activa a dins nostre que ens porta, com si anéssim al volant del Delorian, a tanta velocitat pel temps? 

Per què no tenim la llibertat de caminar sense mirar enrere i al primer xiulet girem el cap a veure qui és que crida?

Crec haver trobat una resposta mig clara mentre vaig fent teràpia davant el monitor, sóc de la opinió de que a la vida hem de portar la motxilla lo més buida possible i que tot lo que ha sortit és millor no tornar-ho a posar, però que quan alguna cosa s’ha trencat a dins de la bossa és millor intentar arreglar-ho per no haver de carregar amb els trossos, encara que sigui tard, i després decidir si ho deixem a dins o ho traiem per sempre de la nostra esquena.

La veritat és que de moment em fa content la situació i tinc la seguretat de que a poc a poc tot s’anirà col·locant al seu lloc, com les peces perdudes d’un trencaclosques que portava molt de temps florint-se al fons de l’armari de la memòria.

Bugada emocional, i molt benvinguda sigui de nou!

dimecres, novembre 30, 2011

Incompetencia en la cumbre

Hoy, en el almuerzo, hemos tenido una interesante conversación entre los comensales sobre cómo pueden llegar los mediocres a ocupar tantos cargos de responsabilidad. Todos hemos coincidido en que una parte grande de culpa del estado actual del mundo es causa de la mediocridad de los dirigentes, escogidos o no, para manejarlo, y no hemos conseguido comprenderlo.

Como el tema ha quedado inconcluso he decidido escribir estas líneas para ver sí, mientras voy escribiendo, doy con la respuesta mágica que me lo aclare.

Los ejemplos son infinitos, gobernantes de países, de partidos políticos, de instituciones, pero también de empresas y organizaciones particulares. Así el director general que arruinó a la compañía X, hoy es el máximo mandatario de la compañía Y, o el político que perdió las elecciones en su país por la mayor diferencia de la historia, resulta que se postula a dirigir el partido, o es ascendido a mandatario internacional. No lo comprendo.

La primera pregunta que creo que deberíamos formular es quién narices los escoge, es decir, quién es la persona que decide que tal o cual miembro de su organización merece ser promocionado como premio a su inefable incompetencia. Cuando se trata de partidos políticos creo que la respuesta es sencilla, los escogen los que tienen intereses y capacidad de mando real en esos partidos. Por ejemplo, uno de los políticos que yo recuerdo con mayor respaldo público a nivel mundial ha sido Barak Obama, un ícono querido y respetado en prácticamente todo el planeta, y qué ha hecho durante su mandato, nada. Lo mismo que si hubiera estado yo.

En un capítulo de los Simpson se reúnen las fuerzas fácticas de la ciudad para escoger al nuevo candidato republicano que se lanzará a la alcaldía de Springfield, y cuando lo presentan se abre teatralmente por error una puerta tras la que aparece un dispensador de agua, inmediatamente todos comienzan a aplaudir al candidato e incluso uno de ellos comenta que es poco hablador, pero que es la elección perfecta. Creo que tras esta ironía extraordinaria se esconde la realidad de la elección de los políticos actuales. Cada lobby empresarial o económico ve como una inversión de futuro apoyar a personas mentalmente pobres, sumisas y afines a los intereses que han de representar, y los empujan hasta las mayores cotas que alcanzan sus tentáculos. A cambio, por supuesto, cuando ocupan la silla de la cumbre han de devolver en modo de firmas todos los favores recibidos.

Bien, el tema político lo entiendo así, ya sean medios de comunicación apoyando a Carmen Chacón, o el lobby armamentístico apoyando al republicano de turno. Es más, a peor sea el candidato, más fácil será su control en un espacio en el que lo que prima es la sumisión.

Pero, ¿y en la empresa privada, cómo es posible que el director general que hundió a una compañía hace apenas unos meses, hoy sea el director general de otra, y en muchas ocasiones incluso del mismo ramo? Cuando hace bastantes años, por el cargo que ostentaba entonces, comencé a visitar a jefes de informática de diferentes multinacionales y comprobé el lamentable conocimiento de la tecnología que tenían, además personas que debían ser la luz de faro de sus empresas en un tema tan importante, sentí una tristeza y un desconcierto enormes.

Una cosa es tener una capacidad equis para algo, y otra ejercer la incompetencia con altivez y orgullo. Esto es lo que viví en esos años por primera vez y que se ha repetido en demasiadas ocasiones. Jefes de contratación que no saben qué es una garantía, jefes de compras que (además de corruptos) compran por inercia sin levantar el teléfono para comprobar un precio, jefes de ventas que jamás salen a la calle con sus comerciales, jefes y jefes de departamentos que no mueven sus culos de las sillas. Y lo peor, jefes de esos jefes que los defienden para no parecer ellos mismos unos inútiles consagrados. A ti te puse yo, pues sólo por eso eres bueno...

Sorprendente cuando el dinero con el que juegan tiene dueño con nombre y apellidos.

Bueno, voy llegando al final y no he sido capaz de contestar a mi pregunta, señal inequívoca que a mí también me ha atrapado el principio de Peter, respuesta certera al drama que vivimos.

"En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia: la nata sube hasta cortarse."


Laurence J. Peter

dissabte, novembre 05, 2011

A mitad de camino

Van llegando al final los muchos días que llevo fuera de casa. Desde hace algunos años, cuando la fortuna me cambió del ramo de la distribución a la industria turística, mi nuevo trabajo me permite viajar por distintos lugares, de país en país conociendo gente, ubicando nuevas caras en el imaginario propio, estrechando relaciones, laborales y personales, y haciendo amigos.

Amigos, esa palabra tan prostituida por las nuevas tecnologías y que sin embargo es necesaria para la salud mental de cualquiera. Algo tan difícil de conseguir que merece un gran esfuerzo. No voy a disertar sobre la amistad porque ya el gran Josep Pla definió las relaciones sociales en tres categorías lapidarias, amics, coneguts i saludats, en español, amigos, conocidos y saludados, y de todo he tenido la fortuna de cultivar en estos años de viajes por Latinoamérica. 

Sí tenía ganas desde hace días de publicar en el blog, y el motivo recurrente hoy ha sido éste, la sorpresa de las nuevas amistades. Gente que se suma a tu vida cuando ésta ya está en marcha desde hace años, amigos nuevos que se cruzan sin conocer todo el pasado, sin saber nada de ti más allá de lo que tú mismo decidas, o no, contar. Lo difícil que se hace abrir de nuevo la puerta de la amistad a personas que no aparecen en ninguna de las fotos de las vacaciones anteriores. ¿Se puede? Esa es la gran pregunta, ¿se pueden hacer amigos en marcha?, ¿son igual de amigos que los que ya llevan trecho recorrido contigo?

