dijous, de novembre 22, 2007

Hace ahora un año ...

Hola,

Hoy hace un año que me marché de Catalunya para empezar una nueva vida en otro país totalmente diferente. Aún tardó un mes más en llegar Luz, que lo hizo el día de Nochebuena de 2006, pero hoy me asaltan recuerdos y emociones que he querido compartir con vosotros.

El día 20 de noviembre de 2006 yo vivía con la gente que quiero, con mis amigos, con mi familia, con mi mujer, y era padre de una niña que cada vez que la veo todavía se me encoge el estómago. Al día siguiente, la noche del 21 de noviembre del mismo año, estaba sentado solo, en una habitación espantosa de color verde, rodeado de muebles viejos, sin mis amigos, sin mi familia, sin la gente que quiero, sin mi mujer, y sin la niña. Me recuerdo sentado, desnudo, clavados los codos en las rodillas y la cabeza hundida, llorando (ahora me hace gracia, pero ese momento no fue fácil), preguntándome que c.ñ. hacía yo aquí y qué maldito virus me había picado para atreverme a hacer una cosa así.

Mentiría si dijera que no dormí, si lo hice, pero mal, y me levanté con una fuerza que hasta hoy me acompaña. Hice un pacto conmigo mismo de no volver a sertir angustia ni añoranza nunca más. Lo primero lo he conseguido.

Ha sido un año increíble, al cabo de un mes llegó Luz, y poco después empezó a trabajar también. Para ella esto ha supuesto un cambio todavía mayor, de madre amorosa tuvo que pasar a gerente de una plantilla de cincuenta personas en las que cada una de ellas intenta engañarte por lo menos dos veces al día y te roba tres.

Anoche echábamos vista atrás y los cambios han sido espectaculares y magníficos. Dejamos de ser padres, seguramente lo peor de la historia, nos separamos físicamente de los amigos y los seres queridos, pero vivimos juntos una aventura fabulosa en el Perú, hemos conducido buggies, motos, quads, lanchas, montado en avioneta, en caballo, hemos buceado por arrecifes de coral, se publicó mi primer libro, hemos comenzado la construcción de nuestra casa, hemos hecho nuevos amigos, nuevas personas a las que poco a poco vamos queriendo y que nos van queriendo a su vez.

Hemos comido lambi, y langosta, chofán, guineo, chinola, chillo, ... Hemos bebido agua de coco, y mamajuana. Nos han amenazado y protegido, nos han engañado y ofrecido amistad sincera. Hemos vivido algún nacimiento en la distancia, y también alguna defunción. Incluso una separación dolorosa, pero seguimos adelante.

Los buenos amigos continuan en contacto, cibernético y breve, sí, pero en contacto. Todavía hoy cuando llegamos al aeropuerto de Barcelona viene alguien a recogernos. Algunos de ellos han venido a visitarnos, y hemos podido compartir muchas de las emociones de este lugar con ellos, con vosotros.

No sé que pasará a partir de hoy, quién lo puede saber, supongo que nadie, pero el futuro lo siento igual de imprevisible, en una carrera loca de sensaciones y emociones lastradas por el sentimiento de pertenencia a un mundo que no es éste, pero del que disfruto cada día que paso en él. Quizá las próximas líneas estén escritas desde otro lugar, México tiene muchos números, pero de momento continuamos aquí, felices, contentos, tristes y añorados, enamorados de nosotros mismos y de los demás, y comiéndonos cada porción de vida que nos llega en el postre.

Os echamos de menos.

Un beso,

1 comentari:

Marc ha dit...

Aqui també us trobem moooolt a faltar