dilluns, de novembre 27, 2006

Que cambia en un cambio?

Hola,

Antes de seguir, solicito de nuevo la clemencia por mi redaccion, sin embargo no soy culpable al cien por cien, ya que mi teclado carece de ciertos elementos basicos para una buena ortografia, como los acentos. Gabriel Garcia Marquez disfrutaria con el (acentuado, claro).

Si me remito a la pregunta del titulo, debo reconocer que tengo mis dudas.

Quiza seria bueno comenzar a desentrañar por lo que no cambia, y que en base es la parte mas importante de la ecuacion. Yo.

Yo no cambio en un cambio, mi Yo inmutable e imperturbable no varia, eso es evidente ya que no lo ha hecho nunca. Asi pues, que cambia?, y la respuesta es "las formas". Las formas de todo lo que nos rodea es el unico cambio que se produce al cambiar, porque es lo unico voluble en la existencia.

Si seguimos con la reflexion y aceptamos que el Yo imperturbable e invariable no cambia por su propia naturaleza, y somos conscientes de que no unicamente yo dispongo de un Yo, significa que todos los Yo esenciales de cada uno de nosotros, asi como de cada una de las cosas que nos rodean, no cambian. Que es pues lo que cambia?, las formas de nuevo.

Lo unico que puede variar es lo que no es inmutable, y eso esta siempre en constante cambio porque no depende de su esencia, sino de la percepcion exterior.

Permitidme, si no estais ahitos ya de esta reflexion, que la finalice. Debemos ser conscientes siempre de nuestra esencia, saber que nunca, bajo las circunstancias que sean, cambia. Que nosotros somos siempre la misma cosa, YO. Y que tambien tenemos una obligacion muy importante si hemos comprendido esto, que es ver el Yo de cada uno en los demas y comprender que en ellos tambien es invariable.

No tenemos derecho a juzgar ni a valorar, ni a asustarnos y preocuparnos por cosas exteriores.

Entonces, como podemos sentirnos victima de las emociones y de las circunstancias, si estas son inexistentes?, os preguntareis.

Quiza no he comprendido mi propia explicacion.

divendres, de novembre 24, 2006

Desde mi ventana

Hola

Quiero pedir disculpas de nuevo a los lectores de este articulo por dos motivos. El primero porque voy a escribir sobre mi, y el segundo porque lo hago desde un teclado americano, el cual carece de acentos y esa consonante que ocupa la ultima silaba de la nacion vecina.

Lo que mas quiero deciros es que ha cambiado la vista que enmarca mi ventana, es mas, ni siquiera tengo ventana. Ahora domina mi habitacion una cristalera de doble puerta abatible con vistas algo diferentes a las que gozaba apenas un par de dias atras. Veo, estirado en una cama de matrimonio mas vieja que victoriana, tres palmeras enormes y una extension de arboles frutales que se pierde contra el azul del cielo. El ruido de los coches que circulan como locos por la Gran Via ha sido sustituido por el chapoteo de la lluvia torrencial y el canto de los pajaros invisibles en el verde.

He perdido mis lujos, no tengo microondas, ni dvd, ni surround, ni internet (escribo desde una oficina), ni equipo de musica, ni lavadora, ni siquiera video VHS. Un televisor y cinco libros seleccionados hacen todo mi ajuar. De momento no los echo de menos, mas bien al contrario, los abandono a su suerte como he hecho conmigo mismo.

No veo por la ventana a mi familia, ni a mis amigos, ni a mi nena. Para ello tengo que buscar en el fondo de mi corazon, pero la luz del cielo, que aqui llega clara, me ayuda a verlos con precisa nitidez, aunque creo que no es suficiente ...

No existe nacimiento sin una muerte previa. Eso es lo que yo he vivido, ahora solo queda nacer otra vez para seguir creciendo, y creo que este es un lugar tan bueno o mas que cualquier otro.

Adios edificios, ahora los arboles os han vencido.

dimarts, de novembre 21, 2006

Perdón

Hola,

Lo siento pero antes de continuar debo hacer una advertencia a los lectores de este artículo, aquellos que no me conozcáis no sé si os interesará demasiado lo que voy a explicar. Y a todos, los que sí me conozcáis y los que no, os pido perdón por la redacción de este texto, ya que es más para mí que para ustedes.

Tengo la necesidad imperiosa de desahogarme una vez. Hoy, día veintidos de noviembre de 2006, dejo toda mi vida "conocida" y parto en una nueva aventura en la que todo está por descubrir. Cierto es que mi "aventura" no es tal si tenemos en cuenta las condiciones de la llegada, pero la partida sí que forma parte de esta aventura.