Supongo que una parte importante de la respuesta debe depender de la personalidad de cada uno, pero yo creo que sí. Hice una gran amiga, Julia, hace unos años, y ahora he tenido la enorme fortuna de hacer dos más, Malena y Michèle. Con la primera nos separan ocho mil kilómetros y dos vidas totalmente diferentes, pero unidas por una amistad real y un cariño que siento que no se ha perdido a pesar del tiempo y la distancia, y con mis dos emes queridas siento que será parecido.

Egoístamente me alegra saber que tengo la capacidad de sorpresa y de apertura para ampliar mi espectro de amistades, me quita muchos años de encima y me flexibiliza el alma.

Espero que dure hasta el final.

divendres, setembre 23, 2011

El amor secreto de Ingrid: escribir

Una de las pocas alegrías culturales en mi vida en República Dominicana ha sido conocer a Íngrid Gómez de Nátera. Un encanto de persona y una escritora de pluma dulce y letal como lo es el propio Caribe.

Ahora, una revista incipiente ha tenido el acierto de entrevistarla (buena señal para la revista...), y yo quiero todos la conozcáis, así que transcribo íntegra la entrevista que le ha hecho el señor Ennio Marchetti para la revista Revista Azul Caribe.


“Yo... Soy un intento de escritora... y arrastro este estigma desde que tengo conciencia. Incrustada en un lugar que no es el mío, he visto pasar el tiempo, descuidando mi amor secreto, mi pasión. Hoy, intentando recupe­rar el tiempo perdido, me he lanzado a navegar en este mundo inmenso y aun extraño para mí, en la búsqueda de mis iguales...”.

Así dice Ingrid e Ingrid es humilde. Puedo atestiguar que no es un “inten­to de escritora”. Todo lo contrario. Es una verdadera novelista, de las que tienen la narración en la sangre.

Hoy sale con su primer trabajo pu­blicado, un cuento, “Amada y el artista”, por la Editorial El Santuario, disponible en las principales librerías de República Dominicana. Un ape­ritivo, que nos ofrece solamente una pequeña idea del grande potencial que Ingrid posee.

Recuerdo que, hace unos años, casi con timidez, me había hablado de su gran pasión, escribir, cuando colabo­raba con mi revista de cultura domi­nicana “Sol Latino”. Me hizo leer una novela más larga y pronto me he dado cuenta que tenía todas las potenciali­dades para afirmarse como una buena escritora, en un país donde la gente lee muy poco.

Pero, cuando a la calidad se une el deseo de llegar, los desafíos se ganan. Es el caso de Ingrid Gómez, capita­leña por nacimiento y terrenera de adopción.

Con “Amada y el artista” Ingrid em­pieza su trayecto artístico, “un amor secreto, una gran pasión” que por demasiado tiempo había descuidado, privándonos del gusto de ser partici­pes de su arte.
Amada, la protagonista de su cuento, es “una mujer común que – dicen las notas que acompañan a la novela – sueña ver materializado el significado de su nombre… Descubre la manera de comercializar el amor y desarrolla una exitosa carrera con la cual con­sigue fama y fortuna. Sin embargo, a través del tiempo, se siente siem­pre más vacía al no encontrar lo que busca…”. Y todo esto hasta que en­cuentra un “hombre muy amable, un artista…”.

No quiero seguir, porque no es bueno quitarle la sorpresa al lector, el gusto de descubrir este pequeño cuento de Ingrid que, desde ahora, esperamos a una prueba más significativa, una no­vela larga, seguros que logrará pronto “recuperar su tiempo perdido”, re­galándonos otros momentos placente­ros como los que hemos vivido leyen­do, todas de una vez, las 44 paginas de su “Amada y el artista”.

dilluns, setembre 12, 2011

E-book Vs Libro en papel, nunca pensé que diría esto...

Hace unos meses decidí comprar un e-book. Tras mucho buscar, me decidí por un Kindle de Amazon, ya que fue en Amazon donde publiqué la primera versión a la venta de El péndulo de Dios.

Después de vagar por la página de Amazon me fijé en uno blanco, bonito, con su funda protectora en piel y una gomita elástica que la cierra al más puro estilo de los cuadernos de campo utilizados, entre otros, por personajes tan importantes como Hércules Poirot o Félix Rodríguez de la Fuente.

Lo compré con poca ilusión, la verdad, consciente de que gastaba el dinero en un artículo que no iba a utilizar más que para ver cómo había quedado mi novela, y que no volvería a encender en la vida. Un aparato que tras  su forma inocente esconde el asesino de la cultura escrita.

Desde entonces he devorado tres novelas impresas en su tinta electrónica sobre fondo gris, por dos de papel tradicional, con un resultado a priori impensable. Nunca lo imaginé, os lo prometo, pero debo reconocer que no hay color. El lector Kindle es una herramienta que, por primera vez, supera al libro tradicional.

No solo es su comodidad física, no pesa, no has de pasar páginas, no has de aguantar las páginas leídas para que no se cierre el libro, puedes leerlo en casi cualquier posición, etc., sino que visualmente la impresión negra sobre fondo grisáceo es extremadamente agradable. Me costó acostumbrarme y la primera novela no acabé de disfrutarla del todo por este motivo, pero ahora, si la novela es buena el Kindle es su soporte.

Se abren ahora muchas incógnitas, ¿cómo almacenar los libros que leo?, ¿cómo recordar las sensaciones vividas mientras repaso sus lomos suavemente con los dedos mientras limpio y ordeno mi librería?, ¿cómo mostrar a mi hijo los libros que me gustaría dejarle en herencia?, no lo sé.

¿Cómo conservar y preservar los derechos de autor cuando yo mismo he comprobado la facilidad extrema con que se puede bajar casi cualquier obra y pasarla al formato que más te apetezca? ¿Quién va a comprar libros si la mayoría se pueden bajar gratis? ¿Cómo superará la literatura la falta de ventas si, a diferencia de la música, los autores no podemos hacer ni siquiera conciertos?, y lo peor de todo, ¿Quién escribirá libros si nadie los compra?

Ya sé que estas preguntas son las que tienen en jaque a la industria editorial sin respuesta todavía más allá de la globalización extrema de empresas como Amazon.

Gracias a la industria editorial pude publicar mi primera novela, y ahora, gracias a Amazon he podido publicar la segunda. Veremos el rendimiento, pero la dicotomía moral en la que me encuentro es grande ya como lector prefiero el Kindle, mientras que como escritor defiendo la industria tradicional.

Tiempos de cambio en los que solo los de ágil cintura y mochila ligera sobrevivirán...

dimecres, agost 24, 2011

¡El mejor ebook del mercado!



Os dejo el mejor ebook del mercado, tanto por sus maravillosas prestaciones como por su poco valor económico.

