dimecres, de gener 10, 2007

La vuelta atras

Hola,

Hola Saida, no te enfades conmigo.

Este blog, que se inició como un espacio en el que manifestar mi profunda ignorancia en la mayoría de los temas, se está convirtiendo con el paso de los días y bajo la apisonadora de los acontecimientos, en una especie de cuaderno de bitácora a través del cual puedo mantener informados a mis amigos de las tribulaciones de este pobre calvorota.

Y en eso me pongo ahora, podría decir que me arremango, pero desde hace como dos meses sólo uso camisas de manga corta, así que me ahorraré el manido comentario.

Hace unos días os expliqué, a través de este mismo medio, que había fichado por una empresa de barcos y fuera bordas que opera en la península de Samaná, en la República Dominicana, que me habían ofrecido unas condiciones muy buenas y que me iba a vivir para allí. La verdad es que por este motivo no he tenido capacidad de comunicarme más seguido con vosotros, porque desde ese día me lo he pasado de barco en barco, de autobús en autobús y de taxi en taxi. Intentaré colgar alguna de las fotos que nos auto lanzamos entre Luz y yo para que veáis de que os hablo. Una mezcla de tragicomedia en estado puro.

La cuestión es que una vez estuve en allí, un paraiso increíble, decidí no quedarme y regresar a casa, pero por los avatares de la vida me he quedado a mitad de camino, en un lugar que se llama Punta Cana, en la misma República Dominicana. Quizá para algunos de vosotros esto no es noticia porque ya os lo anticipé vía telefónica, pero para el resto si quiero que sepáis que he aceptado un trabajo de Director Financiero en un importante tour operador internacional. Nos han asignado un pequeño apartamento para que nos cubramos en las noches claras caribeñas y podemos aprovechar todos los servicios de un hotel de cinco estrellas. ¿Què màs podemos pedir? Ah! y encima me pagan.

En fin, querìa que lo supièseis, que estamos muy bien y en un tour constante desde que hicimos las maletas. Ahora creo que estaremos aquì un tiempo, quizà un par de años hasta construir en Viladecavalls y terminar de pagar la casa de Colombia, pero a quien le amargarìa vivir asì.

Un beso muy grande para todos desde este lado del mundo,

Jordi


Esta era la vista que tenìa desde la oficina en Samanà ...