diumenge, d’octubre 24, 2010

Merezco algo mejor

Desde hace unos meses el sitio web en el que alojo mi blog ha puesto en marcha unas herramientas que me permiten ver qué, cuándo y cómo accede la gente al blog. La verdad es que al principio no le di mucha importancia porque pensaba que este blog sólo lo seguían mis amigos y algún despistado que caía por aquí.

Sin embargo, gracias a estas herramientas estadísticas, he visto con gran sorpresa que la página más visitada del blog es una que publiqué hace varios años titulada ¿Merezco algo mejor? , dejo el link por si queréis verla.

La sorpresa ha sido mayor al ver desde donde se accede a esta página, y la mayoría de búsquedas son desde América Latina. Además tengo la sensación de que muchas de estas búsquedas están hechas por mujeres, aunque este dato no me lo da Blogger sino mi inventiva.

La pregunta inmediata al descubrir estas estadísticas fue, ¿tanta gente esta disgustada con lo que tiene?, ¿tanta gente busca fórmulas, caminos, consejos, modos o ejemplos de cómo conseguir algo mejor?, pero algo mejor ¿en qué?.

El post que publiqué habla de que la única manera de conseguir algo es imaginarlo primero, y ejecutalo después. Seguir una de las frases que me cambió la vida, TU PENSAMIENTO CREA TU REALIDAD, y es cierto. Se lo prometo.

Tendemos en muchas ocasiones a culpar a terceros por nuestra situación, pero pocas veces pensamos en qué hacemos nosotros para mejorarla. Por ejemplo, cuántas veces no hemos pensado que en el trabajo no nos tienen en cuenta, que no nos valoran lo suficiente, que ascienden siempre a otros en lugar de a nosotros, pero, ¿hemos hecho alguna vez algo para evitarlo? Es decir, hemos hecho alguna vez un análisis del trabajo que desarrollamos, cómo mejorarlo, cómo ser más productivos que nuestros compañeros, hablar con nuestros superiores e informarles que estamos preparados para nuevos retos, para más responsabilidades. Creo que muy pocas veces hacemos cosas así.

Muchas veces pensamos que los demás son injustos, que no nos valoran lo suficiente, que somos unos pobres incomprendidos víctimas de la malicia de nuestro entorno.

Es que mis padres no me hacen caso, es que en los demás me ignoran, es que nadie me llama para salir. ¿Hemos hecho la terapia contraria, hemos llamado a nuestros padres para decirles lo tan importantes que son en nuestra vida, hemos montado una reunión, una fiesta, una barbacoa, lo que sea, y hemos invitado a los demás?

La pareja es el mismo caso, ¿merezco una compañía mejor?, el solo hecho de preguntarnos algo así ya evidencia que la respuesta es positiva. Sin embargo, ¿tenemos el valor de cambiar, estamos dispuestos a esforzarnos día a día para que nuestra relación mejore o encontremos a alguien mejor? ¿Tenemos el coraje de enfrentar la situación y ponerle remedio, el valor de escuchar nuestro interior y seguir sus instrucciones?

Yo creo que la vida sólo debe vivirse desde la ilusión y la alegría. Desde el reconocimiento interno de nuestras posibilidades (infinitas), desde la aceptación de que todo lo que nos pasa es por causa nuestra, y de que lo que no nos pasa, también.

Para esto hay que prepararse, tenemos que crecer de la mano de nuestras ilusiones, visualizar que queremos (saber muy bien que queremos) y trabajar cada momento por ello.

Si tu ilusión es escribir una novela, has de escribirla. Si quieres viajar, has de viajar. Si quieres ser mejor, has de ser mejor.

Esto, que parece tan sencillo y tan evidente, se nos olvida muchas veces machacado por el día a día, por los problemas y cuestiones diarias, por el trabajo, por las responsabilidades, por la vida que llevamos. Pues cambiémosla. Si siempre hacemos lo mismo, nada cambia, nada mejora.

Desde niño siempre he tenido cientos de sueños. Creo que cada noche sueño algo diferente, que correre una maratón, que seré un escritor famoso, que viajare por el mundo a bordo de una camioneta con mi mujer y mis hijos, que seré padre, que ..., y ahora, con un buen puñado de años en la bolsa veo que he conseguido todos aquellos sueños por los que he trabajado, y que me quedan por cumplir todos aquellos que no he tenido todavía el valor, o la oportunidad, de trabajar.

Yo sé que merezco algo mejor, siempre, cada momento, pero también hemos de saber valorar lo que tenemos y comprender que toda acción supone un cambio. Cada pensamiento es un paso, cada decisión, cada texto que leemos o escribimos, cada proyección nos acerca o nos aleja de lo que queremos.

¿Merecemos algo mejor?, sí, sin duda, pero no viene de regalo. La mejora requiere esfuerzo, ilusión y constancia.

Hagamos el esfuerzo, seámos constantes y que nos guíe la ilusión.

Por cierto, la segunda página más vista es "La Yunsa", pero para esto no tengo una explicació más allá de que estamos tan rídiculos con nuestras vestimentas que la gente entra varias veces para asegurarse de si es cierto lo que ve.

4 comentaris:

Vicsabelle ha dit...

Jordi:
Un profundo spot, para reflexionar y estasionarnos frente a nosotros mismos y preguntarnos en qué estamos. La paradoja es que he venido a verlo justo en el momento en que me enfrento a estas mismas preguntas... ¿Que puedo hacer por los demas? ¿Que puedo hacer por mi? ¿Que puedo hacer para mejorar? Siempre estamos en la busqueda de algo mejor, en ir mas lejos de donde estamos en llegar... ¿A donde? Alcanzar nuestros sueños y que estos se conviertan en realidad...
Un gran abrazo

Anònim ha dit...

Acabo de añadir el feed a mis favoritos. Me gusta mucho leer sus mensajes.

Anònim ha dit...

Este fue un buen artículo para leer, gracias por compartirlo.

Anònim ha dit...

después de Niza. Gracias