Gracias a http://pruebasypracticas.blogspot.com/

dissabte, agost 20, 2011

10 motivos para no comprar un Kindle y 1 argumento desesperado

Hola,

Estuve leyendo el otro día las notas de un gurú de las nuevas comunicaciones, y entre varios consejos uno me llamó la atención: "títula tus posts de esta forma 10 razones para hacer algo, 5 motivos para adelgazar, etc.", así que he decidido seguir su consejo y titular el artículo de hoy (tras meses de ausencia forzosa) con esta frase tan nerudiana.

Motivos para NO comprar un Kindle:

1- Decir libro electrónico es como utilizar la expresión inteligencia militar, no casan.

2- Un libro es un ser orgánico, tiene vida (o la tuvo) físicamente. Sobre los restos de un ser vivo se fragua una historia que revive cada vez que alguien la inicia. Un equipo electrónico jamás conseguirá una comunión semejante.

3- Los libros se guardan en una estantería a modo de trofeo mostrando al mundo la erudición del propietario de tal librería. En un Kindle caben 10.000 libros sin que nadie lo vea.


4- En un libro puedes guardar cartas y pequeños recuerdos entre sus hojas, en un Kindle has de engancharlas con cinta adhesiva...

5- Un libro lo puedes dedicar, escribiendo tus mejores palabras en la segunda o tercera página. Un Kindle solo lo puedes envolver.

6- Si el libro es malo se puede utilizar para calzar una mesa coja, sobre todo si es de tapa dura y de Ediciones B. ¡Prueba de hacer eso con un Kindle!

7- El libro es un objeto que se puede regalar, que lo puedes entregar en mano, que te permite ver la emoción del otro al recibirlo, que establece un vínculo entre regalador y regalado. Enviar un Kindle por e-mail es como enviar los informes de final de mes a tu jefe.

8- Te puedes dormir con un libro sobre tu pecho, ajustadas sus páginas abiertas entre los dos pezones, formando una imagen idílica de hombre/mujer culto y agotado. El Kindle resbala y se cae de la cama.

9- Un libro puede pasar de generación en generación, despertando en cada una de ellas nuevas emociones ajustadas al tiempo de cada uno, pero conscientes de lo que inspiraron en sus antecesores tal o cual frase subrayadas con lápiz o remarcadas al pie de página.

10- Un libro se puede ojear, abrazar, aspirar, arrugar, amar, pintorrejear, mojar, secar, quemar, tirar, pisar, restaurar, coser, blandir, empuñar, ... Un Kindle se puede enchufar y desenchufar.

Un argumento desesperado.

Hace unos meses que me compré un Kindle y, una vez acostumbrado al cambio (cosa harto complicada), se convierte en un aliado perfecto. Las últimas tres novelas las he leído en este dispositivo y lo único que importa de un libro, sus letras, están todas.

¡Ah!, y además las puedes hacer del tamaño que te de la gana.

dimarts, juny 07, 2011

El perroflauta

Hola,

Tinc vora de trenta anys, una mica passadets, però estic bé físicament. De fet em trobo de meravella. Potser una mica de mal a l’esquena de dormir al terra, però els ronyons els tinc nous de trinca.

Tinc sort perquè diuen que he nascut a Europa dins de la generació amb més temps de pau de tota la història, he tingut accés gratuït a l’educació, a la sanitat, em van operar de la fimosi quan era nen, a l'oci, anàvem amb els pares de vacances al poble per l’estiu, i al benestar, mai no em van faltar un parell de sabates noves pels canvis de temporada.

Malgrat tot un dia vaig descobrir que ens enganyaven a tots. L’educació era feixista, la sanitat era feixista, la roba que em compraven era feixista, els mestres, els companys de classe, i sobre tot els meus pares, també eren feixistes. Amb vint-i-cinc anys, i quan començava a treure’m un parell d’assignatures de primer de periodisme, els molt cabrons em van obligar a fer d’ajudant a un magatzem, però com que tothom em tenia mania ho vaig deixar. A més em pagaven una merda per una pila d’hores de feina, quasi vuit cada dia! Feixistes!

Llavors vaig marxar de casa amb uns companys de la uni i, aprofitant el cotxe de quatre pijos, vam arribar a Amsterdam. Va ser una època entranyable, allà arribava tot de gent fugint del feixisme i quan veiem una casa que no hi havia ningú, ens preníem el nostre dret universal a la vivenda, i ens hi instal•làvem. Recordo a Amsterdam un pis preciós davant del canal, extraordinari. Tenia un cartró per a mi sol que li feia la volta les nits de molta humitat. Allà va ser que vaig aprendre com guanyar-me la vida. Una noia de Nova Zelanda em va ensenyar a tocar el tambor, però era massa gran i pesat, molt feixista, per lo que vaig veure clar que era molt millor canviar-lo per una flauta trobada a una paperera (els holandesos són molt nets), i com que tenia temps, dons m’hi vaig posar fins que vaig ser capaç de tocar d’una tirada el Blowing in the Wind.

Aquesta cançó, que va ser la única que em vaig aprendre, em va anar molt bé quan me’n vaig anar a Londres, ja que un noi irlandès, només sentir-la, es va posar a cantar i tots dos vàrem compartir durant molts dies el mateix cartró a un parc ple de feixistes que anaven a la feina i que, de tant en tant, ens tiraven quatre monedes a dins d’una de les llaunes de conserves que recollíem als vespres del contenidors de brossa d’un supermercat. Londres em va agradar perquè aconseguir roba era molt més fàcil que a Amsterdam. Els anglesos tenen el costum de llençar peces de roba pot fetes servir. Amb l’irlandès, que no recordo com es deia, vàrem fer un pla de recollida quasi diari amb un carro agafat d’un supermercat que omplíem els vespres amb tot lo que trobàvem que ens podia fer falta. Era força cansat, i per això me’n vaig anar de Londres.

A França vaig arribar a Lió, però no em va agradar. La policia francesa era feixista.

A Brussel•les lo mateix.

I vaig tirar fins a Roma. Allà si! Les seves fonts d’aigua calenteta a mig matí eren una meravella tot just quan ens despertàvem. Passava les tardes a un passeig molt gran amb els meus col•legues moros, que venien bosses i roba d’imitació, i tocava la cançó de la flauta per a ells. Menjava pasta amb salses boníssimes del container d’un restaurant i pixava als peus de les estàtues. Mai havia vist una ciutat amb tantes estàtues com Roma. Va ser allà a on em van començar a seguir dos gossos, el u i el dos, perquè posar nom als animals és de feixistes.

No va durar gaire, de fet em vaig cansar de menjar pasta i quan va arribar l’hivern tots els cartrons estaven humits per un riu que diuen que creua la ciutat, a més les cases que ocupàvem estaven molt lluny del centre i havia de caminar cada dia quasi una hora. És clar que tenia tot el dia per fer-ho..., però la qüestió és que em vaig cansar tot just quans amb un grup de companys ens vam assabentar de que Catalunya per fi havia deixat de ser feixista, i ens hi vam anar.

