divendres, de desembre 22, 2006

Feliz navidad?

Hola,

Los que ya me conoceis sabeis de mi poco amor a estas fechas tan entrañables, como se emperran en denominarlas una y otra vez en la Primera de TVE y en Antena 3.

No voy a utilizar este foro para hacer un alegato contra la navidad, nada mas alejado de mis intenciones al inicio del articulo, pero como bien saben los profundos cristianos, los caminos del Señor ...

Me gustaria, eso si, hacer una pequeña reflexion sobre el sentido real de esta fiesta. Todas las tradiciones, religiones, confesiones o practicas mas o menos espirituales, tienen su periodo de "navidad", un tiempo en el espacio inventado del año para reflexionar sobre nuestro crecimiento interno, sobre nuestro crecimiento espiritual, sobre nuestros logros, y sobre todo, para dar gracias al Ente superior por permitirnos continuar en el camino. Es pues nuestra navidad "cristiana" un momento de recogimiento interior, de reflexion profunda, de gozo por el nacimiento del Salvador y de entrega a los demas.

Me pregunto yo ahora, en un ejercicio de demagogia evidente, en que planta del Corte Ingles venden todas estas cosas?

Es necesario para nuestra existencia el despilfarro escandaloso de medios del que hacemos alarde en estos dias? Es ese el sentido del recogimiento? Es esta la enseñanza que queremos dar a nuestros hijos?

No es en absoluto nuestra culpa, pero somos conscientes de que mas de las tres partes de la poblacion mundial JAMAS estrenaran NADA, nunca, ni unos miserables zapatos nuevos? Por supuesto, y reitero, no es nuestra culpa, no vamos nosotros a dejar de estrenar porque ellos no puedan, pero quiza un ejercicio de realidad nos vendria muy bien a todos.

Hace varios años que yo no celebro la navidad siguiendo los canones. Es mas, alguno de los que leereis este articulo me habeis acompañado de viaje a paises arabes para darnos una cura anti Santa Claus de grupo. Pero si la celebro a otro nivel, no hago regalos, ni voy a cenar o a comer con la familia (tengo 364 dias mas para hacerlo), solo intento estos dias hacer coincidir el final de un año inventado con el ciclo de vida real y hacer una reflexion profunda de que ha sido, de que soy y hasta donde quiero llegarme, hasta donde conocerme y respetarme. Comprender la grandeza del mensaje del momento en que, segun nuestra iconografia, un niño ha nacido para enseñarnos que el unico camino de salvacion es el amor y la pertenencia conjunta a lo que muchos llaman Dios.

Comprendo mi rareza, todo el mundo se encarga de recordarmela a menudo, pero entre gastar y comer sin mesura y permanecer del todo al margen de esta historia, creo que la rareza es de los demas.

Me voy a atrever a pedir algo antes de acabar, que aprovechemos ese soplo de buenas intenciones que queda al final de cada pasada de la tarjeta de credito por los millones de lectores encendidos en estos dias, y hagamos algo de que sentirnos orgullosos de verdad, algo que inflame nuestro orgullo de ser Hombres o Mujeres, como en la cancion de Raymon, algo que de verdad valga la pena.

Seguro que todos sabemos que.

Feliz Navidad,

Jordi.