dilluns, d’agost 04, 2008

La otra cara de mi trabajo

Hola a todos,

Ahora hacía varios días que no publicaba nada en este blog. La verdad es que los motivos son varios, mucho trabajo, poco tiempo, pero sobre todo, casi nada que explicar más allá de rutina, rutina y más rutina.

Sin embargo este sábado ha ocurrido un hecho que me ha dejado con la cabeza entre brumas, el entendimiento dolido y el corazón encogido.

Sin más aviso que un par de estertores premonitorios, un turista, un señor de poco más de treinta años, sufrió un infarto en uno de los restaurantes y murió en el acto, sentado en la misma mesa con su esposa y su hijo de siete años.

Sí, lo sé, seguramente no es lo que esperábais leer en este blog, pero así ocurrió y tengo la necesidad de "escupirlo" al papel como terapia para mí mismo.

Más allá de la parte oficial de mi trabajo, es decir, realizar todo el papeleo, hospitales, forenses, funerarias, embajadas, y un largo y macabro etcétera, también tuve la desagradable tarea de consolar con mi portugués macarrónico a su viuda. ¿Qué decir cuando no se tienen palabras ni siquiera en tu propio idioma?

Sentados los dos, el niño jugando en los jardines del hospital, me explicó la señora que no habían hecho vacaciones en los últimos cuatro años y que estaban deseosos de venir a Punta Cana para disfrutar todo lo que no habían tenido la oportunidad de hacer con anterioridad. El señor, trabajador (o quizá directivo) de banca, tenía una vida muy ajetreada, era fumador, amante del deporte sólo por televisión, y en todo este tiempo no tuvo tiempo ni para ir de vacaciones con su familia. No lo juzgo, por supuesto que no, cómo hacer una cosa así, pero sí que me ha dejado su impronta un remordimiento interno inmenso y una pregunta que ronda en cada hálito que sorbo, ¿aprovecho yo mi tiempo?

Respuesta evidente, no.

¿Valía la pena todo el esfuerzo del señor?, otro rotundo no, visto lo visto.

Se plantea ahora una situación nada fácil para la viuda, en la que no voy a entrar por respeto absoluto hacia ella, y que por cierto demostró una entereza que me hizo estremecer.

Y si hoy me he atrevido a explicaros algo tan íntimo y tan personal como esto ha sido sólo por dos motivos, el primero ya lo he anticipado, auto terapia, pero el segundo es haceros la misma pregunta que me he hecho yo.

De momento hoy ya he vuelto a salir a correr ...

4 comentaris:

Anònim ha dit...

Q grannn!!
Un de la Penyaaa!!
A veure q fem aquest any sense el Rudyy!!Clar q si..ssempre orgullosos de la Penya, passi el q passi!

Salutacions!

Anònim ha dit...

Q grannn!!
Un de la Penyaaa!!
A veure q fem aquest any sense el Rudyy!!Clar q si..ssempre orgullosos de la Penya, passi el q passi!

Salutacions!

Anònim ha dit...

Q grannn!!
Un de la Penyaaa!!
A veure q fem aquest any sense el Rudyy!!Clar q si..ssempre orgullosos de la Penya, passi el q passi!

Salutacions!

sandra ha dit...

aquesta vida sony 4 dies contats i cal aprofitar-los.jo de moment crec que ho estic fent tot i que hi ha dies que penso que podria fer mes,sere una autoexigent convulsiva? Siguem lliures per fer elque el nostre cor ens dicti. Un petonas enorme per tots dos