dimecres, de juny 03, 2015

Un senyor de Terrassa



El fútbol es algo extraño, un juego absurdo en el que veintitantos tipos corren detrás de un balón con la finalidad de meterlo dentro de una red. Un deporte, dicen, pero que sin embargo está conectado a las emociones más primitivas sin pasar por el mínimo filtro del cerebro y que hace que, viendo imágenes como estas, yo personalmente me emocione.

Solo me hubiera gustado ver a mi vecino vistiendo la camiseta de la selección catalana liderando una fase de clasificación para un mundial, y disputándolo, como cualquier otro país normal, pero eso se lo dejaremos a Messi.

Gràcies, Xavi, per haver-te fet gran i ric fent-nos sentir a nosaltres que en formàvem part. Gràcies per haver fet d'una feina una vida de passió.