dimarts, de juliol 24, 2012

Si yo fuera tú, me enamoraría de mí

Hola,

No sé cómo les afectan las malas críticas a los demás, pero yo reconozco que siempre me habían sentado bastante mal. He necesitado casi toda mi vida para aceptar una crítica con un cierto sentido de la deportividad, y hasta hace apenas unos años cualquier comentario en contra de mi trabajo, más incluso que en contra de mi persona, me dolía hasta en el apetito.

Pero la vida, si algo da, son lecciones y la mayoría versan sobre  humildad. Sólo el imbécil se cree que por llevar los calzoncillos por fuera es Supermán (con la excepción evidente de Clark Kent).

Decía que las malas críticas son el hueso difícil de roer, el picante agrio de un plato que se repite una y otra vez en el estómago hasta que sale por el ojo que nunca ve el sol, y aún así sigue doliendo. Como el badajo de una campana de bronce que golpea las paredes internas de la conciencia, la rabia, la impotencia, la virilidad, la autocomplacencia, el ego, y la falsa autoestima hasta que pega con la pared acolchada, como de un manicomio, de la aceptación, la humildad y la voluntad, las únicas herramientas capaces de ayudar a digerir el desagradable picante con el que nos han rociado el plato, sin que lo pidiéramos así al ordenar el menú.

Quizá muchos penséis que esto lo digo por las críticas malas, ¡las buenas son mousse de chocolate en el paladar exquisito!, de mis novelas, pero os aseguro que no es así. En esa parte pública de mi vida, en la que todo lo que hago es para darlo a conocer a otras personas, por íntimas que sean las letras, no me siento afectado. Por fortuna he de reconocer que son pocas las malas, una de ellas claramente manipulada, así como también hay comentarios favorables de amigos que quizá ni hayan leído mis novelas. Esas críticas no me duelen, me animan y siempre pienso que tienen algo de razón. Sí que afectan en la opinión que se pueden hacer otros lectores que se están acercando a la novela de turno y ven malas críticas, incluso en muchos de los casos hacen que estos posibles lectores sólo queden en eso sin llegar a colaborar con la fundación para la ayuda de los familiares y del propio interesado Jordi Díez.

Decía que estas críticas las llevo bien, quizá también porque me han llegado en un momento de mayor madurez, o de mayor vapuleamiento vital, lejano de aquella adolescencia violenta en la que rompí varias raquetas de tenis de mi padre porque no soportaba que me dijeran que era mal jugador, ¡yo, que lo hacía todo perfecto y que la adulación (propia) me había llevado a ser un ser supremo (imbécil)!

Las que de verdad me duelen son las que se hacen desde la inquina y cuyo único objetivo es hacer daño, ya sean personales, laborales o profesionales. En mi vida laboral tengo el gran honor de dirigir un grupo humano cuya labor es la atención al público y que se esfuerza al máximo por hacerlo bien, doy fe de ello, pero que incluso en el mejor de los desempeños podemos tener un mal día o tomar una mala decisión. Todo el mundo comprende que estas malas decisiones se pagan, normalmente con dinero, y que no hay mala fe detrás, tanto el afectado como el afectador. Sin embargo, y por desgracia, no siempre es así y hay quien descarga toda la frustración personal de forma violenta por haberse sentido ofendido en orgullos irracionales. 

Hablamos siempre de situaciones banales o poco transcendentes. Situaciones como intentar agredir a un chófer porque un autobús se ha retrasado quince minutos, o a un guía turístico porque en un momento dado el cielo se nubló y cayó un chaparrón. Niños malcriados de más de treinta años que desean toda la atención inmediata y exclusiva, y que si no la consiguen son capaces de despotricar vilmente en tantos foros como les permita su conexión a Internet, creando mundos paralelos de mentiras con el único objetivo de la venganza mal entendida.

¿Por qué existe esto? ¿Por qué hay personas que descargan su frustración en los demás sin aceptar jamás el error más que como un ataque personal? ¿En qué parte del cerebro humano anida el odio al otro para desearle el mal simplemente porque nos hemos sentido ofendidos, desatendidos, o envidiosos? Los foros van llenos de estas situaciones, hablen de fútbol o del Bosón de Higgs.

