divendres, de maig 08, 2015

Niños abandonados en la zona turística

Comparto un artículo de la periodista Génesis Pache publicado en la revista Bávaro News. Por desgracia la realidad todavía es mucho peor que las letras de la redactora...

Niños abandonados en la zona turística narran penurias a las que son sometidos.
ESCRITO POR GÉNESIS PACHE - GPACHE@EDITORABAVARO.COM.

Verón. Con la mirada perdida y el sufrimiento de sus jóvenes vidas a cuestas, decenas de niños deambulan cada día por las calles más transitadas de la zona turística de Bávaro. Todos tienen un elemento desgarrador común: Sobrevivir en un mundo que insiste en negarle el desarrollo normal que a esa edad necesita un ser humano.

El trabajo infantil es visto como toda aquella actividad que realiza un ser humano que no ha alcanzado la mayoría de edad y que producto de esto pierde oportunidades de desarrollo y educación.

Esta definición ajusta perfectamente a la condición de muchos niños que se dedican a la limpieza de zapatos o vagan por diversos lugares, espera de ser enviados a realizar un mandado y recibir un pago por ello. En República Dominicana la entidad encargada de la infancia es el Consejo Nacional Para la Niñez y la Adolescencia (CONANI). Según el Informe Estadístico del 2014 de CONANI, un total de 485 quejas vinculadas a la situación de abandono y maltrato infantil fueron recibidas por esta entidad. Las querellas eran interpuestas por abuso físico, psicológico, sexual, explotación laboral, negligencias familiares, inducción a la delincuencia, abandono de la madre y declaración tardía.

En cuanto a la acogida en hogares de paso, un total de 656 niños ingresaron en estos lugares, según las estadísticas de la institución. De esos niños, 151 eran de entre edades de 0 a 6 años, 222 de 6 a 12 años y 283 de 12 a 18 años.

Ley versus realidad

Por explotación laboral y sexual comercial, CONANI registró en el 2014 el ingreso de 18 niños a nivel nacional. Pero en cuanto a quejas generales, provenientes de la Regional Higüey fueron recibidos 7 casos, de la Regional Yuma, 20 casos, y de la Regional Romana, 8 casos. Mientras que del tribunal de niños, niñas y adolescentes de Higüey se recibieron un total de 8 casos, según el CONANI.

La ley 136-03 o el Código para la Protección de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes en su artículo 40 prohíbe el trabajo de las personas menores de 14 años. También en su artículo 34 dice que estos tienen derecho a la protección contra la explotación laboral.

Pero en la práctica estos señalamientos jurídicos contrastan con la experiencia de los infantes en situación vulnerable de la zona turística.

Y es que niños entrevistados en la zona de Bávaro aseguran que aunque tienen familiares, cada cierto tiempo ellos deciden trasladarse al sector Hoyo de Friusa, para trabajar y conseguir dinero.

Dentro de los trabajos que dicen realizar está el de limpia botas y “hacer mandados” para personas no identificadas. De igual manera, revelan que para no amanecer en las calles, en ocasiones pagan una habitación de hotel por 200 pesos, cuando consiguen dinero.

Sólo uno de los niños abordados por este semanario dijo ser huérfano, debido a que ambos padres murieron.

Jorge Manuel Herrera Rondón, representante del Ministerio Público en Bávaro, manifiesta que se le han presentado varios casos de abandono de niños, específicamente en la localidad de Friusa. Dijo que en una ocasión la señora Katty Soto,una munícipe de la comunidad, le informó que había dos menores de edad abandonados en un hotel-pensión de la zona, y que efectivamente, cuando se presentaron en el lugar, se encontraron con la situación.

Rondón aclara que casos como esos se presentan con cierta regularidad.

De igual manera, expresa que es lamentable, pero que en la localidad hay muchas situaciones así. Explica que ya se aprobó una oficina del CONANI para la zona y se han estado reuniendo las autoridades de esa entidad gubernamental, aunque hay una comisión que está localizando una casa para esos fines, que piensa será en Verón.

Carretón que sirve de dormitorio a decenas de niños y adolescentes que hacen vida en Bávaro en horas de la noche y de madrugada
Testimonios

De sólo once años, el niño Francisco Martínez (nombre ficticio), dice tener tres años viviendo en el Hoyo de Friusa. Relata que se trasladó a ese lugar, porque sus padres no le dan dinero y que en esa localidad él consigue hasta 200 y 300 pesos cada noche, limpiando zapatos.

Manifiesta que aún no ha sido inscrito en ninguna escuela, y al ser cuestionado sobre la identidad de su madre hizo mención de tres nombres diferentes. Cuenta que vive con su primo, en Friusa, y que le gustaría trabajar en el aeropuerto, de chofer. Confiesa que no le gusta que le tomen fotos, por temor a que alguna persona lo lleve para el internado o a la Policía.

Sobre el paradero de su familia, explica que viven en Higüey y que él tiene más hermanos. Antonio Céspedes (nombre ficticio), quien dice ser del Hoyo de Friusa, apenas tiene nueve años y ya ha experimentado lo amargo de la vida. De su progenitora, indica que murió hace poco, debido a que se estaba peleando con una mujer en la ciudad capital y ésta la mató.

Explica que vive sólo en la calle y duerme en un lavadero de carros, porque su padre se suicidó. Revela que su madre le dijo que lo inscribiría al mes siguiente en la escuela,porque su ingreso costaba 2 mil pesos y en ese momento no los tenía, pero dice que fue en ese entonces en que esta murió.

Narra que en las noches se sienta en la Plaza Friusa y las personas lo envían a hacer mandados, como llevar comida, y le dan dinero por esto. Comenta que la ropa que llevaba puesta al momento de conversar con BávaroNews se la regaló “un amiguito” y que sus chancletas las compró el mismo.

Relata que le gustaría estudiar y ser médico, para salvar la vida de la gente, y que tiene varios amigos que sí estudian y que le regalan cosas.

¿Qué dicen los estudios?

Una investigación denominada “Dinámica del Trabajo Infantil de la República Dominicana”, realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Comité Directivo Nacional de Lucha Contra el Trabajo Infantil y la Oficina Nacional de Estadística (ONE), pone de manifiesto que es en las zonas rurales del país donde más niños se encuentran realizando algún tipo de trabajo.

Pero, señala este estudio, se espera que las zonas urbanas tuvieran más niños en las calles trabajando. En esta disertación también se hace un cruce de variables para establecer que si la población crece de manera acelerada, pero las condiciones socioeconómicas no mejoran, la cantidad de niños y adolescentes trabajando aumentará.

El estudio indica que la pobreza se considera como una de las principales causas del trabajo infantil, pero que no es la única.