D’això fa uns tres anys. Sense dubte els millors de la meva vida.

Vam començar per Girona fins a viure al centre de Barcelona, perquè és molt millor viure al centre que a fora. A més la gent et tracta més bé. Et tiren roba i menjar, i la policia no et pot fer res. Apa que no vam riure quan els llençàvem testos des dels sostres i els pitufos ens miraven amb cara de rabiüts. Allà vaig conèixer la Sandra, i el ú i el dos van fer també les seves amistats. Des d'Amsterdam que no havia fumat herba tan bona i tan sovint.

Fa uns mesos que ens van fer fora de la nostra casa, Catalunya torna a ser feixista, però per sort ara podem viure més al centre encara, i la gent ens porta tot de coses només que algú les demani per Internet.

Des del nostre cartró, amb la Sandra, el ú, el dos, el tres, el quatre i el cinc, i tota la vida que carreguem entre tots a sobre, hem decidit fer una revolució per treure el mon del capitalisme feixista, jo ja m’he apuntat a una comissió per parlar-hi.

dilluns, maig 23, 2011

Feria Internacional del ¿Libro? en Santo Domingo

Para nada quisiera caer hoy en el gravísimo error que he tenido que soportar durante muchos años en mi Catalunya natal, tierra de acogida, en la que muchos de los que vinieron de fuera a ganarse la vida criticaban a los catalanes con inquina, en lugar de agradecer que una tierra ajena les diera las herramientas para poder ganarse la vida.

Cuando alguien venido de fuera critica la tierra que le ha acogido, la respuesta es tan sencilla como recordarle que está allí por voluntad propia, y que si tanto le disgusta, se puede marchar en cualquier momento.

Por eso es complicado el artículo que voy a escribir hoy, porque cualquiera de mis amigos dominicanos tiene la respuesta tan fácil como decirme que si no me gusta me marche a mi Catalunya natal. Deseo que no sea así porque en mis palabras no hay, ni habrá, inquina, aunque sí bastante tristeza.

Este fin de semana visité con la familia la Feria del Libro, la única feria del libro en la que hay de todo, menos libros.

Enclavada en un espacio privilegiado, la plaza de la Cultura, que acoge a los museos de Historia Natural, del Hombre Dominicano (donde se guarda la cámara de fotos más antigua de la República Dominicana), el Teatro Nacional, entre otros, bajo la espesura de los árboles que sombrean los paseos para el bienestar de peatones y expositores, se encuentran amplios espacios para instalar carpas, puestos de venta de libros, escenarios para presentaciones y todo tipo de facilidades para hacer del lugar una excelente feria del libro.

Teatros, escenarios musicales, zonas infantiles y juveniles, trenecitos para los más perezosos, cafés, pizzerías, hamburgueserías, puestos de perritos calientes, venta de pulseritas, venta de collares, trenzas, altavoces por doquier del tamaño de la pirámide de Keops, estudiantes, soldados, adolescentes, teléfonos móviles, todos los cuerpos de policía, casetas gubernamentales, fotos del presidente, compañías privadas, camiones de Coca-Cola, curas, una construcción del Vaticano de unos cuatrocientos metros cuadrados con la foto del Papa en tamaño y estilo ayatolah, en fin, un lugar con tantas actividades que se olvidaron de los libros.

Apenas una calle con libros "cristianos", es decir, Biblias de todas las confesiones cristianoides que colapsan el país de gritos, una calle con los libros que se autopublican los políticos para autobombo propio (la mayoría repeticiones de los discursos de Balaguer), otra calle con libritos para colorear y algunos cuentos infantiles muy tristes, una zona "internacional" en la que había tres casetas de metro y medio correspondientes tres países, y dos calles que sí tenían un cierto interés, una con los autores dominicanos y otra con casetas de venta de libros de las siete u ocho librerías del país. Lo demás, mil cosas que no tienen, ni tendrán, nunca nada que ver con los libros.

Una feria del libro en la que apenas nadie llevaba una bolsa con libros, hamburguesas, algodones de azúcar, globos, perritos calientes, etc., sí, de eso sí, mucho y de todo, pero libros, ni uno.

Reconozco que me entristeció muchísimo ver esa feria del libro sin libros, sin autores, sin nada. Sin novedades literarias, sin cómics, sin libros culturales, sin libros de imágenes del país, de historia, libros antiguos, best-sellers internacionales, ediciones especiales, autores firmando sus libros, filas de fans entusiasmados por hacerse una fotografía o recoger una firma, en fin, lo que distingue a cualquier feria de este estilo. Casi nada de esto se encuentra en la feria del libro de Santo Domingo más allá de las naturales excepciones. Joyas contadas entre la inmundicia, la chabacanería, el griterío, la música a volúmenes insalubres, y poco más. Y lo que es peor, envuelto para regalo de las masas con la pátina de la cultura, como si poniendo la palabra mágica "libro" se beatificara el esperpento.

Sin embargo, cuando ya la pesadumbre se había apoderado del todo de mi ánimo, recordé que había hecho tres horas de coche para ver a una autora novel, Ingrid Natera, quien publicaba su primera obra, Amada y el Artista, y vi que, como en todos los desiertos del mundo, también en el cultural aparecen flores. Una flor en forma de autora con ganas, con ilusión, con voluntad de hierro, con maneras, con cultura, con una voz suave alejada del griterío general, con la humildad que requieren los inicios, y conocí también a su editor, un aventurero que intenta rescatar algún valor entre la inmundicia que cubre el absoluto desinterés por las letras impresas en esta isla.

Y este detalle, pensar que hay muchas más Ingrid, sólo esto, ya hizo válido el viaje.

dimecres, maig 11, 2011

Hay que tomarlo con humor



Claro que si hicieran un vídeo de estos de los catalanes, no sé si nos haría demasiada gracia...

dilluns, maig 02, 2011

El cuerpo, lanzado al mar

Se ha despertado hoy el mundo con una noticia esperada, aplaudida y tardía. La "muerte" de Osama Bin Laden.

Anoche, cientos de personas se alegraban in situ frente a la Casa Blanca, Time Square y la zona cero de New York. Precisamente hace apenas una semana que nosotros estuvimos de turista en esa ciudad y nos sobrecogió la magnitud de la caída de las torres. Allí, en el sur de Manhattan, se levantan edificios que producen calambres musculares sólo de seguirlos con la vista hasta el final, y apenas llegan, a juzgar por las fotografías, a la mitad de la altura de las dos torres violadas.

El cerebro maquiavélico de la operación fue Osama Bin Laden, así como de otros atentados a embajadas americanas, creo recordar que más de doscientas personas murieron en el atentado de Tanzania, y el bestial atentado de los trenes en Madrid, del que el gran Aceves y Pedro J. todavía andan buscando mochilas, así que todos tenemos la idea de que el tal Osama era un asesino despiadado y un cabronazo. Todos en el mundo occidental, claro, porque en otros lares planetarios el barbudo es tenido por un héroe.

