dissabte, de juliol 18, 2009

Estos días pasados...

Hola,

Hoy leía el último post en el que pedía vuestra ayuda para nuestro proyecto en Perú y, caramba, han pasado muchas cosas desde entonces.

Lo primero es pedir disculpas por el silencio de estas semanas, y lo segundo, y más importante, es AGRADECEROS vuestra ayuda. Sé que nos habeis echado una mano inmensa y debo deciros que gracias a vosotros tenemos fondos para sobrevivir un par de meses más con los proyectos. De todo corazón, MUCHAS GRACIAS. No quisiera poner nombres, pero Marc, Salva, Sandra, M&M, todos los que nos habeis ayudado, todos, muchas, muchas gracias.

Y después de esto, ¡me gustaría poneros un poco al día de todo lo que nos ha acontecido!

Como he comenzado por agradeceros vuestra ayuda, continuaré con este tema para deciros que el Ajuntament de Sabadell nos ha concedido la subvención que solicitamos (no completa, pero muy correcta) y que nos permitirá un año más de trabajo en la zona.

El problema (solucionado en parte gracias a vosotros) es cuándo la cobraremos..., pero de momento vamos a ir tirando con esto. Os adjunto un par de fotos de lo que hemos conseguido entre todos.



Las fotos pertenecen a la comunidad de Pumaorco , donde se empezó el proyecto hace poco más de un año, financiado en gran parte por el Ajuntament de Sabadell, y que por fin está culminando con la instalación e inicio de las granjas en esa comunidad. Hablo de memoria, pero creo que son más de setenta familias las afectadas por este programa, y que desde ahora tendrán un aporte proteínico a su espantosa dieta, y un aporte monetario a sus inexistentes bolsillos.

Además de esto, que es muy importante, también nos han pasado otras cosas en este mes largo sin dar noticias.

La que podía haber tenido un peor desenlace es que un día decidí tunear nuestro coche para hacerlo tamaño llavero, con un éxito aparente, pero sin conseguirlo del todo. Por fortuna todo quedó en un pequeño corte que me dio la oportunidad de vivir una de las secuencias más inolvidables de mi vida: poner una denuncia en el país de las maravillas.

Para que os hagáis una pequeña idea, la comisaría de policía eran dos cuartos de unos dos por tres metros, con una bombilla colgando del techo, una calor impresionante, una mesa, varias sillas, un televisor (en el que pude ver una película y media mientras hice mi denuncia) y los protagonistas principales, los policías. A mí me atendió un teniente que parecía que se había caído del techo por la postura de acción que ocupaba en su silla. Con la cabeza echada hacia atrás, las piernas estiradas cuan largo era, y los brazos colgando por los laterales de la silla, el hombre se quejaba de la cantidad de trabajo que tenía, "estoy fajao", decía mientras escribía una palabra por hora y utilizaba mi teléfono móvil para hacer sus llamadas personales. "Márcame el 809554224", y yo, solícito, le marcaba al hombre sus números y le dejaba hablar por mi teléfono..., ni Dalí imaginó algo parecido. Sólo tardé cuatro horas en salir de esa comisaría, pero de verdad que fue una experiencia inolvidable.

Otra de las cosas bonitas que nos han ocurrido en este mes es que nos vinieron a visitar dos familias muy importantes para nosotros, una la familia actual de la niña que convivió con nosotros en sus primeros meses de vida, y otra la familia de Luz.

Debo reconocer que la visita de nuestros amigos José Miguel y Laura, y sus hijos, nos dejaron una impronta que es difícil de entender a nuestra edad. No es sencillo, con una trayectoria vital extensa, conocer nuevas personas que te marquen, o que entren de verdad en tu vida. Evidentemente se conocen muchas personas a diario, compañeros de trabajo, de gimnasio, amigos de amigos, ligues, etc., pero conocer a nuestras alturas a personas que te entren en casa no es muy habitual, por lo menos no lo es para mí, y esta familia lo ha hecho. Sigo teniendo un sentimiento encontrado de negación y adoración por la niña, que por cierto está muy divertida (ahora tiene tres años...), y nunca sé si lo que estamos haciendo la beneficia o no. Creo que daño, de momento, no le hace, pero no veo tampoco un beneficio real... no lo sé. Lo que si tengo claro es que la generosidad de sus padres es infinita, y su amor por sus hijos también, así que agradezco la oportunidad y disfruto de la niña. Ya veremos que ocurre más adelante..., un amigo, a quien le manifesté mis dudas, me dijo que igual sería ésa la niña que me cuidaría de viejo, je je je, creo que llegará tarde !!!

Y la otra visita también llevó una carga emocional muy fuerte. Nos visitó el padre y el hermano pequeño de Luz. Don Luis Lozada y el viejo Nico, y que han vivido con nosotros un par de semanas, lo que nos alegró muchísimo, pero que también dejó un halo de tristeza en Luz que todavía le dura. De todas formas, por supuesto, ha sido una gran experiencia, porque además de ver realmente que Luz está bien, han podido vivir una gran aventura que tendrán la oportunidad de vivir y revivir cada vez que la cuenten en su Colombia natal. No en vano han subido en avión, avioneta, caballo, buggie, barco, catamarán, y no sé cuantas cosas más. Una alegría infinita haber compartido con ellos unos días.

Y, aunque nos han pasado muchas otras cosas, nos mudamos de casa, hemos cambiado el coche (evidentemente), trabajamos más horas que un reloj, nos visitó nuestro jefe, nos han clonado la tarjeta de crédito y han vuelto a utilizar nuestra cuenta corriente de fondo público, quizá no son tan importantes como para hacer mucho incapié en ellas.

¡Ah! una más, por fin finalicé la correción de mi segunda novela y la envié, con una carga de esperanza enorme, a la agencia. Ahora toca disfrutar de mi gran paciencia y esperar...

En fin, pues todo esto, y deciros que os esperarmos aquí, en nuestra casa, para poder seguir rellenando hojas de blog con nuestras historietas.

Besos,