dilluns, de febrer 14, 2011

Tierra de basura y flamboyanes

Hola,

Estoy seguro que este post dolerá a mis amigos dominicanos, que son muchos por fortuna.

Lamento profundamente mostrar estas cosas, pero sigo sin comprender cómo hay gente que todavía no comprende la belleza de este país.

El otro día, regresando de Samaná decidí acortar por la carretera de Mella. Para los que no conocen la geografía dominicana, os explico que habitualmente debo ir desde Punta Cana a Samaná, un recorrido de más de quinientos kilómetros, de los cuales te puedes ahorrar unos 30 si coges un "atajo", la carretera de Mella, que cruza una parte de país poco transitada por el turismo, por no decir nada transitada.

Es una carretera en relativo buen estado, con pocos hoyos, que cruza varias pequeñas poblaciones, y por la que van los camiones (patanas en buen dominicano) a toda velocidad, armadas con los mismos frenos que Ícaro cuando se le derritió la cera.

Pues bien, volviendo desde Samaná por la carretera de Mella me encontré con una visión doble, una que me recordó porque me gusta tanto vivir aquí, la fortuna que se siente al ser uno de los privilegiados de vivir en lo que la mayoría de la humanidad definiría como el paraíso, la belleza de la naturaleza, de los flamboyanes en flor (algo que no me cansaría de ver jamás y que echaré de menos cada día cuando me vaya de aquí), y otra la visión terrible de toneladas de basura esparcidas por los márgenes de la vía.

Basura a montones, en las cunetas, en los huecos, en los márgenes, en los pueblos, frente a las casas, tras las casas, en los árboles, ... arreu, como decimos en Catalunya.

¿No se dan cuenta del daño que hacen a su propia tierra?

¿Nadie puede explicar a esta población (que por suerte no son todos) que eso no se debe hacer?

¿No se pueden hacer campañas de concienciación ciudadana?

¿No se pueden habilitar vertederos públicos?

Cuando era niño en algunas carreteras de Catalunya también habían vertederos ilegales, pero al cabo de pocos años todo eso desapareció, y la clave fue la conciencia de la gente. A través de campañas de educación, bien acompañadas por sanciones importantes, todos fuimos comprendiendo que lo poco que nos quedaba, o lo cuidábamos, o lo perdíamos. De todas formas, un juego de niños en comparación con lo que veo aquí.

Entonces, ¿porqué aquí, que es el pur(t)o paraíso, lo están cubriendo de mierda?

Ojalá este post sea un anacronismo en poco tiempo...

Por cierto, las dos fotografías están tomadas con menos de 10 minutos de diferencia con mi teléfono móvil.


1 comentari:

Vicsabelle ha dit...

Hola Jordi, cuanto me duele ciertamente tu spot. Suelo recorrer esa zona, pues la conozco bastante bien(es mi region, la del este desde Sto. Dgo hasta San Pedro, mi entorno familiar, aunque viva en Samana, son los sitios donde creci, los de mi infancia y con los que sueño todavia, con sus cañaverales, pastizales...)Y me duele tanto, porque tanto he gritado por la desesperacion, por la impotencia de ver como destruyen mi tierra, nuestra tierra tan hermosa, tan fertil, tan viva. Como me duele no poder entrar en la cabecita de esa gente inconciente, de no poder cambiar su mentalidad autodestructiva, haragana, asoladora...
Perdona que me excedi tanto en un comentario, pero tengo tanto que decir...
Un abrazo