No quiero entrar en valorar este aspecto, para mí era un miserable, un asesino, y un ser que no merecía vivir tranquilo. Sin embargo a este asesino le han pagado con la misma moneda. Es decir, un tipo despreciable que mataba cuando le parecía por "justicia" (la suya, claro), ha sido tratado por sus víctimas de la misma forma, pero con una gran diferencia: las víctimas se supone que son países y personas democráticas, que encarnan los valores humanos paridos del cristianismo moderno y la revolución francesa, estado del bienestar más "fraternité, egalité i liberté".

Pero no. Un comando entrenado entre Guantánamo, Hollywood y Langley ha entrado en un país extranjero, se ha liado a tiros sin mayores miramientos y han asesinado al asesino. ¿Juicio? no, gracias.

Todavía a estas horas no he leído en la prensa, ni nacional ni internacional (no hablemos de la de USA) ni un sólo comentario en este sentido. O sea, ahora cuando un tipo nos robe el coche nosotros podemos coger una barra de hierro, presentarnos en su casa, molerle a golpes la puerta, llevarnos el televisor, meterle una paliza a él y a su hijo, y cuando lleguemos a la plaza mayor de nuestro barrio seremos aclamados por los vecinos al grito de "héroes, se ha hecho justicia".

Obama, presidente demócrata ha dicho: "Osama bin Laden ha muerto". ¿Cómo puede ser tan sinvergüenza? ¿Ha muerto, de qué, de una viruela? Lo han asesinado. "Se ha hecho justicia", ha añadido también en el discurso, y yo, que tengo poca memoria he intentado recrear la imagen ancestral de la diosa de la Justicia, y no la recuerdo cargando una espada en cada mano...

Me da mucha tristeza que ninguna voz mundial se atreva a decir algo. Ni la denostada ONU, de la que se cae hasta el edificio, ni los gobiernos europeos, nadie. Todo el mundo a reir la gracia del matón de la clase. Evidentemente que el tipejo, y muchos de sus seguidores, merecían un castigo ejemplar, pero esto no es el Far-West. Ha costado miles de años de evolución conseguir una situación como la actual, con normas y leyes que se han pulido durante todo este tiempo. Sociedades avanzadas gracias a sus normas, no a sus bíceps. Sociedades en la que un señor de 65 kilogramos con gafas y brazos de periquito tiene los mismos derechos que un profesional de la lucha libre de 150 Kg.

Y encima lo venden como un éxito..., tardar once años en encontrar al más malo cuando en las películas de Bruce Willis son capaces de meterte un misil por el ojo que nunca ve el sol desde miles de kilómetros de distancia a los pocos segundos, no me parece tampoco un éxito. A mi edad no soy un iluso, y sé que la fuerza hay que combatirla a veces con más fuerza, pero estos héroes quizá deberían ver el video del rescate de Betancourt en vez de tantas películas de Van Damm.

Una vergüenza, una pena y una nueva ocasión desperdiciada para demostrar que del mico al hombre existen años de evolución.

Eso sí, el Barça y el Madrid han de volver a jugar y el Papa que se cargó la apertura del Concilio Vaticano ya es beato.

God save the wedding's king.

Ah, el cuerpo será lanzado al mar porque "ningún país lo quiere en su tierra". Una cuestión que casi me atrevo a augurar que no han preguntado demasiado, porque el mundo está lleno de mausoleos erigidos a asesinos en serie de la misma calaña que el Laden, o incluso peor. Napoleón, Franco, Lenin, así a bote pronto, y que encima son visitados como reclamo turístico.

Quizá me equivoque...

dimarts, abril 26, 2011

El día que vimos más cosas

Dijo nuestro gran escritor Josep Pla, gran viajero y poco gastador, en su primer día de visita a New York "Me doy cuenta de que hoy es el día de mi vida que he visto más cosas", y tenía toda la razón del mundo.

Después de meses de trabajo y aislamiento forzado por la misma razón, decidimos de última hora marcharnos a pasar un fin de semana largo a New York, y, por primera vez en mi vida, pisar los Estados Unidos de América fuera de un aeropuerto.

La primera reflexión fue encontranos solos en una ciudad de más de diez millones de habitantes, porque ninguno de ellos era amigo nuestro, y a ellos es a quien echamos de menos. Es extraño llevar la cámara atada a la cintura y no compartir el ángulo de la foto con Cecilio, o poner a todas las mujeres alrededor de José.


Pero después de la primera sensación de soledad, decidimos pasarlo bien. De hecho habíamos ido para eso...


Así que hemos pasado cuatro días en New York extraordinarios. Cuatro días en una ciudad que ofrece tantas opciones como personas hay. El centro del capitalismo mundial, un lugar en el que puedes encontrar cualquier cosa que se te ocurra, un centro comercial a lo bestia en el que cada marca (de lo que sea) lucha por sobresalir de las demás. La versión de la selva que visitamos hace años en Perú, pero en versión cemento.


Paseamos por Central Park, todas las avenidas que pudimos, nos luxamos el cuello de mirar hacia arriba, entramos en más tiendas de las que puedo recordar, cogimos un taxi amarillo conducido por un hispano, no conseguimos hablar inglés con nadie porque todo el mundo habla español, gastamos mucho más de lo que pensábamos, comimos en el Bubba Gamp, compramos falsificaciones en China Town, visitamos el MOMA, vimos Mamma Mía, nos perdimos en el aeropuerto JFK, fuímos en SubWay, nos comimos un hot dog, paseamos por Tiffany's como si pudiésemos comprar algo de lo que allí se vende, y por instantes nos sentimos como si lleváramos toda la vida en Manhattan.


Celebré mi santo allí, viendo Mamma Mía. Por cierto, que espectáculo tan impresionante.

Los que me conocéis un poco sabéis de sobra que no soy muy pro americano, que no me gusta demasiado su modo de vida, ni la prepotencia con la que parecen caminar por el mundo, pero he de reconocer que nunca había visto una ciudad como New York. Es el paradigma de la individualidad, del reconocimiento de la riqueza material como éxito personal, y no sólo no se avergüenzan de tal cosa, sino que lo pregonan a los cuatro vientos en forma de frases impresas en placas doradas.


Rockefeller Center, el culto al dios pagano del Dólar. Por cierto, las dos iglesias más importantes de Manhattan, la catedral de San Patricio y la Trinidad, están frente a Rockefeller Center la primera y frente a Wall Street la segunda. Je, je, je, ¿serán socios, o se expían unos a otros los pecados?


Como no podía ser de otra forma, visitamos la estatua de la Libertad y dimos un paseo en barco desde el río Hudson al East river.