Hace unas tres semanas que comencé a despedirme de todas las personas que, en más o menos medida, tienen una cierta relevancia en mi vida. He perdido la cuenta de toda la gente con que me he abrazado en estos veintiún días justos. Hay un recurso literario muy utilizado como fórmula de reflexión, tanto para la vida del protagonista de turno, como para la del lector, y es la visualización del funeral propio. Esto lo podemos ver en grandes clásicos como "Cuento de Navidad", o en historias más cercanas como "Qué bello es vivir" , incluso en series tan increíbles como "The Simpson" lo aprovechan.

Bien, yo he asistido a una especie de mi pequeño funeral, y debo decir que ahora, a menos de diez horas para embarcar, siento el peso de la lápida con una fuerza escalofriante. He tenido la gran fortuna, la inmensa fortuna, de saber cuanta gente me quiere. Nadie puede llegar a imaginarse nunca algo así si no ha pasado por esto. Supongo que todos los inmigrantes que dejan a sus seres queridos y se aventuran con algo menos que un hatillo moderno, se deben estar riendo de mis tonterías, o quizá estén recordando la infinita tristeza que se siente al dejar a los suyos, pero fuera de los que alguna vez han dado el paso, el resto no podemos tener ni idea del dolor que acarrea una rotura en masa.

Dejo hoy, consciente y decidido, a mi Familia, a mis Conocidos, a mis Amigos, y a mi Hijastra, a la que nunca más volveré a ver. Es difícil seguir un guión estructurado en un artículo como éste porque la emoción obliga a detenerme cada pocas pulsaciones. No salen de mi cabeza más que palabras de agradecimiento para la gente que me ha hecho lo que soy. ¿Cómo devolver parte del amor que me han dado y que yo siento que desprecio al abandonarles por una necesidad egoísta y parida directamente de mi ego?

Perdón amigos, perdón Xesca, perdón Pitu, perdón José María, perdón Cecilio, y Antonio, y Jose, y Manuel, y Eva, y María José, y tantos y tantas que no puedo seguir con la lista. Perdón Ainhoa porque nunca más volverás a saber de tu padastro y ni siquiera tengo la oportunidad de explicarte porqué. Perdón, perdón, perdón.

Me gustaría decir que os quiero, pero mis actos no indican eso, indican que yo me quiero más, y no sé si el precio que pago de desgarro interno compensará la traición. Seguro que no.

Aún a riesgo de resultar una vez más en mi vida hipócrita, os digo que sí os quiero, con toda mi alma y mi corazón.

Quien no merece ser vuestro amigo,

Jordi.

diumenge, de novembre 19, 2006

Hasta pronto y gracias

Sin orden de aparición, muchas gracias a todos porque sin vosotros yo no seria.


Xesca, Manel, Ana, Eva, Cecilio, Antonio, Ainhoa, Jose, Jaume, Emilio, Gerard, Julia, Maria Jose, Pitu, Marc, Marina, Toni, Mise, Dani, Jordi, Valentin, Rances, Adriana, Claudia, Gerard, Manoli, Ismael, Julia, Gisela, Pierre, Jorge, Josep, Joana, Oriol, Guillem, Sergi, Cesar, Miguel Angel, Yadira, Bisonder, Elsi, Piotrec, Jordi, Rafa, Nati, Silvia, Irene, Remei, Josep Maria, Joan, Jose Maria, Sergi, Alex, Maite, Enric, Noemi, Antonia, Oscar, Alfons, Toni, Saida, Nuria, Xavi, Marti, Pere, Silvia, Merce, Montse, Paco, Ana, Jesica, Noemi, Maria, Pilar, Angels, Paqui, Marga, Salvador, David, Eduardo, Jose, Mari, Sebas, Marc, Jose Francisco, Olga, Fabian, Maite, Vanesa, Encarna, Sofia, Tomas, Barbara, Roser, Ferran, Carlos, Veronica, Sandra, Ella, Yolanda, Xavier, Francesc, Dolors, Montse, Juli, Pepe, Gines, Rudi, Cristina, Miguel, Juanan, David, Piedad, ... y todos los que me faltan hasta llegar a Baloo.

dissabte, de novembre 11, 2006

Una frase

Hola,

Escuché ayer una frase que no puedo dejar de compartir en este foro.