Hace unos meses rellené un cuestionario-entrevista para una revista que preparaba un artículo sobre la llamada Generación Kindle. En el cuestionario había una pregunta que me llamó mucho la atención y que reproduzco: "Existen las críticas malintencionadas? Hay compañeros/rivales que puntúan de forma negativa al autor que compite con ellos como líder de ventas? Te consta algún caso?". Me quedé estupefacto con el enunciado e incluso hube de leerlo un par de veces, y contesté un rotundo “no, por supuesto”. Después lo borré y con más calma contesté “Quisiera pensar que no, pero igual sí que existen”.

Quizá deberíamos tener presente, antes de hacer una crítica desde la inquina, las palabras de la Madre Teresa: “da siempre lo mejor de ti, y lo mejor vendrá...“; pero con toda humildad me atrevo a completar una sentencia tan sabia con mi torpe aportación “da lo peor de ti, y lo malo también vendrá…”

diumenge, de juliol 15, 2012

No estoy de acuerdo con tus ideas...


"Una novela es algo vivo", dice Félix Jaime, y tiene razón. 

Desde hace unos meses corre por las redes lo que se ha dado en llamar la Generación Kindle, y que intenta agrupar a un grupo de escritores que no tuvimos oportunidad con alguna de nuestras novelas en la edición tradicional y decidimos probrar suerte en la plataforma de Amazon. 

Esta, para mí mal llamada, Generación Kindle agrupa a muchos escritores de diversas temáticas, estilos, edades, procedencias, trayectorias, etc., por eso me cuesta aceptar una masa tan heterogénea bajo una misma etiqueta, y menos con la palabra "Generación". Sin embargo, gracias a este dispar movimiento, algunos de nosotros hemos tenido la fortuna de conocer a otros escritores de trayectoria parecida con los que hemos congeniado. En estos próximos días voy a presentaros a algunos de ellos.

El escogido para abrir la serie es el señor Félix Jaime. 

Félix Jaime, como él mismo dice en su perfil es un arquitecto técnico al que le gustaría vivir de su literatura. Debo reconocer con toda honestidad que no he tenido el placer de leer sus novelas, por lo que hoy simplemente hablaré de ellas a través de los comentarios de otros lectores, y no las he leído porque en estos momentos estoy escribiendo y cuando escribo no acostumbro a leer prácticamente nada. 

Sin embargo, @FelixJaime2 es autor de dos novelas con comentarios exquisitos en Amazon y en muchos foros literarios, de su primera novela, El hombre de Grafeneck dicen "Una novela que engancha desde el principio con dos historias paralelas: la de un oficial de las SS y la de un periodista fracasado y la novia de un hombre asesinado, cuyo crimen quedó impune...", y de su segunda, Spanish Sycho, "Félix Cortés hace gala de su madurez como escritor, al lanzarse con una obra que muy pocos se atreverían a escribir."

Hoy quería dedicarle el post porque creo que es una persona cuya madurez y apertura de ideas ha de estar reflejada obligatoriamente en sus novelas, y sólo con que éstas sean la mitad de buenas de lo que es él, ya valen la pena.

Félix Jaime es madrileño y yo catalán, de los que creen en una Cataluña independiente, algo que ofende mucho a una parte de la sociedad española, que no me genera demasiadas afinidades y que casi siempre me tiene en la picota. Aclaro esto, que no tiene nada que ver con la literatura, para exponer el talante de Félix Jaime y nuestra relación. Hace unos días conversábamos sobre la difícil situación de España en estos momentos y, a través de sus reflexiones, comprendí que si hubiera más gente como Félix Jaime, o que si los que son como él hicieran más ruido, el mundo sería un lugar más fácil de habitar. 

Por eso hoy quería ensalzar una frase "no estoy de acuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas", dicen que es de Voltaire, pero a mí me la dijo Félix Jaime. 

Os dejo también un enlace a una excelente entrevista que le hicieron en El universo de los libros para que os acerquéis más a la obra de un escritor que merece toda la atención y del que estoy seguro que vamos a seguir oyendo hablar.


dimarts, de juliol 10, 2012

Los 5000 de El péndulo de Dios

Hola,

Hace unos días, exactamente un mes y diez días, publicaba con muchísima alegría que El péndulo de Dios había llegado a las 4.000 descargas desde la plataforma Amazon.

Bien, hoy he de decir que son más de 5.000 las personas que se han descargado la novela.

Se me van acabando las maneras de daros las gracias, pero no las ganas de hacerlo porque sin la ayuda de todos vosotros sería LITERALMENTE IMPOSIBLE que una novela se haga notar en la inmensidad de los catálogos y oferta literaria actual.