Y regresamos a casa, cansados, algo más pobres de bolsillo, pero mucho más ricos en experiencia y felices por haber tenido el valor de dejar a nuestro pequeño cuatro días en compañía de su amado tío Ooocaá (Óscar para los que no hablan Marçalés). Tampoco les ha ido mal...

dilluns, abril 18, 2011

El verdadero Fracaso Escolar, Xavier Sala-i-Martín

Desde hace unos meses me he aficionado al Twitter, una herramienta que me parece muy divertida. Desde mi teléfono móvil puedo seguir todo lo que "retuitea" Quim Monzó, las tonterías de Charlie Sheen, o los magníficos comentarios de Guti. Además de colgar alguna tontada propia acompañada de vez en cuando con una fotografía de lugar.

Me gusta el Twitter porque permite seguir a gente que te interesa de manera directa, sin intermediarios, sin prensa, sin radios, sin cortes intencionados en televisión y sin censura. Uno de los personajes que sigo es el economista Xavier Sala i Martín, con quien estoy casi al cien por cien de acuerdo en la mayoría de las cosas que le leo (a excepción de su opinión sobre la ley anti tabaco...) y que el domingo colgó un artículo extraordinario.

Tanto me gustó, y tan de acuerdo estoy, que lo transcribo literalmente:


¿Se imaginan que Rafa Nadal hubiera nacido en un país en el que su talento hubiera pasado desapercibido? O peor aun: ¿se imaginan que se hubiera descubierto su talento pero que en ese país no existieran ni los centros de alto rendimiento (CAR), ni los maestros, ni los médicos, ni las instalaciones, ni los mecanismos que le hubieran permitido desarrollarse hasta convertirse en el mejor jugador de tenis del mundo? ¿Y se imaginan si hubiera pasado lo mismo con Xavi, Iniesta, Pau Gasol o todos los campeones del mundo en las diversas disciplinas individuales o de equipos?


No hace mucho, los triunfos internacionales de los deportistas españoles eran escasos o nulos. Todavía recuerdo a los comentaristas de TV1 explicando que España no había conseguido medallas, pero había obtenido cuatro diplomas olímpicos, “que son casi como medallas…” Una manera burda de disfrazar las cosas cuando cosechas fracasos. Una manera que hoy ya no es necesaria porque hoy se consiguen numerosas medallas en una variedad de disciplinas. ¿Qué ha cambiado? ¿El talento innato? ¡No!: desde un punto de vista genético, los españoles de ahora son casi idénticos a los de entonces (digo casi porque la inmigración ha aportado savia distinta). Lo que ha cambiado es que ahora existe un sistema que identifica a los jóvenes de más talento y se han construido centros –ya sean CAR deportivos o Masías- donde los deportistas que más prometen tienen acceso a los mejores entrenadores, médicos especialistas, tecnologías superiores y becas. El éxito de esta política deportiva es innegable.


Al mismo tiempo que nuestros jóvenes deportistas triunfan en todo el mundo, nuestros jóvenes no deportistas se enfrentan a una situación trágica, con tasas de paro de hasta el 50%, salarios ínfimos, productividad bajo mínimos, precariedad laboral extrema y una manifiesta incapacidad de innovar, investigar o competir en el mercado laboral internacional. Claramente el sistema educativo no funciona para ellos y yo me pregunto: ¿Cuántos de estos jóvenes que hoy día están en el paro o tienen un trabajo precario con salario ridículo tenían el talento innato para ser un Rafa Nadal o un Xavi de las ciencias, las matemáticas, las artes, la economía, la medicina, la informática o la ingeniería? La verdad es que sólo en pensar en la respuesta me da escalofríos.


La comparación entre los éxitos deportivos y el fracaso educativo nos lleva a pensar en una posible solución: Imitando a lo que se ha hecho en el mundo del deporte, ¿por qué no se crean centros de alto rendimiento científico para los jóvenes de más talento? Esa es, precisamente, la idea que tuvo la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, cuando propuso la creación de un centro de excelencia al que acudirían los jóvenes con mejores notas. ¡Bravo, Presidenta! Esa es una de las cosas que se necesitan.


No hace falta decir que la guardia pretoriana del papanatismo progresista español no tardó en saltar a la yugular de la Presidenta con su tradicional letanía de simplezas populistas y acusaron a doña Esperanza de ser una clasista, de querer introducir un sistema de castas, de perpetuar las desigualdades sociales y toda la constelación de tonterías que repiten cacatuísticamente cada vez que alguien propone soluciones al problema de la educación en España. Curiosamente, toda esa gente que detesta la idea de los CAR educativos, acepta sin rechistar los CAR deportivos. ¿Por qué? Pues supongo que deber ser porque la educación de los jóvenes les importa un comino y lo único que importa es… ¡el deporte! Eso, o que su ideología igualitarista que prima la igualdad de resultados por encima de todo les impida ver que sólo se puede conseguir que los niños más lentos corran al mismo ritmo que los más rápidos si reduces la velocidad de todos y, por lo tanto, impides que los rápidos desarrollen todo su potencial.


Crear centros de alto rendimiento para matemáticas, ciencias o arte no significa que los jóvenes con menos talento sean dejados de la mano de Dios. No. A esos también hay que ayudarlos a conseguir todo su potencial. Lo que sí es verdad es que eso no se puede conseguir a base de impedir el progreso de los jóvenes con más talento.


Los críticos dicen que los CAR perpetuarían las diferencias sociales. Eso no es verdad porque los niños con más talento no son los más ricos: no lo es en el futbol y tampoco lo es en las ciencias o las artes. Si los CAR educativos se modelan a imagen de los deportivos, la entrada se regulará basándose en el talento del joven y no en el estatus social de los padres. De hecho, si lo piensan verán que es la situación actual la que perpetúa las diferencias sociales. Los niños pobres van a las escuelas públicas igualitarias donde no pueden desarrollar todo su potencial mientras que los niños ricos con talento pueden desarrollarlo estudiando en Estados Unidos. ¡El mundo al revés!


El problema de fondo es que el sistema educativo español persigue unos objetivos equivocados al buscar que todos los jóvenes completen los estudios y los mismos estudios. Ese objetivo debe ser cambiado por otro: permitir que todos los jóvenes desarrollen todo su potencial. Todos nuestros líderes hablan de “fracaso escolar” y con ello miden el número de jóvenes que no completa sus estudios. Nadie nunca piensa en los miles de Rafas Nadal o Xavis de la ciencia que tienen la mala suerte de haber nacido en un país que no ha sabido detectar su talento. O, lo que es peor, ha sabido detectarlo pero no ha hecho nada para desarrollarlo. Ese es el verdadero fracaso escolar.

Acceso al texto original en la página del profesor Sala i Martín

dimarts, març 29, 2011

President Pujol

Hola,

Aquells que em coneixeu una mica sabeu de mi que, abans de res, sóc català.

No acostumo a escriure de política, perquè si bé li dedico un temps de la meva vida en llegir i parlar-ne, també ho faig amb el futbol i no penso que cap dels dos temes siguin prou atractius com per escriure d'ells. Avui però, si que vull fer un esment polític.

