dimarts, d’agost 29, 2006

Deixa't il·luminar

Abans de continuar llegint això, us prego a tots els que no sigueu immigrants que no continueu llegint.

Gràcies per seguir, és evident que tothom és, en un moment o altre, immigrant o fill de. Tret és clar d’algú que hagués nascut com a homínid a Parets del Vallés, per dir, i que durant un parell de milions d’anys no s’hagués bellugat del lloc.

Aquests dies veiem a la televisió, també les ràdios i els papers van plens, de missatges en front de la immigració. “Onades de immigrants”, “Arriben el doble de immigrants que l’any passat”, i frases de l’estil que bramen, des d’un parlar políticament correcte, en contra de l’arribada de gent d’altres llocs. Per no parlar de que cada atracament que es fa, si l’ha comès algú de fora, es remarca més el lloc de procedència que el propi delicte, com si el ser de fora ja fos en si mateix el delicte. És comprensible ja que fins a l’arribada de la gent de fora, aquí no hi havia ni policia perquè mai no s’havia produït un delicte.

Tots estem d’acord que no es pot consentir que la gent “marxi” del seu país perquè no té com viure-hi. Però en lloc de veure la part humana terrible que viu aquesta gent, la quantitat de merda mental a la que ens sotmeten fa que només pensem en nosaltres i el mal que ens farà la seva vinguda.

Però això no és lo més terrible, des del meu punt de vista, és clar, lo pitjor de tot és que sota l’ombrel·la de la immigració fiquem a tots els que han vingut de fora. És igual que es tracti d’un poca vergonya miserable que ve a robar tot lo que pugui o que sigui un dentista romanès que ve a guanyar-se la vida exercint la seva professió. Tan poc ens ha valgut la nostra experiència passada?

Hi ha algú a Catalunya que no tingui pares, tiets o avis de fora? Hi ha algú a Catalunya que la seva parella no tingui pares, tiets o avis de fora? És clar, us direu, això és diferent, en que? I parlo de Catalunya per simplificar el tema, però el podríem fer extensiu a qualsevol territori “ric”.

Com ens podem atrevir a demanar als nou vinguts que s’integrin, que parlin la nostra llengua i alhora no ser capaços ni de parlar amb ells, mirant-los amb recança, amb la por de l’estrany. És que no teniu amics que porten trenta anys a Catalunya, vinguts d’altres llocs d’Espanya, i que ni tan sols són capaços de demanar un tallat o acomiadar-se amb un adéu, i això ens fa que no parlem amb ells?, que no compartim les seves coses?, que no tinguem l’esperança que, ja que ells no ho han fet, siguin els seus fills els nous catalans defensors de lo nostre?.

Acostem-nos a la gent de fora, no els hi tinguem por. No fem amb ells lo que tot just ens queixem que fan. En la gran majoria del casos la ment i el cor d’aquesta gent està agraït i encara no s’ha prostituït per culpa del “progrés”. Aprenem dels seus costums senzills, dels seus menjars estranys i de les seves músiques. Intercanviem menjar bolivià per la parla en català.

La immigració a mi m’ha portat la Llum, igual que un dia em va portar la vida i la familia.


Atreveix-te tu també.

¡¡¡ Ilumínese !!!

dimecres, d’agost 23, 2006

Renace, divórciate.

Hola,

Sí, el titular es demasiado histriónico y sensacionalista. Pero por supuesto es para captar más atención del lector (si lo hay), ya que el otro día leí una reflexión que me sorprendió sobre manera, decía que la gente se cree los titulares de la prensa y desconfía de los contenidos. Increíble. Pero volveré al tema, no sin antes pedir sinceras disculpas por el titular y por desviarme con tantísima facilidad.

Hablaba con un amigo mientras comíamos unos ricos bocadillos de escalivada, sobre un tercero que se estaba divorciando en estas fechas, y por simpatía comenzamos, en una apasionante competición, a traer a la conversación todos los amigos, comunes o no, que se habían separado recientemente o que estaban en proceso post-vacacional de separación.

Dicen los expertos que las separaciones se dan más después de las vacaciones. Supongo que será por el exceso de convivencia ..., pero sea cual sea la razón o sea cual sea la estación escogida para la separación, me gustaría desde mi más profunda ignorancia dar un par de apuntes.

Primero, cuando se produce una separación es por qué algún lazo de unión con la pareja se ha roto.