Así pues, amigas y amigos, MUCHAS GRACIAS !!!!


Blanca Miosi y su Mundo: Conociendo a... Jordi Díez, un Best Seller en Amaz...

Hola, os dejo esta reseña que ha dejado Blanca en su blog, y que me ha hecho subir todos los

Blanca Miosi y su Mundo: Conociendo a... Jordi Díez, un Best Seller en Amaz...: Reseña de EL PÉNDULO DE DIOS: ¿Porqué no existe ninguna prueba física de la existencia de Jesús? Durante siglos, una comunidad nacida ...


Conociendo a... Jordi Díez, un Best Seller en Amazon

Reseña de EL PÉNDULO DE DIOS:

¿Porqué no existe ninguna prueba física de la existencia de Jesús? Durante siglos, una comunidad nacida de los esenios ha intentado mantener en secreto la única prueba de la vida real de Jesús... hasta ahora. Cècil, un auditor de proyectos humanitarios en el tercer mundo, se ve envuelto en un asunto de tráfico de antigüedades que lo llevará tras los pasos de Azul Benjelali, un antiguo amor experta en lenguas antiguas, y que está a punto de descubrir el secreto que ha permanecido en silencio por miles de años.

Con la ayuda de Mars, una misteriosa colombiana, Cècil comienza una carrera contra reloj que lo llevará de una clave a otra tras los pasos de los esenios, los romanos, los templarios, los almogàvers, las tropas borbónicas y los nazis, y que nos mantendrá en vilo desde la primera página en un rompecabezas que deberán resolver si no desean que el secreto caiga en las manos equivocadas que lo han perseguido durante siglos.

La eterna lucha del hombre por dominar su tiempo, la ambición y la generosidad, la esperanza y el miedo, las dos caras humanas enfrentadas por el poder a lo largo de dos mil años.

Jordi Díez, autor de La virgen del Sol (Ediciones B) construye en El péndulo de Dios una trama que atrapa desde el primer capítulo hasta el último (excelente broche final), con personajes consistentes y bien desarrollados, y un uso del lenguaje que el autor va adaptando hábilmente a cada época y lugar. Los lectores de este género que amalgama suspenso detectivesco, esoterismo contemporáneo y teorías conspirativas no se verán defraudados.

Mi opinión:

Empecé a leer esta novela con cierto escepticismo. Se ha escrito tanto alrededor de la figura de Jesús, que pensé que sería más de lo mismo, pero mi sorpresa se fue acrecentando a medida que pasaba las páginas.  Bueno, es un decir, porque la leí en un Kindle. No es una novela corta, sin embargo me lo pareció porque suceden escenas unas detrás de otras sin descanso. 
Lo que más me gustó del libro fue su estructura. Está relatada en diferentes tiempos que nos van diciendo lo que realmente iba sucediendo con los personajes, que poco a poco empiezan a tener sentido, sin dejar cabos sueltos hasta el final.  Este tipo de novela en la que el escritor no explica sino que muestra con hechos es una de las técnicas que suelen utilizar los que escriben Best Sellers. Y en este caso, El péndulo de Dios es un thriller en toda regla, donde se mezclan partes históricas con investigación, intriga y la lucha por el poder. Recuerdo con particular placer la escena de Pompeya, ambientada con rigurosidad pero al mismo tiempo sin dar la impresión de querer sentar cátedra, un error que cometen algunos escritores de novela de ficción histórica, lo que hace que la obra se torne en un texto didáctico, más que en una novela.

Jordi Díez, un autor con trayectoria; escribió su primera novela La virgen del Sol bajo el sello Ediciones B. Decidió probar suerte en Amazon con su segunda novela El péndulo de Dios y definitivamente no le ha ido mal.  Si con La virgen del Sol llegó a vender 35.000 ejemplares, con El péndulo de Dios lleva ya un año entre los primeros del ranking de los Best Sellers enAmazon.com.

Próximamente saldrá El péndulo de Dios publicada por Ediciones B, en formato de papel, y estoy segura de que será un gran éxito, como lo merece.

Si desean saber más acerca de su trayectoria pueden ir a su página Web: http://www.jordidiez.com/index.html

Si desean comprar su obras: AQUÏ,  las tiene en formato Kindle y en papel.

Jordi Díez, un español que vive en República dominicana dedicado a la industria hotelera y a la fotografía, además de la escritura.