El President Pujol ha fet una conferència a la Universitat Pompeu Fabra davant de més de 250 persones. Com ja ha defensat en les últimes intervencions, ha advertit que si Espanya continua amb el seu menyspreu en vers a Catalunya, molt bé podria ser que la taca d'oli independentista s'anés estenen.

Ell mateix ha reconegut el seu canvi de pensament, però a diferència de molts que s'omplen la boca amb independentismes darrera dels quals només hi han ganes de figurar, d'ocupar una cadira, o de fer el dròpol cremant coses, aquest senyor argumenta d'una manera pausada el perquè de les seves tesis. I es dirigeix a gent de més volada que tot això. Es dirigeix als que tenen càrrecs de responabilitat cívica, econòmica, política, cultural o social, i als que sóm gent de carrer normals, fins i tot a aquells que fins ara tot això els hi sonava a música celestial i els importava tres pebrots la identitat catalana.

El President planteja un canvi que molts, fins i tot jo en la distància, sabem que va endavant i que ens fa tanta por com il•lusió. Us deixo l’accés a la conferència íntegra del President.

Conferència íntegra del President

És una mica llarga, com no podria ser de cap altra manera, però val molt la pena dedicar-hi uns minuts en llegir-la. Com ell mateix va dir una vegada, no pot ser que se’ns pixin a sobre i ens vulguin fer creure que plou.

En boca seva:

"Ens queda un actiu molt important. El més important. I és que a Catalunya hi ha país. Tenim país. Justament ara que tantes coses van malament –i que això és molt visible– també és veritat que hi ha al país molta gent de qualitat que fa coses, que té iniciatives, i que les fa amb ambició i visió de futur i d’horitzó ample. En tots els terrenys. Hem de mirar més enllà de la notícia de cada dia, i per sota dels núvols. Entrant a les cases, als laboratoris, a les empreses, o allà on es fa obra social, entrant on hi ha gent que escriu o que treballa en l’àmbit artístic. Els qui ho fan, els qui entren en l’àmbit de la gent que treballa, que crea, que inventa, que té curiositat, que creu en la feina ben feta, i que ha assumit que el nostre món és el Món, tenen recompensa, perquè se’ls reforça la fe en el país. I en el seu futur. També en el seu futur.

Mentre un país sumi, encara que l’espoliïn, si suma, i Catalunya suma, és que és viu. I que té futur."


Ha dit, i crec que és un bon moment per plantejar-se quina és la nostra idea individual i com a poble de futur.

diumenge, març 13, 2011

La humillación del prójimo como modus vivendi

Hola,

Hoy ha sido un gran día, hoy he tenido la gran fortuna de ser uno de los agraciados con la decisión arbitraria de uno de los guardias de seguridad del aeropuerto de Miami, que me ha enviado a seguir la famosa línea roja.

Para los que no hayan tenido tanta suerte como yo, o los que no conozcan el aeropuerto de Miami, la línea roja en cuestión es una línea de puntos rojos justo a la salida de la recogida de equipajes. En ese lugar, el último control de salida del aeropuerto, unos guardias te preguntan por enésima vez quién eres, porqué estás allí, dónde vas, con qué dinero, para qué viajas, cuál es tu ocupación, si estás casado o soltero, y si viajas, o no, con tu familia. Tras este interrogatorio (que no es el primero) deciden si te dejan marchar libremente tras la línea de puntos verdes, deciden que pases tu equipaje por el escaner al final de la línea de puntos amarillos, o bien eres un posible delincuente y tu destino es cruzar por los topos rojos.

Esta suerte está destinada principalmente a los latinos, cubanos son los más agraciados, tipos solos con pómulos marcados, cabellera enhiesta y ojos semi rasgados, mujeres negras solas, y todo desgraciado que manifieste esta condición a ojos de los guardias. La verdad es que nunca me había pasado antes, pero claro, hoy he cometido un error inmenso, he viajado con una camiseta de Juan Valdez haciendo apología colombiana.

Los puntos rojos te llevan a un mostrador formado por mesas de aluminio tras las que una cohorte de guardias, todos cubanos americanizados, te interroga de nuevo haciéndote tres o cuatro veces las mismas preguntas. Te dejan de nuevo en la fila, te quitan el pasaporte, vuelven al cabo para preguntar de nuevo las mismas idioteces, te vuelven a dejar, te registran, te devuelven el pasaporte, pero no las maletas, luego te registran las maletas y se llevan el pasaporte, viene otro y te pregunta de nuevo, y así hasta que los honrados guardias de las fronteras norteamericanas deciden que ya han jugado al pim-pam-pum lo suficiente contigo y afilan garras para el siguiente desgraciado, que visto lo visto, ya tiembla en la fila por aquello de las barbas remojadas.

No importa si te espera alguien al otro lado, no importa si ibas en pareja y a tu pareja la han dejado pasar sin opción a que te espere, no importa la angustia de la arbitrariedad con que deciden quien es digno y quien no. Nada de eso importa.

No importa que estés simplemente en tránsito porque para llegar a casa ése sea el único maldito aeropuerto de conexión.

No importa que por mí se pueden meter los malditos Estados Unidos de América en el agujero por el que no sale el sol. No, nada de eso importa.

La única obsesión es nuestra seguridad, apoyada, eso sí, en la más vil de las humillaciones sólo por haber decidido viajar con escala en Miami.

Se lo confiten!

dilluns, març 07, 2011

El cuaderno de bitácora

Hola a todos,

Hoy escribo para haceros partícipes de un viaje extraordinario. Un viaje de apenas una semana de duración, pero que para aquellos que hemos tenido la fortuna de realizarlo en algún momento de nuestra vida, nos equivale a un año.

Un viaje hecho por Xesca y Toni, de quien he tenido el honor de transcribir literalmente el diario de a bordo de su último viaje a nuestro Cusco añorado.

Muchos de vosotros sabéis que, junto a otros amigos, montamos hace un tiempo una pequeña organización de ayuda en los Andes peruanos. Pues bien, en estos links podréis ver algunas fotos impresionantes de este último viaje.

Que lo disfrutéis,

Martes, 28 de diciembre de 2010
Miércoles, 29 de diciembre de 2010
Jueves, 30 de diciembre de 2010
Viernes, 31 de diciembre de 2010
Domingo, 2 de enero de 2011
Lunes, 3 de enero de 2011
Martes, 4 de enero de 2011

En estos escritos han quedado millones de emociones, cientos de horas de trabajo, cientos de Euros, Dólares y Soles recaudados y gastados para y por los demás, millones de calorías consumidas en jornadas agotadoras, docenas de horas de vuelo, decenas de botellas de gel higienizante, miles de juguetes repartidos entre niños que jamás tuvieron uno, centenares de bollos y vasos de chocolate, kilos de polvo tragado vía oral, vía nasal y alguna otra inconfesable, miles de besos y apretones de manos, muchos estimulantes "compañero kuna", centenares de ojos expectantes, millares de gestos temerosos ante la visita de los extrangeros, pero sobre todo han quedado toneladas de promesas y necesidades pendientes de cumplir.