"Las cosas que pudieron ser y no fueron, quedan grabadas en el recuerdo con más fuerza que las vividas"

Demasiado peso ...

divendres, de novembre 10, 2006

El agradecimiento

Hola,

Hoy, con vuestra clemencia, volveré a hablar de mí.

Por necesidad vital he tomado una decisión, ya comentada en algún artículo anterior, que implica un cambio radical de vida. Mi vivienda, mi trabajo, mi familia y mis amigos, las calles que a diario recorro, las tiendas en las que me proveo, la gente, las caras familiares que me cruzo, las marcas de los coches, los nombres de calles vecinas, los olores y los colores de mis trayectos, todo lo dejo atrás para iniciar una nueva vida, ser otra persona, o intentarlo.

No deduzcáis de mis palabras un valor que no tengo, ni mucho menos una locura de la que carezco. Nada de eso, ya que allá donde voy (y hablo siempre en singular porque aunque mi compañera vendrá, es una decisión suya el acompañarme) mi situación económica creo que estará más que garantizada. Pero el cambio que he escogido implica cruzar el océano e iniciar una nueva etapa en otro lugar, en otro país, en otro continente.

Es algo que me ilusiona sobremanera, sin embargo estos días previos a la marcha, estos días de trajín de cajas y cajas, llenas de mi vida, se están caracterizando por una despedida continua. Una despedida que se inicia por la mañana y que no cesa hasta que comparto colchón con mi compañera. Gente, mucha gente, se esta dirigiendo a mí estos días para desearme todo lo mejor. ¿Sabéis lo significa entristecer un poco cada vez? No sé dónde leí que cada despedida es como una pequeña muerte, no creo en realidad que sea tanto así, pero la fuerza de cada abrazo que sé que será el último, o de cada apretón de manos, o de cada par de besos, arranca de mí un trozo que pertenece a la vida que he decidido dejar.

¿Cómo comprender la cantidad de gente que te envuelve cada día si no la pierdes? Yo me estoy dando cuenta y es a la vez horrible y maravilloso.

Desde aquí, desde mi más humilde y presuntuosa existencia, os doy a todos las gracias por haber formado parte de mi vida, más o menos profundamente, pero todos y cada uno de los que en algún momento os habéis acercado a mí, o habéis dejado que yo me acercara a vosotros, formais parte de la persona que yo soy, y eso es lo más emocionante e importante que una persona pueda comprender. Los millones de impactos que su persona recibe para formarse.

Gracias a todos por formar parte de mí.

Con todo mi agradecimiento y sinceridad, gracias de corazón.

dimecres, de novembre 01, 2006

Días que cambian la vida

Hola,

Hoy ha sido un día de esos que cambian la vida.

Yo en la mía he tenido varios, momentos en que sabes que la decisión que acabas de tomar marca un antes y un después en la linea vital. El nacimiento de un hijo, o el día en que decides separarte de tu compañer@ para iniciar una nueva etapa de soledad.

Bien, pues hoy ha sido uno de esos. Hoy he presentado mi renuncia a un trabajo en el que he crecido durante veinte años de mi vida. Puedo ver vuestras sonrisas , irónicas algunas y de condescendencia otras, pensáis que vaya estupidez, miles de personas cambian de trabajo a diario, vosotros mismos lo habréis hecho en numerosas ocasiones, y tenéis toda la razón, pero yo no lo había hecho nunca. Ha sido como arrancar de un estoque certero el eje central de la rutina de mi vida.

La incertidumbre encómica, de momento no la huelo como el Sapo Sumergido de la novela de John Irving, pero sí tengo una desazón interna profunda.

He tomado una decisión hoy que cambiará el curso de los próximos cinco o diez años de mi vida y todo lo que siento es contradictorio. Por una banda me envuelve una gran desazón y tristeza, pero por otra veo la oportunidad de realizar uno de mis mayores sueños, tener tiempo para realizar el viaje que me persigue desde la primera vez que pisé América, marchar de Usuhaia a Santa Marta caminando, en autobus, auto stop, tren, o lo que sea, pero despacio, conociendo y aprendiendo. Emigrando al revés.

Pues eso, hoy ha sido un día muy largo, mucho. Ha comenzado con la conversación que me atormentaba estas noches pasadas, y ha finalizado abrazado a mis amigos, medio preso de la embriaguez producida por el alcohol y la emoción de saber que la vida, tal como la he conocido hasta ahora, se ha acabado.

Mi compañera ha tomado la misma decisión que yo y ha decidido acompañarme.

¡Bienvenidos al Circo! ¡El espectáculo está a punto de comenzar!