divendres, de novembre 28, 2008

Pumaorcco

Hola,
Antes de nada quiero situaros el folclórico nombre de Pumaorcco. Pumaorcco ni siquiera es un pueblo, sino una comunidad de campesinos situada a unos cuatro mil cien metros de altitud en plenos andes. Todavía más lejos de lo que se aprecia en la fotografía de la izquierda. Uno de nosotros preguntó si Pumaorcco estaba en el cielo al ver que después de cuatro horas de camioneta no habíamos llegado al lugar.

La comunidad la forman una cincuentena de barracas de adobe diseminadas por un valle de belleza impactante y en condiciones de vida que ya firmaría Satanás para sus inquilinos.

Viven principalmente de la planta de patatas, papas como dicen allá, y la tierra es tan fértil que necesita seis años en barbecho para producir unos cuantos sacos de unas patatas del tamaño, textura, dureza y sabor de las pelotas de futbolín.

No recuerdo la cantidad de niños que viven en esa comunidad, pero deben ser entre ciento setenta y doscientos, malvestidos, "peorcomidos", sin posibilidades de acceso a una higiene mínima y con la escuela a tres horas de camino. Hasta aquí quizá muchos podríamos pensar, bueno, tres horas tampoco es tanto.., de acuerdo, pero tres horas de camino a cuatro mil metros de altitud, con un frío que te congela el alma, en niños de tres a doce años, y con unas subidas que te paralizan el aliento, sí que es mucho. Os lo aseguro. Los que me conocéis en persona sabéis que estoy relativamente en buena forma, y os prometo que no sería capaz de hacer ese recorrido en tres horas ni en moto...

Una vez presentada la gran comunidad os explicaré que llegamos allí de la mano de Cris (en la foto), hace un par de años. Él, junto a su hermano Celso y Milusca, son nuestros tres baluartes indispensables para llevar a cabo la labor que nos hemos auto encomendado. Su presencia es tan importante que sin ellos jamás habríamos ni siquiera llegado a conocer la comunidad de Pumaorcco, y su seriedad es tal que los responsables políticos de la zona comienzan a tenerles tanto miedo como respeto. Desde entonces pusimos en marcha varias iniciativas para ayudar a estas personas.

Algunas de ellas han funcionado muy bien, reparto de lotes de alimentos y productos de primera necesidad, reparto de madejas de lana para confeccionar prendas de abrigo, compromiso de no alcohol en la comunidad, y otras no tanto, como el intento de apadrinamiento directo de familias pumaorqueñas por familias de corte europeo..., sin embargo ha habido una de las iniciativas que no ha salido bien, sino excelente.

Gracias a un arduo trabajo conjunto de la organización se realizó una solicitud al ayuntamiento de Sabadell con el fin de obtener una subvención para la creación de una comunidad ganadera en Pumaorcco. La idea era dotar de medios, capacitación y animales a todas las familias de la comunidad, a fin de que pudieran criar cuis (conejos de indias o cobayas) con los que alimentarse y de los que extraer también un pequeño beneficio económico con su venta. El Ayuntamiento, excelentísimo debería decir, de Sabadell nos concedió la ansiada subvención para la implantación del proyecto.

Pues bien, ésta es una de las cosas que hemos hecho en este último viaje, comprobar sobre el terreno como iba el plan de desarrollo. Nuestra sorpresa fue máxima.

Los habitantes de Pumaorcco, de la mano de nuestra gente allí, Celso, Cris y Milusca, se han puesto las pilas y nos mostraron, uno por uno, cada galpón (criadero) en el que mantendrían sus animales. Todos bien construidos, de dimensiones correctas, con sus techos, paredes, etc., todo listo a falta de la segunda fase, la instalación de tejas, puertas y ventanas para mantener a los pobres bichos en condiciones de calor suficientes para no morir congelados. Después vendrá la construcción de las jaulas y la llegada de los animales a sus nuevas y confortables casas..., no es broma, esos animalitos vivirán mejor incluso que sus amos, claro que por menos tiempo.

También vimos el terreno que destinarían a pasto para los cobayas y como habían conseguido instalar una especie de riego por aspersión subvencionado por la alcaldía del pueblo más cercano, y del que depende administrativamente Pumaorcco, Ccatcca.

En la foto de la derecha tenemos al alcalde, ataviado con el traje típico, en un cartel anuncio de la inversión. El cambio del sol es de 1 euro 4 soles, aproximadamente. La inversión por parte del ayuntamiento de Ccatcca ha sido muy importante, y forzada por los campesinos de Pumaorcco, ya que sin el riego hubiese sido del todo imposible la realización de nuestro proyecto por falta de alimento para los animales.

Aprovechamos también el viaje, como siempre, para repartir los habituales lotes de comida y prendas de ropa, ésta vez donadas con generosidad por amigos nuestros, remedio de lujo a los harapos con que nos encontramos en nuestro primer viaje, y que poco a poco han sido combatidos por la lana entregada.

No es necesario decir que esta gente, a quienes sólo les sobra frío, nos regaló una fiesta y todo su cariño, y tampoco creo que sea necesario a estas alturas recordaros que a vosotros os esperan para hacer lo propio, o incluso más.

Sin embargo Pumaorcco no se acaba con este artículo, aún vivimos otra de mejor y que os contaré en breve. Prometo que será terrorífico !!!!