Miles de ilusiones pendientes de la buena fe de los demás, de los que leéis este blog, del trabajo propio de los beneficiados, y de la dedicación a combinar estos ingredientes por parte de gente como Toni y Xesca, pero sin olvidar a personas cuyos corazones no cabrían ni en la montaña sagrada de Machu Pichu, Cris, Milusca y Celso.

A veces en la vida se tienen momentos de lucidez que nos enseñan por donde seguir, que nos ayudan a comprender el por qué estamos aquí. Momentos que imponen el corazón a la razón, impulsos que si tenemos el valor de seguirlos nos dan la vida, pero que si los ignoramos se mueren, y con ellos nosotros.

No lo hagamos, no muramos, ayudemos a vivir a los demás.

Paguemos contentos el precio de ser privilegiados, ¡tengamos ese valor, y vivamos!

divendres, febrer 25, 2011

"Somos una sociedad anestesiada a base de subsidios"


"Somos una sociedad anestesiada a base de subsidios"

Con perlas como estas:

La sociedad está cloroformizada, es drogodependiente: vive de ayudas, subvenciones, soportes del Estado, servicios que acaban reclamando como derechos fundamentales. Y a la Administración ya le va bien una sociedad anestesiada a base de subsidios y entretenimiento, no sea que salgan a la calle

Son la generación de las tarjetas de crédito sofocadas, de yeseros cobrando como ingenieros de la NASA. Gente que pensó que sus negocios no requerían esfuerzo, que tuvieron en sus manos la opción de mejorar su entorno y sólo mejoraron su trono.

La memoria perdida

Hola,

Hace unos días recibí un correo un tanto inverosímil, no tanto por la singularidad del mismo, sino por la sorpresa del momento.

Una antigua compañera de colegio me había localizado y me invitaba, muy amablemente, a un encuentro de antiguos alumnos que se celebrará en un par de meses. Como veis, algo habitual en las películas norteamericanas, pero que nunca pensé que se hiciera también allende, y menos que yo fuera uno de esos invitados. La cuestión es que la compañera que me escribe hace veintiocho años que no la he vuelto a ver, ni a ella, ni a ninguno de los demás.

Después de este primer correo nos hemos cruzado algún otro, ya que no tuve más remedio que confesarle que no recordaba a nadie de aquellos días. Mi excompañera, a quien he puesto ahora cara y cuerpo de niña de trece años, me envió algunas fotografías a modo de recordatorio, entre las que está ella misma.

He de reconocer que, a fuerza de mirar una y otra vez la imagen, creo reconocer algún rostro, pero soy incapaz de corresponder esos rostros con los nombres que me ha traído la memoria. Nombres con apellido enganchado, en perfecta simbiosis, como supongo repasaban cada día en la lista de clase los profesores de entonces. De ellos sí recuerdo a alguno...

Esto me ha hecho pensar desde entonces en dos cuestiones principales, primera, ¿qué impulsa a alguien, o a algunos, a querer rememorar un pasado de cinco lustros atrás?, y segunda, ¿porqué he olvidado toda esa parte de mi vida?

Para la primera no tengo respuesta. Supongo que algunos de ellos habrán mantenido el contacto, irían a la misma escuela superior, o a la universidad, quizá trabajen juntos, o incluso quizá algunos se hayan casado entre ellos, pero no entiendo muy bien el interés por saber de los demás. Claro que ese es mi problema, no puedo tener interés por algo que no consigo recordar. ¿Por qué?



Recuerdo la escuela, algunas de las travesuras cometidas por mi persona, como meter fuego a una papelera gigante donde se vaciaban las de todas las clases, tirar una silla desde la tercera planta, otras no me atrevo ni a recordar; me acuerdo también un niño con el que peleaba siempre, y que no he sabido ubicar en la fotografía, a alguna novia de la que recuerdo el nombre pero no a ella, partidos de fútbol en que yo siempre jugaba con el equipo B, el patio en un local adyacente, la entrada de un cine, cosas así, pero muy borrosas aún a pesar de haber intentado rescatarlas del fondo.

Sin embargo para mí no es una cosa excepcional no recordar nada de la gente, y tener frescos los recuerdos de las sensaciones. La sensación de peligro constante por la travesura diaria, la excitación de la pelea con el matón de turno, que me esperaba a la salida para intercambiar algunos puñetazos, la alegría de haber jugado a fútbol con "los buenos" y haber hecho un buen partido, la emoción por un beso robado de la novia en el giro de un pasillo, o mientras regresábamos del patio, la felicidad de llevar a mi perra, Tina, tirando de mi bicicleta (la que me compraron a cambio de no ir de viaje de fin de curso) por los campos de trigo de la entonces Viladecavalls, ahora comidos por promociones salvajes de viviendas unifamiliares, la satisfacción al contestar siempre bien las preguntas de los profesores, o la perplejidad porque las mismas preguntas otros niños no las comprendieran. Esas, y muchas otras más, las recuerdo como si las estuviera viviendo en este preciso instante.

¿Por qué soy incapaz de recordar que hay en mi despacho, en el que paso diez horas diarias, apenas cierro la puerta, y puedo revivir a placer lo que sentía con los primeros besos prohibidos de mi primera novia oficial, o la infinita felicidad de sentir a mi hijo reír en el asiento trasero de la bicicleta?

No lo sé.

Esa particularidad de mi memoria me ha permitido vivir muchas vidas diferentes. Ser muchas personas. Tener muchos círculos vitales diferentes, de los que he salido con total impunidad y de los que conservo siempre qué sentí, y muy pocas veces con quien lo hice.

Supongo que es una especie de egoísmo sensorial y de auto suficiencia que he tenido desde siempre, y que me permite vivir el presente sin apenas ataduras con el pasado. Por eso los peores momentos de mi vida han sido cuando las sensaciones que han perdurado eran malas, y no cuando las personas se han ido de mi lado, o nos hemos distanciado. Por ese motivo la culpa es mi peor recuerdo y el infinito saco de mi memoria, el mayor remedio.

Bueno, espero que la fiesta sea un éxito, que todos los que se reencuentren en ella sí se recuerden, que las anécdotas se abran camino en manteca espesa de los años, y que las esperanzas de un grupo de chavales con las rodillas sucias se hayan cumplido en un alto porcentaje.

Gracias Susana por haber revivido estas sensaciones casi treinta años después, muchas gracias.

Saludos,

(Por cierto, yo personalmente no aparezco en ninguna de estas fotografías, y no porque no me haya reconocido, sino porque pertenecen a un viaje que no hice)