dimecres, de gener 24, 2007

Gracias, Mr. M&M

Hola,

Hoy me permito, sin su permiso, publicar el correo de un amigo mío.

La contestación que publico viene a cuento porque le expliqué que yo, a los ocho años, intenté dirigir un show en el colegio. Un 123, responda otra vez para niños, y me salió un pequeño churro que me tuvo tiempo y tiempo tan avergonzado por el fracaso que no volví a iniciar nada sin esforzarme a tope.

Mientras yo saboreaba las mieles del fracaso infantil ante la más pura displicencia de los adultos que aistieron al show, mi querido amigo hacía lo siguiente:



"Yo a los 8 años jugaba con los clics y los airgam-boys. Y eran la mar de obedientes y disciplinados. Yo les decía que tenían que suicidarse, y sedespeñaban sin pensarlo. Les arrancaba los brazos y eran felices, siempre sonriendo. Los martirizaba en la bañera y resistían estoicamente bajo el agua.

Ni una queja.

Eran secuestrados, humillados, apalizados, se casaban, formaban una familia, atracaban bancos, robaban caballos (porque teníamos pocos caballos, no había para todos, era pura necesidad), se intercambiaban piernas sin tener en cuenta la compatibilidad entre donantes ni los gustos de cada protagonista.

No les daba de comer nada, absolutamente nada. Muchas veces el protagonista quedaba tan mal parado que caía en coma, pero se recuperaba asombrosamente rápido, justo a tiempo de salvar a sus amigos acorralados por los malos.

Para compensar no tenían que estudiar, ni ir al colegio, ni nada por el estilo. Ni madrugar.


Viajaban en el tiempo, visitaban otras épocas realmente alucinantes para ellos. Podían estar en el salvaje oeste huyendo de los indios y un segundo después estaban luchando con espadas encima de la mesa redondita del Rey Arturo, hasta que llegaba una nave espacial que se los llevaba más allá de Alfa Centauro en una misión peligrosísima.

Sobrevivían sin celebrarlo, eran héroes modestos y discretos, pero insensatamente valientes.

Eran humildemente inmortales.
"

Me he reido tanto como me ha enternecido. Ojalá tengais tanta suerte como yo de tener amigos así.

Gracias por este regalo, M&M, muchas gracias de verdad. Hoy mi día ha sido mucho mejor gracias a ti. Tú sí que eres un héroe modesto y discreto.

Hasta pronto.