Entonces una de las cosas importantes de entender es que no existen las víctimas y los verdugos (salvo en ocasiones muy excepcionales). El papel que cada uno de nosotros toma en la vida, lo escogemos nosotros y no los demás, por tanto, no vale la postura de sentirse humillad@ porque nuestro amor platónico ha decidido que su vida será mejor sin nosotros. Tampoco el sentimiento de culpabilidad por pensar que hemos dejado al otr@ en una situación precaria es correcta. Dejar libre a una persona le facilitará que en el momento más inesperado conozca a otra mucho mejor que nosotros (porque también hay personas mejores que nosotros).

La culpa y la autocompasión además son alimentadas con buenos bistecs por los círculos cercanos a la pareja, que se encargan de recordar y engordar estos papeles pre-escogidos por los cónyuges. "Pobrecit@ fulanit@, y que malo es su marid@ que l@ ha dejad@ por otr@, con lo buen@ que era".

Y la otra reflexión, la que da título a este comentario, es que la separación es un renacimiento interno profundo. Es un momento de la vida extraordinario, donde una gran parte de los valores que te han servido en los últimos tiempos, de repente se convierten en nada. No valen la mayoría de las amistades, no sirven tus actitudes pasadas, ni tus ideas preconcebidas, nada de nada parece tener valor. Es una rotura total con nuestro propio ser que nos da la oportunidad única de renacer en una nueva persona mucho mejor de la que éramos.

Como si fuésemos serpientes comunes, nuestra piel desaparece y se pudre en el camino mientras a nosotros nos aparece una nueva, más brillante, más fuerte, más viva.

La separación de la pareja nos libera la mente y el alma, si estamos dispuestos a que así se produzca, por supuesto, nos arranca de cuajo un buen porcentaje de la basura almacenada por los demás en nuestro interior. Nos obliga a tomar nuevos caminos, nuevas opciones de vida y sólo en nuestra mano está escoger bien.

Es una señal para que cambiemos. ¿No es maravilloso?

Tampoco debemos olvidar en una separación que de la única persona que nos separamos es de la pareja.

Así pues, mi reflexión es ésta, si los lazos mágicos de unión se han roto, renace.

Sepárate.

divendres, d’agost 18, 2006

¿Somos o no hijos?

Con un amigo comentábamos hace apenas unos días la importancia de ser padre. Ambos coincidimos en que quizá, y después de la propia realización, es la labor más imporante que un ser humano puede desarrollar en el paso fugaz que ocupa.

En lo que no estuvimos tan de acuerdo fue en la, cómo decirlo, intensidad del amor por los hijos. La diferencia clave, él no es padre y yo sí.

El amor que se siente por un hijo no es un amor como el resto, ni tan siquiera como el que se siente por la pareja, y mucho menos como el que se siente por los padres, si bien es cierto que tener un hijo hace que aprecies aún más su labor (en la mayoría de los casos, por supuesto), ni siquiera es comparable la sensación de amor que se tiene por un hijo, y mucho más cuando éste es todavía pequeño.

No tengo intención de sentimentalizarme en alabanzas hacia el amor a los hijos, no me parece "útil", pero sí debo reconocer que al amor hacia un ser desprotegido se le añaden muchos otros ingredientes que hacen del cóckel una bomba de relojería. Cómo vas a querer a una persona adulta con la misma sensación de protección que sientes al abrazar un bebé. Es físicamente imposible.

Supongo que hasta aquí, la concurrencia (si la hay) estará bastante de acuerdo con mi planteamiento simplón y perogrullista.

Es importante la concordancia de ideas para preguntarse porqué en el Líbano, en menos de un mes, se han asesinado a miles de hijos, a miles de seres que gozaban del amor incondicional de sus padres. No así de la protección que no han podido brindarles y que en muchos casos les han conducido hasta la muerte. ¿Por qué?
¿Es qué quizá el miserable o miserables que ordenan la invasión o el ataque contra otras personas, no tienen hijos? ¿No comprenden el daño que causan a otros como ellos? ¿Es qué quizá esos hijos eran menos hijos?


Quizá existan otros amores superiores al que se tiene por los hijos. No sé, amores a la patria, al poder, al petróleo o a las divisas, ..., quién sabe.

Doy gracias por no conocerlos.




Hay quien merece no haber sido hijo.

dimarts, d’agost 01, 2006

Huelga, es necesario

Hasta los más vagos necesitan vacaciones, es una máxima que me acabo de inventar, así que voy a hacer uso de ella.

Nos leemos en la vuelta.

Disfrutad de la vida, porque sólo recordamos que disfrutamos ésta.

Holgad.